Los jugadores del Eibar celebran un gol. / carlos gil

Segunda División

La S.D Eibar, abonada a las emociones fuertes

El Eibar sudó la gota gorda para salvar con un golazo de Yanis la primera bola de partido ante un Leganés que neutralizó el 0-2 inicial

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ

Sudando a mares y sufriendo como nunca, la S.D Eibar salvó la primera de la tres bolas de partido que le quedan para abrazarse al ascenso gracias a un golazo por la escuadra de Yanis Rahmani que devolvió la vida a un cuadro armero que se estaba viniendo abajo después de que el Leganés neutralizara entre el final de la primera parte y el inicio de la segunda los dos goles que los armeros habían logrado antes de la media hora de juego.

Dado que tanto el Almería como el Valladolid habían hecho sus deberes y le habían relegado a la tercera posición por primera vez desde que el 18 de diciembre se encaramaran a la segunda plaza tras ganar en el feudo del Las Palmas en la jornada 21, justo cuando se cumplía el ecuador de la competición, el Eibar no se podía permitir el más mínimo tropiezo.

Y faltó poco para meter la pata hasta el fondo. Y eso que el plan de acción que Gaizka Garitano llevaba dibujado, con cambios significativos en su once, funcionó casi tan bien como lo había ideado. Tal y como se esperaba, en cuanto pudo, el de Derio devolvió a Venancio la plaza que había ocupado Burgos durante su ausencia, aunque los retoques más relevantes se produjeron del centro del campo hacia adelante, puesto que la entrada de Yanis no solo provocó la suplencia de Sergio, sino que también llevó al técnico azulgrana a retrasar la posición de Expósito a la medular para formar pareja junto a Javi Muñoz, mientras que Fran Sol recuperó la titularidad en detrimento de un Fernando Llorente que había sido el principal referente ofensivo en los últimos cuatro partidos.

Un abrelatas infiltrado

Solo valía ganar y los azulgranas, ayer de verde, salieron empujados por los centenares de entregados seguidores que les acompañaron, a tratar de encarrilar el choque con la misma celeridad que el Valladolid había encauzado el suyo. Sufrieron bastante más de inicio que los blanquivioletas, necesitaron 19 minutos más que los pucelanos para hacer que el abrelatas funcionara y además contaron con la inestimable colaboración de un Nyom que coló en su portería un intento de despejar un centro de Yanis desde la izquierda.

Pero en cuanto quitaron la tapa y dieron salida a los nervios propios de la exigencia, el segundo tanto vino rodado, gracias a que solo nueve minutos después Corpas entró hasta los mismísimos fogones de la cocina local y sirvió en bandeja a Stoichkov un centro que, como no, el gaditano no desaprovechó para ampliar la renta armera y apuntarse su vigésimo gol de la temporada.

2 Leganés

Dani Jiménez, Palencia, Nyom, Sergio González, Javi Hernández; Rubén Pardo, Shibashaki; Robert Ibáñez, Cissé, Arnáiz; Borja Garcés. Cambios: Bárcenas (Borja Garcés, m. 69), Luis Pérez (Gaku Shibashaki, m. 77), Muñoz (Cissé, m. 77), Qasmi (Rubén Pardo, m. 82), Bautista (Arnaiz, m. 83).

3 Eibar

Cantero; Tejero, Venancio, Chema, Toño; Javi Muños, Expósito; Corpas, Stoichkov, Yanis; Fran Sol. Sergio (Javi Muñoz, m. 46), Correa (Tejero, m. 52), Atienza (Fran Sol, 75), Llorente (Stoichkov, m. 75), Quique (Corpas, m. 83).

  • Goles: 0-1, Nyom (m. 20), en propia puerta, al tratar de despejar un centro de Yanis desde el flanco izquierdo. 0-2, Stoichkov (m. 29), remachó la portería pepinera tras una gran acción individual de Corpas. 1-2, Arnaiz (45+2), marca de tiro cruzado tras recibir una asistencia de Robert Ibáñez. 2-2, Gaku Shibashaki (m. 49). 2-3, Yanis (m. 64), gran golpeo desde la frontal.

  • Árbitro: Hernández Maeso, del comité extremeño. Amonestó a los locales Arnaiz y Palencia, y al visitante Venancio.

Pero ni por esas le sirvió al Eibar para ganarse la tranquilidad antes de llegar al descanso.

Al contrario, la lesión de Javi Muñoz, al que Garitano no quiso sustituir antes de que el árbitro pitara el final del primer tiempo pese a que se veía que el madrileño tenía el hombro malherido, supuso un golpe en la línea de flotación de los azulgrana, que tras obviar la amenaza del Leganés tras un cabezazo al exterior de la red de Borja Garcés, se quedaron cariacontecidos cuando Arnaiz aprovechó un boquete defensivo para recortar distancias cuando ya habían pasado dos minutos del tiempo reglamentario.

Una pájara inquietante

Resultó no ser un hecho aislado, sino el inicio de una 'pájara' inquietante que propició que el Leganés aprovechara un boquete defensivo para que Shibashaki estableciera el empate a dos para desesperación de todos los azulgranas, los que estaban en el césped y los que no creían lo que veían desde la grada.

Pero en pleno sufrimiento, Yanis salió al rescate con un ramalazo de calidad como los muchos que han mantenido al Eibar en lo más alto prácticamente desde que comenzó la temporada. 40 jornadas ha tenido que esperar el franco argelino para marcar su primer gol, pero el zapatazo desde la frontal del área que coló por toda la escuadra, puede valer su peso en oro en esta agónica carrera hacia el ascenso, porque aunque el equopo siguió sudando la gota gorda, logró embolsarse los puntos que le mantienen en la segunda plaza.