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Eibar: Una versión más acorde a su estilo

Dmitrovic y Pere Milla celebran la victoria ante la Real sobre el césped de Ipurua . / MORQUECHO
Dmitrovic y Pere Milla celebran la victoria ante la Real sobre el césped de Ipurua . / MORQUECHO

El Eibar recobró su propuesta más práctica y efectiva en el estreno de tres de sus fichajes |

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ EIBAR.

El Eibar resopla aliviado tras haber logrado estrenar su casillero de puntos en un derbi contra la Real Sociedad que se resolvió en el último suspiro. Hasta que Charles metió su cabeza para batir a Rulli el resultado habría sido bueno dadas las circunstancias en las que el cuadro armero afrontó la cita. Pero todo el acierto y la cuota de fortuna que habían faltado en los dos primeros partidos se concentró en ese testarazo triunfal que provocó que una bocanada de aire fresco invadiese el vestuario azulgrana.

Como un bálsamo. La victoria del Eibar ante la Real era el impulso que los de José Luis Mendilibar necesitaban para afrontar el parón liguero con la confianza reforzada, en lugar de con la moral en los pies si el resultado no hubiera acompañado. La alegría que regalan estos primeros tres puntos de la campaña mitigan la ansiedad generada por las dos derrotas anteriores, pero lo que de verdad se valora en la caseta armera es el hecho de que el Eibar se reencontró a sí mismo en un partido en el que debutaron de inicio los tres fichajes que el club había realizado hasta que en los dos últimos días ha incorporado a dos nuevos efectivos.

A la tercera fue la vencida. El noveno puesto que el conjunto eibarrés rubricó en la pasada campaña era un motivo más que suficiente para que el preparador vizcaíno decidiera abrir el presente ejercicio con un equipo enteramente compuesto por los jugadores que estuvieron bajo su mando el año pasado. Lo repitió el Eibar en Getafe con la salvedad de la inclusión del fidelizado Pere Milla, pero ni el resultado ni la propuesta de juego se aproximaban al estilo que tan buenos resultados le ha reportado en el Eibar. De ahí que a la tercera fuera la vencida para que el de Zaldibar se decidiera a empezar a contar con los nuevos y resultó que con ellos encontró el camino para acercarse a la versión que quiere ofrecer.

El cuadro azulgrana ganó en solidez, orden, profundidad, y por fin también en acierto

Grata impresión. Cada una de las incorporaciones a las que dio la alternativa le devolvió lo que buscaba para cada línea, pero aunque una pequeña lesión de Pedro Bigas impidió desplegar al Eibar el plan al completo, los tres dejaron una esperanzadora sensación y colaboraron de forma activa en la consecución del primer triunfo. En este sentido cabe destacar el exitoso estreno de Marc Cardona en la máxima categoría, no en vano el tanto que anotó a pase de Arbilla desde la línea de fondo levantó a unos armeros que habían caído noqueados a la lona tras el penalti que cometió Dmitrovic sobre Juanmi.

Apuntalados. La jugada que propició esa acción fue de las pocas que cogió al Eibar desarmado atrás. Al margen de ese error que se originó tras una pérdida de balón de Orellana, y a excepción de unos minutos iniciales de la segunda mitad en la que hubo algunos errores de compenetración, la zaga azulgrana mostró visos de una mayor solidez y seguridad, no solo por la excelente actuación que cuajaron Arbilla y Rubén Peña, sino también porque Pedro Bigas evidenció el poso y el saber estar que le han ido dando los años de experiencia que ha adquirido desde que debutó en Primera en el 2011 con la camiseta del Mallorca. El balear sufre una pequeña rotura en el sóleo que pone en peligro su participación en el siguiente partido liguero a disputar el próximo 15 de septiembre, sábado (13.00 h) en el Wanda Metropolitano, donde el Eibar concluyó el pasado campeonato con un meritorio empate (1-1).

Orden y concierto. Si algo se había echado en falta del cuadro azulgrana en este arranque liguero era su capacidad de llevar los partidos a su terreno imponiendo una férrea disciplina en un centro del campo dominado hasta ahora por Dani García. Tras probar con dos parejas que no consiguieron hacerse con la batuta, el técnico del Eibar Mendilibar se encomendó a Sergio Álvarez, el jugador que, consensuado por el cuerpo técnico y la dirección deportiva, se había elegido para suplir tan sensible baja. El asturiano recogió el guante y se puso al volante para enderezar el rumbo del equipo. Con él junto a Diop, el balón circuló y fluyó como hacía tiempo que no se veía, y al igual que el ex capitán, demostró que tampoco se le caen los anillos por tener que meterse en el área a achicar balones. Solo ha jugado 90 minutos y ya dan ganas de volverle a ver en acción.

Premio a la combatividad. La ausencia de Calavera, el único de los disponibles que no ha debutado aún con el Eibar, es un recordatorio para todos de que las oportunidades hay que ganárselas, pero Pere Milla es la muestra viviente de que si se les saca partido, hay recompensa. El extremo ilerdense fue sin duda el que más corrió y luchó por llevar el peligro a la portería contraria, pero fue ver cómo corrió 40 metros para atrás para lanzarse al suelo y cortar una contra peligrosa de la Real en los últimos minutos, lo que indica que encaja a la perfección en el perfil armero.

No salió gratis. El derbi entre el Eibar y la Real estuvo marcado por las lesiones y, aunque Merquelanz se llevó la peor parte, el plantel azulgrana también pagó su factura. Además de Bigas, también cayó Orellana, cuyas molestias reaparecieron, aunque De Blasis y Cucurella, que serán presentados mañana ofrecen nuevas alternativas.

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