S.D. Eibar

El Eibar se deja remontar en los últimos minutos

Vídeo: Resumen y goles del Eibar 1 - Valladolid 2

El Eibar regala una remontada al rival al perder el norte tras un penalti decretado por el VAR en el añadido

LETIZIA GÓMEZ

En los tres minutos que transcurrieron cumplido el tiempo reglamentario, el Eibar se despidió de una victoria que ya celebraba y de una novena plaza que ya se veía ocupando libre de cualquier peligro. En esos fatídicos tres minutos, el desvarío absoluto sufrido por los armeros tras el discutible penalti decretado tras numerosas deliberaciones en el VAR, les condujo a conceder la remontada a un Valladolid que había hecho muchos méritos para no perder y que se aprovechó del desconcierto local para llevarse sobre la bocina tres puntos que le dan vida.

Ganó el equipo pucelano, pero sobre todo perdió el Eibar, que no supo ni cerrar el choque ni mantener el temple tras los eternos minutos que el árbitro necesitó para tomar la decisión que condicionó el inesperado desenlace final. Se puede discutir si había fuera de juego previo a la falta que sí cometió Dmitrovic sobre Óscar Plano, pero eso no justifica que los de Mendilibar, reconocido detractor de este dichoso invento, perdieran la concentración hasta el punto de regalar una asistencia que Guardiola aprovechó para dejar al Eibar compuesto y sin ninguno de los puntos.

Y no se puede decir siquiera que el triunfo del Valladolid fuera injusto, porque si bien es cierto que fueron los locales los que mandaron, los blanquivioletas ya habían dispuesto de ocasiones bien claras para marcar antes de que lo consiguieran en esos tres minutos para el olvido.

Porque de hecho, fueron ellos los primeros que marcaron a los diez minutos de juego, aunque en esta ocasión el colegiado Medié Jiménez no necesitó consultar al VAR para anularlo por un claro fuera de juego de Guardiola que se tardó siglos en señalar.

1 Eibar

Dmitrovic; Peña, Ramis, Arbilla Cote; Orellana, Diop, Jordán (De Blasis, min. 92), Cucurella (Cardona, min. 84) Enrich y Charles (Escalante, min. 70).

2 Valladolid

Masip; Moyano (Antoñito, min. 81), K. Olivas, Calero, Nacho; Anuar, Míchel (Enés Unal,min. 60), Rubén Alcaraz; Keko (Verde, min. 65), Sergi Guardiola, Oscar Plano

Goles
1-0, min. 53, Orellana. 1-1, min. 90, Verde (p.). 1-2, min. 93, Guardiola
Árbitro
Medié Jiménez. Amonestó por el EIbar a Cote y Dmitrovic, y por el Valladolid a Anuar, Alcaraz.
Incidendias
4508 espectadores en Ipurua.

Ese fue solo el preludio de una cita sin final feliz que los eibarreses encararon con las mismas pretensiones de siempre, pero sin capacidad para exhibir sus dotes para conquistar. Tenía el balón en su poder sí, pero no la fluidez suficiente para moverlo y generar huecos en la defensa numantina que Sergio González planteó para que su equipo pudiera salir vivo de Ipurua.

Armas inutilizadas

El plan pucelano se veía a leguas. Defenderse como gato panza arriba y salir como una exhalación hacia la meta rival a la mínima oportunidad. El del Eibar, en cambio, estaba desdibujado. Con lo predecible que suele ser su juego, esta vez resultó imprevisible.

Con el acceso cerrado por bandas, los armeros se las tuvieron que apañar para colarse por el interior, y en ese empeño no son tan resolutivos. De ahí que hubiera que esperar hasta el minuto 20 para aplaudir sin mucho ardor el primer disparo de la frontal del área de Rubén Peña.

Desde lejos o por medio de acciones a balón parado, como en un balón colgado al área por Cote al que Arbilla no llegó por poco. Esas eran las únicas opciones que encontraban los azulgranas para acercarse a los dominios de Masip.

Y sin embargo, a la que se descuidaban el cuadro visitante se plantaba ante Dmitrovic por la vía rápida. Así, justo cuando se sobrepasaba la primera media hora, el ex armero Keko convirtió un mal despeje de Ramis y en un pase filtrado a Óscar Plano, que remató fuera solo ante Dmitrovic.

Este nuevo aviso pareció poner en alerta al Eibar, que respondió con un disparo ajustado pero ligeramente desviado de Jordán desde la frontal, seguida por la primera incursión de Cote que no encontró rematador a su peligroso centro.

El que más cerca estuvo de desenmarañar el lío que había montado sobre el césped fue Orellana, precisamente el que más esfuerzos hizo por buscar algún hueco alternativo al de controlado flanco. Sin embargo, el testarazo que el chileno trató de ajustar también se fue fuera, al igual que un remate de Charles.

El trabado inicio en la reanudación parecía anticipar una segunda mitad igual de incómoda para ver y jugar, hasta que casi sin esperarlo, Orellana consiguió derribar el muro construido por los blanquivioletas. Él empezó la jugada y él la finiquito después de una acción coral en la que participaron prácticamente todos los efectivos de la línea de ataque. El chileno combinó con Cucurella, y este se la devolvió para que el andino la colgara hacia el palo largo. Allí estaba Charles para evitar que se saliera por la línea de fondo y dejársela de cabeza a Sergi Enrcih, quien viendo que Orellana estaba en mejor situación que él para marcar, se la pasó de espuela y el chileno la empujó al fondo de la red.

Un gol de equipo que rompía la igualdad y, en un principio, también las esperanzas del Valladolid, al que su plan de esperar y salir pitando ya no le servía. Tenía que morir matando, de modo que Sergio González empezó a quemar pronto sus cartuchos y puso en liza a Enes Ünal, que a los diez minutos de saltar tuvo el empate en su cabeza con un remate franco sin oposición que mandó fuera ante un aliviado Dmitrovic.

Viendo peligrar el triunfo, el Eibar pisó el acelerador con la intención de cerrar el partido y lo pudo haber hecho por medio de Enrich en la ocasión más clara de todo el partido, pero al balear se le quedó un pelín largo el control y su remate desde el suelo con la punta de su bota se frustró sobre la línea de gol.

Del posible 0-2, al desastre

Y de lo que pudo ser el 0-2 se pasó a la debacle del final. Era el minuto 87 cuando Óscar Plano salió como una bala hacia la portería y tras su intento de vaselina fue derribado por Dmitrovic en el área. El árbitro señaló saque de puerta porque el balón se había ido por la línea de fondo. El Valladolid reclamó penalti y desde el VAR le trasladaron las dudas, así que pasados tres largos minutos se dirigió a la pantalla y allí comprobó que Dmitrovic había arrollado al jugador después de disparar, sin apreciar un fuera de juego previo del delantero.

Pero lo peor llegó después de que Daniele Verde transformara el penalti. El Eibar buscó venganza, pero encontró fue un gol en contra en el 93 por un fallo de Cote en una cesión que amarga el parón y le recorta el derecho a pelear por objetivos más suculentos.

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