la confianza de mendi en riesgo

Los armeros crearon ocasiones, pero se quedaron una jornada más sin ganar

J. A. Rementería
J. A. REMENTERÍA

Fue un partido en el que los porteros se subieron al pedestal, Riesgo como Asenjo brillaron con luz propia. El guardameta debarra correspondió a la confianza de Mendilibar con una actuación decisiva e intervenciones meritorias a Gerard y Cazorla.

Era una versión generalizada en los mentideros que, con la recuperación de Dmitrovic, el debarra se fuera al banquillo para que el guardameta serbio retomara su hegemonía bajo palos. Pero, una vez más, el técnico recompensó el buen trabajo hecho por Riesgo en ausencia del balcánico y no le dio la espalda. Un gesto más de la coherencia y criterio firme del máximo responsable del banquillo eibarrés, que vio el choque desde lo más alto de la tribuna principal dado que está sancionado. Andoni Azkargorta se encargó de la dirección.

El Eibar mereció más que un punto, generó mayor número de ocasiones que el Villarreal, pero Asenjo fue un valladar. La mano que sacó al remate de cabeza de Ramis fue extraordinaria. El portero del 'submarino amarillo' salió por la puerta grande de Ipurua, dominó el juego aéreo y con reflejos por abajo. Clave su actuación.

El gol, una de las máximas expresiones del fútbol, ahora mismo da espalda al Eibar. En el minuto 90 el central argentino del Villarreal Funes Mori, que me encantó junto a Víctor Ruiz, sacó un balón bajo palos ante la incredulidad del público. El remate de Escalante, previa jugada de Orellana, se topó con la pierna de su compatriota, una lástima porque hubiera sido letal para el Villarreal y la gloria para un Eibar que lleva cinco partido consecutivos sin ganar, con cuatro puntos de quince posibles.

«Estoy tranquilo por cómo estamos jugando y por la convicción que veo en el jugador en el terreno de juego. Da igual quien juegue porque salga quien salga lo hace bien. Es verdad que es mejor ganar uno y perder otro que empatar dos, y creo que deberíamos tener algún punto más de los que tenemos por el fútbol que estamos haciendo». Estas son palabras que Mendilibar manifestó en las horas previas al choque. Tienen sentido.

El equipo está desarrollando un buen juego, está convencido de lo que hace y ayer fue otra muestra más. Tuvo al Villarreal en su campo, no cambió de guion, fue fiel a su filosofía. Valga como ejemplo que el Villarreal lanzó su primer córner en el ochenta y dos, estuvo agazapado en su parcela, buscó la sorpresa con la salidas e individualidades de Cazorla (despedido en su cambio con gran ovación), Gerard y Chukwueze. En ningún momento el cuadro armero se dejó sorprender, aunque hubo una ocasión de Bacca, muy al final, que se aprovechó de un resbalón de Arbilla que no pasó a mayores, Riesgo detuvo con aplomo el disparo del colombiano.

El Eibar se quedó con las ganas, llega a los veintidós puntos en una Liga en la que ganar cuesta lo suyo y donde la igualdad es extrema, todo el mundo aprieta. Azkargorta, siguiendo instrucciones de Mendilibar, acabó los minutos finales con la dupla Diop y Escalante en la medular para contrarrestar el mayor potencial del Villarreal con la salida de Trigueros. Mientras, el central Ramis tiene limitado su tiempo, en el sesenta y seis dejó su puesto a Oliveira que, por cierto, le suplió a la perfección. El veterano capitán volvió a destacar por sus cambios de orientación, peligrosos remates de cabeza y acertadas selecciones en la toma de decisiones. Impresionante la labor del lateral izquierdo Cote, una demostración de poder físico y de un sinfín de asistencias envenenadas que llevaron peligro, además de destacar cubriendo a Chukwueze.

El Eibar sumó un punto para preparar el duelo ante el Barça el próximo domingo en el Camp Nou, este choque servirá para cerrar una primera vuelta que se ha caracterizado por la igualdad.