Un Eibar con dos caras

El sueño dorado del triunfo ante los madridista no encontró continuidad en Vallecas

Un Eibar con dos caras
Ángel Rivero
J. A. Rementería
J. A. REMENTERÍA

No fue el Eibar que jugó ante el Real Madrid. El sueño dorado del triunfo ante los madridista no encontró continuidad en Vallecas, donde los armeros presentaron dos caras, una de cal y otra de arena. Una primera mitad buena, con un soliloquio azulgrana. Solo hubo un equipo y fue el Eibar, ante un Rayo que estuvo a merced de los hombres de Mendilibar. En los primeros cuarenta y cinco minutos vimos al Eibar que aprieta arriba, que no dejar jugar y genera ocasiones. La máquina azulgrana funcionaba, con Jordán como director de orquesta y Cucurella entonado y con facilidad para llegar al área rayista. En líneas generales, el Eibar transmitía la impresión de que no se le iba a escapar el partido, incluso de que estaría cerca de la victoria. Pero el final fue una derrota que devolvió al Eibar a la realidad.

Los tres puntos que se jugaban en Vallecas eran sumamente importantes porque correspondían a la particular liga del Eibar. Sumarlos habría supuesto llegar a los 21 y estar a medio camino del objetivo de la permanencia. El Rayo no había ganado ni un solo partido en su campo en lo que va de competición y lo consiguió anoche ante un Eibar que había dado la vuelta al mundo gracias a su rotundo triunfo ante el Real Madrid. La segunda parte de los armeros no se asemejó a su juego, ni a la imagen ofrecida en los cuarenta y cinco minutos previos al descanso. Fue una segunda mitad deslavazada, especialmente a raíz del gol de Embarba, prevía jugada de Álex Moreno, con colaboración de Oliveira. El Eibar no reaccionó. El gol de los franjirrojos en el minuto siete de la segunda mitad trastocó a los hombres de Mendilibar, impotentes para hacer frente a un Rayo que se defendió como pudo. El partido fue una constante suma de imprecisiones.

«No tenemos que pensar que hemos hecho todo con lo conseguido hasta ahora», era una de las frases de Mendilibar antes de partir a Vallecas. Pues cierto. No se ha hecho nada y se ha roto una fase de tres jornadas consecutivas invictos. Comienza otro ciclo de aquí a final de año. Empezará ante el Levante y el Valencia en Ipurua y finalizará en el Benito Villamarín frente al Betis. La derrota ante el Rayo Vallecano pone en su sitio al Eibar. Recuerda a todo el colectivo que hay que tener los pies en el suelo. Ayer hubo dos partes diferenciadas y una verdad absoluta, la derrota. En la segunda parte no se vio a determinados hombres, que no asumieron su protagonismo. El equipo deambuló sin idea alguna. Solo queda pasar página y esperar a lo que venga.

Más Eibar

 

Fotos

Vídeos