Venancio trata de controlar el balón ante le presión de un oponente del Mirandés. / mikel askasibar

S.D. Eibar Se abre una brecha en el fortín armero

El Eibar cede dos puntos ante el Valladolid tras no poder contener el ímpetu de un Mirandés que mereció incluso más que el empate que se llevó

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ

Mes y medio después de que el Fuenlabrada se llevara el último punto que había volado de Ipurua, el Mirandés volvió a abrir una nueva brecha en la fortaleza azulgrana. Los cimientos del estadio eibarrés temblaron como no se había visto desde hacía tiempo por los duros embistes de una escuadra rojilla que venía bien aleccionada por su técnico. Y, aunque durante un buen rato dio la sensación de que el golpe que asestó Stoichkov al transformar un penalti discutible en el arranque de la reanudación, ayudaría a que las murallas resistieran firmes, un testarazo inapelable de Alejandro Marqués, que salió como revulsivo poco después del descanso, acabó abriendo la brecha por la que se escapó el triunfo.

Porque esos dos puntos que se esfumaron fueron precisamente los que ha logrado recortar el Valladolid, que tras golear el sábado al Lugo (4-1) le ha arrebatado la segunda plaza de la tabla a un Almería, que arrancó con dos jugadores menos un sufrido empate en el feudo del Huesca.

De modo que, a falta de ocho finales de infarto por disputar, la más inmediata el próximo domingo (18.30 horas) en el campo del Ibiza de Diop y Javi Lara, la escuadra azulgrana cuenta con tres puntos de renta sobre los pucelanos y cuatro respecto a los indálicos.

1 EIBAR
1 MIRANDÉS
  • Eibar: Cantero; Correa (Glauder, 18), Venancio, Arbilla, Tejero; Javi Muñoz, Atienza (Chema, m. 86); Corpas, Expósito (Aketxe, m. 86), Stoichkov (Quique, m. 61); Fran Sol Llorente (m. 61).

  • Mirandés: Lizoain; Carreira, Anderson, Jorge Sáenz, Imanol; Messeguer, Alex López (Tchimbembé, m. 79); Brugué (Alejandro Marqués, m. 67), Riquelme, Iñigo Vicente (Hassan, m. 67); Camello (Garrido, m. 83).

  • Goles: 1-0, Stoichkov (m. 49), transforma un penalti forzado por Corpas. 1-1, Alejandro Marqués (m. 80) cabecea cruzado un córner botado por Riquelme.

  • Árbitro: Galech Apezteguia, del colegio navarro. Amonestó a Glauder.

  • Incidencias: 6.023 espectadores en Ipurua, entre ellos alrededor de 500 seguidores llegados desde Miranda.

Y la clasificación podía haberse apretado aún más, puesto que los eibarreses, que tuvieron opciones para ganar en una recta final de infarto, también podían haber acabado sucumbiendo ante un Mirandés que hizo méritos para llevarse un botín mayor.

Tensión en el ambiente

Y es que, por mucho que Garitano venga insistiendo que no miran a los demás, es obvio que sentir el aliento del Valladolid en el cogote supuso una dosis de presión añadida para los azulgranas. Y de eso también era muy consciente Joseba Etxeberria, que sabía qué teclas debía apretar en la medular para tratar de frenar a su rival.

El penalti transformado por Stoichkov pareció tapar los problemas sufridos hasta el descanso

Al igual que el resto, intuyó que el técnico armero apostaría por el mismo once que presentó ante el Lugo y, por tanto, tenía claro que debía concentrar sus esfuerzos en anular a Javi Muñoz. Pero es que no contento con lograrlo, los suyos se esmeraron también en ejercer una presión tan asfixiante arriba, que lograron incomodar de tal manera a los armeros, que los cerca de 6.000 seguidores armeros que se dieron cita en Ipurua tuvieron que esperar media hora larga para ver la primera tentativa de peligro de su equipo.

Pero aunque es cierto que los planes del técnico vizcaíno se vieron frustrados al tener que suplir a Correa a los 20 minutos debido a que su rodilla derecha quedó maltrecha tras un encontronazo fortuito con Atienza pocos minutos antes, tanto hasta ese momento como después, la iniciativa y las aproximaciones más relevantes corrieron siempre a cargo de los burgaleses.

El cabezazo de Marqués premió los méritos de un Mirandés que supo anular las armas azulgranas

De hecho, después de dos intentos que Cantero frustró con acierto, los rojillos rompieron el cántaro con un disparo que Rodrigo Riquelme ajustó al palo largo a los 37 minutos de juego, aunque a instancias del VAR, el árbitro lo anuló por un ajustadísimo fuera de juego de Iñigo Vicente.

Fue precisamente después de haber suspirado de alivio cuando llegó la primera ocasión azulgrana, con un disparo de Corpas pegado al primer palo que Lizoain despejó hacia la línea de fondo.

Los jugadores del Eibar celebran el tanto de penalti anotado por Stoichkov.

Galería. Los jugadores del Eibar celebran el tanto de penalti anotado por Stoichkov. / mikel askasibar

Pero solo fue una gota en un océano en el que los burgaleses navegaban con mayor destreza, como se pudo comprobar en el añadido del primer tiempo cuando una vaselina de Iñigo Vicente pegó en la parte superior del larguero con Cantero ya superado.

La segunda parte fue otro cantar, especialmente porque comenzó con una caída de Corpas en el área ante un leve contacto de Alex López que el árbitro decretó como penalti sin que el VAR entrara en acción. Aunque el jienense quiso lanzarlo, fue Stoichkov el que lo hizo con un zapatazo que convirtió en su decimoséptimo gol de la temporada.

Pero lejos de traer la tranquilidad, los nervios se fueron desatando tanto como creció el acoso rojillo y, tras varios avisos de consideración, Alejandro Marqués aprovechó el boquete que dejó Javi Muñoz en el área para rematar un saque de esquina que Riquelme puso en su cabeza.

Y sí, Llorente reclamó un penalti más claro que el de Corpas, y Aketxe y Quique tuvieron dos grandes opciones para solucionar la papeleta, pero Lizoain estuvo muy certero para evitarlo.

Garitano valora el punto porque el equipo «sigue sumando»

Garitano daba valor al punto porque «seguimos sumando». «Queríamos ganar, hemos empezado ganando y teníamos la victoria cerca. El Mirandés ha merecido empatar, ha hecho un buen partido. Ellos venían en una buena dinámica, es un gran equipo, así lo ha demostrado. Nos conformamos con este punto y tenemos que seguir sumando, lo hemos hecho ante un buen equipo, no han podido ser los tres». Confesaba que «sabíamos que el Mirandés tiene futbolistas de mucho nivel con tres jugadores internacionales sub21 con España, éramos conscientes de que iba a ser un partido complicado».