Fútbol

El Eibar se olvida de ganar en Ipurua

Los jugadores del Eibar celebran el gol del empate de Charles. /EFE
Los jugadores del Eibar celebran el gol del empate de Charles. / EFE

El cuadro azulgrana no conoce la victoria desde que goleó al Real Madrid hace cuatro jornadas

LETIZIA GÓMEZ

El glorioso triunfo ante el Real Madrid quedará para siempre como el último del 2018 para el Eibar, que desde entonces no sabe lo que es ganar ni fuera ni en casa, donde ha cedido sendos empates consecutivos.

Así como ante el Levante mereció firmar la mayor goleada de su historia, ayer tuvo que dar por bueno un punto ante el Valencia, que se adelantó en una primera parte en la que fue superior. Los eibarreses no se resignaron a despedirse de su público con una derrota que habría afeado por completo la recta final de este año y al menos amarraron el punto que les permite llegar a los 20, gracias a un penalti con intriga señalado tras consulta previa con el VAR más de un minuto después de que se hubiera producido.

Aun sin parecerse en absoluto a la máquina de generar ocasiones como ante el Levante, los eibarreses pudieron incluso darle la vuelta al marcador por medio de una falta botada por Cote desde la frontal del área, pero el lanzamiento bien trazado y orientado por el asturiano se fue directo al larguero, impidiendo que los méritos que está acumulando en las últimas citas se transformaran en el gol que diera la ansiada victoria al equipo.

A medias

El Eibar encaró su última cita en casa antes de la llegada del 2019 con unas incontenibles ganas de quitarse el mal regusto que le dejó que el Levante le privara in extremis de un triunfo que ya saboreaba. Son muchos los puntos que se están escapando pese a los muchos méritos que hace para conseguirlos y, en su despedida hasta después de Reyes, deseaban dejar un regalo con el que disfrutar de unas plácidas Navidades. Se quedó a medias.

Tras la exhibición ofensiva que ofreció su equipo al margen de los cuatro goles marcados, José Luis Mendilibar se ratificó en su anunciada declaración de intenciones. Por estadística y por todo lo que le está ofreciendo en una segunda temporada en la escuadra armera en la que se le ve totalmente asentado, Joan Jordán se ha erigido en un imprescindible para Mendilibar, que para hacerle un hueco en el once tras cumplir su sanción, no dudó en sacrificar a un hombre con mayor capacidad de contención como Escalante. En su propuesta prima más marcar que evitar ser batido y esa es una apuesta tan valiente como arriesgada, pero que propicia espectáculos tan vibrantes como el que se vivió el pasado domingo en Ipurua.

El show ante los granotas no pasó desapercibido para el Valencia, que partió con la premisa de evitar que el choque se convirtiera en unir y venir de oportunidades que dependieran de tener más acierto que el rival, porque en este sentido los ché no estaban saliendo muy bien parados en la competición. Los apenas 12 goles que llevaba anotados hasta ayer eran un claro indicativo de que, pese a los nombres que tiene, anda muy escaso de dinamita, pero también de que la saben explotar de manera muy conveniente, gracias a la férrea labor defensiva que le ha convertido en el equipo menos goleado del campeonato junto al Atlético.

1 Eibar

Riesgo; Rubén Peña, Ramis , Oliveira, Cote; Orellana, Jordán, Diop, Cucurella (De Blasis, min. 68); Enrich (Escalante, min. 81), Charles (Kike García, min. 89).

1 Valencia

Neto; Wass, Garay, Paulista ( Diakhaby,min. 41) , Gayá; Soler, Coquelin (Piccini, min.45), Parejo, Cheryshev (Torres, min. 81); Santi Mina, Rodrigo.

GOLES:
0-1, min. 28, Rodrigo. 1-1, Charles, min. 55.
ÁRBITRO:
Cordero Vega. Amonestó por el Valencia a Rodrigo Incidencias: 4491 espectadores en el primer partido sin uno de los fondos en Ipurua.

Y ahí estuvo la primera y gran diferencia respecto al partido de hace solo seis días. Esta vez y, aunque trató de meter la directa con su mismo planteamiento de siempre, se encontró con todas las puertas de entrada cerradas. Sí que en un principio, especialmente cuando Charles lanzó un misil inesperado desde la derecha que sorprendió a todos menos a Neto, dejó la impresión de que más allá del rival, iba a ser el mismo Eibar arrollador de las últimas citas en casa, pero los visitantes vinieron con la lección bien aprendida de memoria y con la pretensión de demostrar que el Valencia construido para estar entre los grandes, vuelve a emprender el vuelo.

Y cuando un equipo acostumbrado a volar por Europa se pone serio, es perfectamente capaz de ganar un miércoles al Manchester United y cuatro días después discutirle al Eibar su hegemonía en Ipurua. Así, tras las cosquillas iniciales de los azulgranas, los albinegros encontraron la forma de montar esas contras que siempre han caracterizado su personalidad.

Riesgo fue capaz de frustrar el primer intento de Rodrigo con un remate a botepronto que el debarra desvió a córner con la punta de sus dedos, y también repelió el remate seco de Santi Mina. Pero a la tercera que le dejaron vendido, el Valencia la clavó. Un saque de banda mal defendido generó una grieta por el flanco de Cote y por ahí fue por donde Wass envió un pase paralelo que ni Ramis ni Paulo supieron cortar y que, en cambio, Rodrigo sí que recogió para alojarlo en el fondo de la portería eibarresa.

El tanto pilló por sorpresa al Eibar, que tuvo que esperar a recibir nuevas indicaciones de su técnico en el descanso para que se le encendiera la bombilla. El Valencia había tenido que recurrir a su plan B después de que en los últimos cinco minutos de la primera mitad perdiera a Paulista y Coquelin por lesión, y sin dejarles que reconstruyera sus líneas, los armeros dieron con la llave para abrir el portón de la fortaleza valencianista.

Mendilibar es un reconocido detractor del VAR, pero a este paso va a tener que eliminar sus reticencias, porque si su equipo logró elevar el empate al marcador fue precisamente porque el colegiado del videomarcador avisó al árbitro principal de que el centro de Rubén Peña había sido desviado con la mano por Gayá. Había transcurrido más de un minuto desde que el abulense había protestado sin éxito cuando el cántabro Cordero Vega se dirigió hasta el punto de penalti tras revisar el vídeo y Charles, que se ha convertido en el gran especialista desde los once metros, trasformó su quinto penalti de la temporada para elevar a seis su cuenta anotadora.

El conjunto azulgrana recuperó la calma y la confianza, pero aunque no cejó en su empeño, no encontró el triunfo que se le resiste desde que se apuntó su primer triunfo de la historia ante el Real Madrid hace ya cuatro jornadas. Cosas del fútbol.