Eibar ciudad del dólar, pero tontos pocos

En la temporada 63-64, el Eibar se jugaba en la última jornada el título de Tercera en Chantrea, al final jugó sin el apoyo de su afición al alterar el club navarro el precio de la entrada

JESÚS GUTIÉRREZ*

La temporada 63-64 llegaba a su final tras una dura pugna por el título entre Eibar, Real Unión y Logroñés. En la anteúltima jornada en Ipurua los locales derrotaban por diez a cero al Tolosa y todo parecía listo para que el Eibar fuese campeón, le bastaba con empatar como mínimo en su desplazamiento en la última jornada a la Chantrea, que no se jugaba nada. Por su parte el Real Unión estaba obligado a ganar en casa al Beasain y esperar una derrota de los azulgranas para lograr el título. Los días previos al partido de Pamplona el Eibar pidió un árbitro neutral, y así fue designado un colegiado de Aragón. La afición estaba volcada con el equipo y entre autobuses y coches particulares unas mil personas se desplazaron desde Eibar a Pamplona, bastantes de ellos a la mañana. La mayoría de estos se dirigieron a las taquillas y adquirieron su localidad a 15 pesetas, que era el precio habitual de toda la temporada que tenía designado el equipo local. Y a partir de ahí llegó el escándalo. Cuando a primeras horas de la tarde llega el resto de la expedición de aficionados eibarreses el precio de las localidades había subido a 40 pesetas, con lo que la decisión mayoritaria es negarse a entrar en el campo. Por si faltaba algo en los muros exteriores del terreno de juego aparecen unas pintadas realizadas por Iratxe, grupo independentista cercano a ETA, así que las Fuerzas de Orden Público deciden que el partido no comience hasta que sean borradas.

La afición eibarresa se había movilizado en masa y estaba muy identificada con el equipo, de hecho cinco eibarreses jugaban de titulares aquel día: Castillo 'Chichia', Patxi Aranegui, Carmelo Basaras, Juantxo Arrieta 'Camiño' y José Eulogio Garate. Los aficionados 'insumisos' se concentran en el cercano parking sin entrar al campo, aunque en el descanso son desalojados del lugar por la policía. En el descanso llegan noticias de que persiste el empate inicial, pero todo se tuerce al final.

Faltando quince minutos gol de los locales y al Eibar no le queda otra que lanzarse al ataque, no todo está perdido. A falta de tres minutos para el final el extremo izquierdo zarauztarra Jorge Iceta es derribado dentro del área y el árbitro señala penalti a favor del Eibar. Lanza el cedido por la Real Sociedad Alfonso y el portero de la Chantrea Sarobe detiene el disparo.

Al final derrota para los dirigidos por Antonio Corral y título para los irundarras con un punto más que los eibarreses. En la promoción tampoco ese año logró ascender el Eibar, quedaban todavía muchos años para que llegaran épocas gloriosas. El club elevó sus protestas por lo sucedido a la Federación Guipuzcoana de Fútbol y a los gobiernos civiles de Guipúzcoa y Navarra pero todo quedó en una protesta testimonial. Aquel fue un fin de semana especial en Eibar, ya que por un lado el club deportivo celebraba en Arrate el Día del Finalista, mientras en el centro de la villa se desarrollaron varios actos en conmemoración de la 'Liberación' de Eibar en la Guerra Civil, actos a los que no pudieron acudir los mil aficionados que acompañaron al equipo a Chantrea.

Varios aficionados todavía recuerdan con añoranza que acudieron a la mañana al campo navarro, pagaron las 15 pesetas que valía la entrada a esa hora, y al subirse el precio a 40 pesetas a la tarde se tuvieron que «solidarizar» con el resto de aficionados y no accedieron al campo para ver la trágica derrota del Eibar. Un día inolvidable por lo negativo: dar lo mejor a sus hijos.

*Fundación SD Eibar