Blanco-Leschuk en la celebración de su tanto con sus compañeros. /Askasibar

Blanco-Leschuk en la celebración de su tanto con sus compañeros. / Askasibar

Eibar-Ponferradina Otro mordisco letal del 'Tiburón'

Un nuevo cabezazo de Blanco-Leschuk al borde del descanso otorga al Eibar el segundo triunfo que le encarama a la parte alta de la tabla

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ

Una nueva tarascada letal del 'Tiburón' sirvió para que el Eibar se apuntara un segundo triunfo consecutivo en Ipurua, que le devuelve a la parte más alta de la tabla. Tras el punto que rescató a última hora en el feudo del Villarreal B, el voraz apetito que se ha traído consigo Gustavo Blanco-Leschuk tras un verano muy complicado para el argentino ha propiciado el mejor inicio liguero de la escuadra azulgrana en los últimos siete años. Pero es que al margen del gol con el que se merendó de un bocado a una Ponferradina que llegó invicta, el de Mendoza firmó una actuación digna de un espectáculo marino de máximo nivel que se ganó una ovación de gala con todo el estadio armero rendido a sus pies.

El delantero vivió su primera titularidad junto a Correa, Berrocal, Ríos Reína y Aketxe, las cinco novedades que Gaizka Garitano intrudujo respecto al once que tanto sufrió frente al filial castellonense, y aunque sus planes iniciales se vieron trastocados por la baja de última hora por lesión de Venancio, lo cierto es que el técnico vizcaíno dio con la tecla para que su equipo trasformara la cara de sufrimiento que exhibió en la Ciudad Deportiva del Villarreal por un semblante serio e intimidante que atenazó a un rival que se quedó con las ganas de completar el pleno de victorias en este inicio liguero.

La pasmosa facilidad con la que el Eibar llegaba a las inmediaciones del área berciana anunciaba una tarde plena de alegrías, y aunque la inquietud porque ese dominio no terminaba de concretarse en ocasiones claras fue en aumento con el paso de los minutos, finalmente el cántaro acabó rompiéndose de tanto llevarlo a la fuente.

Y es que tras 18 centros consecutivos a la olla que se fueron al limbo, Blanco-Leschuk se anticipó a tres defensas que le cubrían para cabecear el córner que Aketxe sirvió al corazón del área.

La muralla que había edificado el cuadro leonés cayó a plomo justo antes del descanso y encima debían afrontar la segunda mitad con la baja del brasileño Yuri, su principal figura.

De modo que todo pintaba de color de rosa para los armeros, que nada más reanudarse el choque estuvieron a punto de sentenciar el choque con un gran remate a la media vuelta de Corpas que el meta visitante frustró con una intervención igual de espectacular.

Insaciables, los azulgranas volvieron a intentarlo acto seguido con una triple ocasión iniciada por una falta directa botada por Arbilla que Amir repelió como pudo, pero ni Blanco-Leschuk ni Corpas pudieron sacar partido a los rechaces.

Tampoco Stoichkov consiguió su objetivo de llevar la tranquilidad a la grada pese a marcar, puesto que la acción fue anulada por el árbitro por un fuera de juego que ni siquiera hizo falta comprobar porque había sido muy claro.

Y dado que el bochornoso calor que reinó en Ipurua pese a la tromba de agua que cayó durante la segunda mitad empezó a hacer mella en los armeros, el técnico azulgrana comenzó a mover el banquillo para oxigenar a los suyos.

Debut de Nolaskoain

El primero movimiento que realizó fue de lo más significativo, ya que aunque tan solo tenía un entrenamiento a sus espaldas, Garitano no dudó en hacer debutar a Peru Nolaskoain. Con Javi Muñoz ausente por sanción y con los hombres de ataque ya fundidos ante el gran trabajo colectivo que habían realizado para contener cualquier intento de reacción de la Ponferradina, entendió que el zumaitarra debía saltar al campo casi sin conocer a sus compañeros para poder fortificar el centro del campo.

Y el tiempo le dio la razón, porque, aunque fuera a trancas y barrancas, los leoneses sacaron sus garras para tratar al menos de llevarse un punto, y aunque esa tensión que se vivió en los minutos finales no terminó en un disgusto, sí que se cobró la lesión muscular de Arbilla, que difícilmente podrá recuperarse a tiempo para la siguiente cita ante el Leganés. Berrocal y Chema ya han dejado claro que son un recambio de garantías.