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S. D. Eibar

Un desenlace que se repite en bucle

Un desenlace que se repite en bucle
Morquecho

Un Eibar superior ha coleccionado ocasiones por doquier que se han ido al limbo o a las manos de Asenjo

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ

Desesperante. El Eibar ha hecho todo lo que se debe hacer y más para ganar su primer compromiso de 2019 ante el Villarreal, pero el balón sigue sin querer entrar. La película se repite una y otra vez, y pese a que la historia y el guion resultan de lo más atractivos, que el desenlace sea siempre el mismo está empezando a resultar exasperante para el equipo y los aficionados.

«Es increíble que el Eibar no haya ganado este partido», han comenado los seguidores armeros al abandonar Ipurua, mientras hacían un repaso mental de otra larga lista de oportunidades sin concretar. Y llevaba su tiempo, porque los armeros han protagonizado nada menos que 40 llegadas y han realizado 30 disparos, nueve de ellos entre los tres palos, pero a Asenjo le ha dado por tener su gran día y ha atrapado o repelido todos los remates salvo el que Funes Mori ha sacado desde la misma línea de gol tras un remate de Escalante que ni con el impulso de toda la grada ha logrado penetrar en la portería castellonense.

Habría sido el colmo que encima el Villarreal se hubiera llevado todo el botín en alguna de sus escasas apariciones, pero afortunadamente Riesgo ha cuajado su mejor actuación de la temporada justo cuando Dmitrovic ha llamado a su puerta, y ha salvado a su equipo y a todos de la desolación.

Así que no queda otra que aferrarse a la frase que ha hecho célebre Solari y no menospreciar los empates, aunque acumular cinco jornadas consecutivas sin saborear la victoria no es lo mejor que le pueda pasar a un equipo modesto en la Liga más igualada que se recuerda.

El camino a seguir

Al menos, el Eibar puede presumir de tener una clara idea de juego y de ponerla en práctica con fluidez y mucha ambición. Por cuestiones difíciles de explicar, las victorias se le están resistiendo pese a hacer méritos más que suficientes, pero todos coinciden y coincidimos en que este es el camino a seguir. La escuadra armera gusta y se gusta y solo cabe esperar a que el acierto que ahora se le niega aparezca lo antes posible para no tener que echar de menos después los numerosos puntos que se han escapado en las últimas jornadas.

La cita del día de Reyes parecía la ideal para que los azulgranas pudieran salir de este bucle en el que se han quedado atrapados. Mientras que el Villarreal venía de realizar el jueves un esfuerzo supremo para rescatar un empate (2-2) ante el Real Madrid, el Eibar había dispuesto de toda la semana para preparar su ofensiva y hundir al 'submarino amarillo'. «Si jugamos como hemos entrenado tendremos muchas oportunidades para ganar», dijo un optimista José Luis Mendilibar en vísperas del choque. No se equivocó, porque ocasiones ha habido a raudales. Pero sin marcar es imposible ganar.

Todos sabían lo mucho que había en juego. Los eibarreses tenían ante sí una inmejorable ocasión para dejar a ocho puntos de distancia a un rival, que aunque se llame Villarreal y tenga más de 100 millones de presupuesto, está implicado en su misma lucha. También se corría el riesgo de que los castellonenses, que creen se han encomendado a Luis García, emprendieran el vuelo y se situaran a solo dos puntos.

Con esa intención han saltado los amarillos en unos primeros minutos en los que han parecido querer asumir la manija del partido hasta que el Eibar se ha puesto dejar claro que en Ipurua solo mandan ellos.

0 S.D. Eibar

Riesgo; Rubén Peña, Ramis (Oliveira, min. 65) , Arbilla, Cote; Orellana, Diop, Jordán (Escalante, min. 72), Cucurella; Enrich, Charles (Kike García, min 79).

0 Villarreal

Asenjo; Mario Gaspar, Funes Mori, Víctor Ruiz, Pedraza; Caseres; Cazorla (Ekambi, min. 69), Javi Fuego (Trigueros, min. 74), Chukwuezza; Gerard (Bacca. Min. 84), Fornals.

Árbitro:
Jaime Latre. Del comité aragonés. Jaime Latre, del colegio aragonés. Amonestó a los castellonenses Funes Mori y a Javi Fuego. Tras consultarlo con el VAR dejó sin señalar una clara mano en su área de Gaspar justo antes de alcanzar la media hora de juego.
Incidencias:
4.141 espectadores, la menor entrada de la temporada. Se guardó un minuto de silencio en memoria del mítico expelotari Miguel Gallastegi.

El primero en coger la batuta ha sido Orellana, que ha entrado como una exhalación hasta la cocina para darse de bruces con Asenjo. Lo que no han ignorado los armeros que la respuesta del meta palentino ha sido la primera de las muchas que se iban a encontrar a lo largo de la matinal del domingo. No ha entrado el disparo del chileno, ni tampoco un centro chut intencionado de Cote y menos aún un disparo de Jordán desde fuera del área que ha mandado a la lona de la Tribuna Oeste cuando lo tenía todo a su favor.

Pero el Eibar ha seguido insistiendo, y poco después ha llegado una espectacular semichilena de Charles que tampoco ha encontrado su objetivo porque, según él, el disparo ha sido desviado con la mano por un defensor. No ha consultado el VAR como sí que hizo cuando un centro de Cucurella ha pegado en el brazo que Gaspar Moreno no ha tenido pegado al cuerpo, pero no ha habido regalo que desempaquetar en el Día de Reyes.

Sin tregua

Si quería los puntos se los tenía que ganar por sí mismo, y ha emprendido su ofensiva con un disparo de Charles que ha atrapado Asenjo. Atacar sin tregua tiene sus riesgos y el Villarreal ha aprovechado una rendija para llegar hasta el mismo felpudo de la puerta de Riesgo, que ha puesto su cuerpo como parapeto para evitar que Gerard Moreno causara un roto.

Nadie que haya pasado por aquí o que se vea por la tele ataca con la perseverancia que exhiben los de Mendilibar, que han sido coleccionando remates como un centro chut de Rubén Peña que el meta visitante ha evitado que se colara por su escuadra, otro disparo casi de rebote de Charles que ha querido irse fuera o los dos cabezazos seguidos que ha realizado Iván Ramis, que no podía creerse la mano que le ha sacado Asenjo en el primero y que el segundo se fuera por la línea de fondo. Para tirarse de los pelos.

El balear ha tenido que dejar su puesto al lesionarse en un intento de que Cazorla no hiciera de las suyas, aunque el que ha evitado que lo consiguiera ha sido Riesgo, que le ha arañado el balón del pie con maestría. Mendilibar ha aprovechado entonces para dar entrada también a Escalante y Kike García, en busca del mordiente que ha ido perdiendo con el paso de los minutos. Y lo ha encontrado, porque salvo por un remate de Bacca que ha atajado el debarra, sus pupilos han encerrado a los castellonenses en su cueva.

Según ha salido, el delantero conquense ha comprobado en dos ocasiones que Asenjo seguía sujetando con firmeza el escudo protector que ha mantenido vivo a su equipo.

Pero ni cuando él ha fallado ha podido marcar el Eibar, ya que cuando los presentes ya cantaban el gol en un remate de Escalante tras una magistral internada de Orellana, ha aparecido Funes Mori para sacarlo bajo palos.

 

Fotos