Bautista conduce un balón ante la atenta mirada de Imanol. / PRENSA2/LUIS MANSO

Segunda División | Sporting de Gijón - Eibar Vuelta a las andadas lejos de Ipurua

El Eibar retorna a casa de vacío tras salir trasquilado de El Molinón, donde no mostró ni un ápice de la ambición que exhibió hace cinco días en Ibiza

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ

Después de la de cal llegó la de arena. Tras las excelentes vibraciones que le condujeron a sumar en Ibiza el primer triunfo lejos de casa, el Eibar volvió a las andadas en su segundo desplazamiento consecutivo y se volvió de El Molinón con el rabo entre las piernas tras sufrir una inapelable derrota, la tercera que acumula en los cinco partidos que ha disputado hasta ahora lejos de sus dominios.

Así como el año pasado se erigió en uno de los equipos más peligrosos como visitante, la debilidad que arrastra casi siempre que se aleja de Ipurua amenaza con ser la lacra que le impida luchar por el ascenso que malogró en el pasado curso.

Porque en una liga tan larga e igualada como esta, caminar a tronpicones, dependiendo solo de lo que se consigue en casa, supone descolgarse de los primeros puestos, en los que ya se están destacando equipos tan poderosos como el Alavés y la UD Las Palmas, sin olvidar tampoco a los sorprendentes Burgos y Cartagena, así como al Albacete, el próximo rival que visitará el feudo azulgrana, el domingo a las 18.30 horas, henchido de moral tras su triunfo ante el Oviedo (1-0) que le ha permitido encadenar cinco partidos seguidos sin perder.

Mala pinta desde el inicio

Pese a que era el tercer duelo de esta última semana, y que hasta ocho de sus efectivos habían figurado en los onces que presentó en las dos anteriores citas, muchos llegando a disputar incluso los dos partidos completos, Gaizka Garitano no quiso recurrir a las famosas rotaciones. Repitió, por tanto, el mismo planetamiento que tanto le gustó en Ibiza, algo que ni siquiera hizo cuando su equipo goleó en Ipurua al Granada.

Pero como cada partido es un mundo, un mismo guion puede ofrecer un desenlace bien diferente a poco que cambia la localización, y dado que la actuación del Eibar difirió mucho a la que ofreció en Can Misses, el resultado final tampoco se pareció nada del que se trajo de Ibiza.

Y el partido ya olió mal desde el principio. Porque como era de esperar, El Molinón cumplió con la tradición y recibió a los armeros dispuesto a hacer valer el mal influjo que ha ejercido históricamente el club azulgrana, que en sus 14 incursiones anteriores allí solo han se han rascado dos victorias.

2 Sporting de Gijón

Mariño; Rosas, Izquierdoz, Inzua, Cote; Rivera, Pedro Díaz; Juan Otero, Zarfino, Quipo y Djurjevic.

0 Eibar

Yoel; Tejero, Berrocal, Arbilla, Imanol; Sergio, Matheus; Quique, Javi Muñoz, Stoichkov y Bautista.

  • Gragera (Pedro Díaz, m. 57), Jony, (Queipo, m. 67), Cristo (Djudkevic, m,. 75), Pol Valentín (Juan Otero, m. 75).

  • Corpas (Matheus, m. 54), Correa, (Imanol, m. 54), Blanco-Leschuk (Quique, m. 54), Venancio (Arbilla, m. 67), Venancio (Arbilla, m. 67), Aketxe (Berrocal, m. 75).

  • Goles. 1-0, Pedro Díaz (m. 27), de disparo cruzado tras recoger defensivo en la frontal del área. 2-0, Cristo (m. 85) recorta en dos ocasiones a Venancio hasta lograr dejarle sentado y marca con mucha serenidad el tanto de la sentencia para el Eibar.

  • El árbitro. Caparrós Hernández (comité valenciano). Amonestó al rojiblanco Cristo y al azulgrana Javi Muñoz.

  • Incidencias. Partido que cerró la undécima jornada, con 14.409 espectadores reunidos enEl Molinón.

No podía sorprender, por tanto, que un Sporting apremiado por borrar de la memoria de sus aficionados la debacle sufrida en Granada, el cuadro gijonés comenzó con más intención, testando desde el inicio el nivel de concentración de un Yoel que no se dejó sorprender por un remate inicial de Zarfino, el mismo que provocó las lágrimas de todos los aficionados que se desplazaron a Alcorcón al anotar el tanto que arrebató a los azulgranas el sueño que ya tocaban con la punta de los dedos.

Pero aunque el uruguayo no consiguió aguar de nuevo la fiesta a los armeros nada más empezar, sí lo hizo menos de media hora después Pedro Díaz, que destapó las lagunas defensivas, en especial de Stoichkov, que no llegó siquiera a presionar al atacante rojioblanco cuando se hizo con un despeje defensivo en la frontal del área y se adentró en el área sin que Imanol tampoco pudiera frenarle.

Tras lo visto en una primera mitad en la que los de Garitano no lograron ver de cerca la cara del meta Mariño, las esperanzas de que el Eibar pudiera protagonizar una remontada como la de Can Misses resultaba casi utópico. Y pese a que el técnico quemó todo los cartuchos, no fue capaz de evitar que una nueva derrota a domicilio de su equipo, ya que aunque Bautista estuvo cerca de lograr el empate a falta de un cuarto de hora para llegar al tiempo reglamentario con un cabezazo que se le fue fuera a la salida de una falta colgada al área por Tejero, Cristo firmó la sentencia a cinco minutos del final.