Nadie gana al Eibar diez veces seguidas

Nadie gana al Eibar diez veces seguidas

Corta la racha de nueve derrotas consecutivas ante los culés en el partido de cierre de curso antes de su sexto concurso en Primera | Cucurella, que abrió el marcador antes del doblete de Messi y el empate de De Blasis, tuvo el 3-2 en la recta final de la segunda parte

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ

¡Por fin! Casi cinco años después de su ascenso, el Eibar logró el primer punto de su historia ante el Barcelona, el único equipo que se le resistía hasta este domingo. Después de nueve infructuosos intentos, el conjunto armero puede emular al recordado tenista norteamericano Vitas Gerulaitis, que tras ganar a Jimmi Connors después de sufrir 16 derrotas seguidas ante él dejó una frase mítica para el recuerdo. «Que sirva de lección para todos. Nadie gana a Vitas Gerualitis 17 veces seguidas».

El Eibar ya había hecho méritos para lograrlo con anterioridad tanto en el Camp Nou como en Ipurua, pero el Barcelona siempre conseguía que alguna de sus figuras le resolviera la papeleta. Messi estuvo a punto de volver a dejar con la miel en los labios a los azulgranas al darle la vuelta al gol inicial de Cucurella con un doblete en el minuto que apareció, pero finalmente, el rechace que empalmó De Blasis desde fuera del área al filo del descanso hizo que a la décima fuera la vencida para los de Ipurua.

Y la fiesta pudo ser aún más redonda si Cucurella no hubiera mandado a la grada un remate franco con toda la portería abierta para él a solo diez minutos del final. El de Alella tuvo en sus botas el 3-2 que habría premiado con justicia el dominio y la superioridad que los de Mendilibar ejercieron sobre los blaugranas.

Hubo que conformarse con un punto con aroma a gloria que deja a los eibarreses en la duodécima plaza con 47 puntos, una posición que en absoluto refleja el gran juego desplegado, pero que, sin duda, permite guardar en la despensa una gran cantidad de ilusión y optimismo de cara al próximo ejercicio, el sexto seguido en la máxima categoría.

Luchar contra la maldición

Con la opción de optar escalar alguna posición descartada ya antes de empezar, el interés del partido se centraba en saber qué onces pondrían en liza los dos entrenadores y sobre todo en ver si el Eibar sería capaz por fin de meterle mano a su gran bestia negra particular.

No hubo excesivas sorpresas en lo que respecta a las alineaciones, porque como ya había anunciado Ernesto Valverde sacó el equipo de gala que le quedó ante las numerosas bajas que acumulaba, mientras que Mendilibar también recurrió a los habituales de las últimas citas para recuperar su esquema con dos puntas. Estaban, por tanto, los Piqué, Alba, Busquets, Rakitic y también Messi, pero no Pedro León, que cedió su plaza para que Orellana volviera al flanco derecho de forma que el de Zaldibar pudiera alinear juntos a Charles y Enrich, sus dos delanteros de referencia.

Eibar 2 - Barcelona 2

Jugara quien jugara, se podía dar por hecho que el Eibar plantaría cara al Barcelona con toda la gasolina que le quedara en la reserva, porque no quería dejar escapar la oportunidad de despedirse ante los suyos con un resultado positivo frente al único equipo ante el que no ha podido puntuar en sus cinco campañas en Primera.

Ese aliciente fue más que suficiente para que los eibarreses afrontaran el duelo sin dejarse intimidar por un flamante campeón que hace semanas certificó su vigésimo sexto título liguero con una insultante superioridad, y al que aún le queda la opción de conquistar también su Copa número 31 el próximo sábado. Vino a probarse de cara a la final, pero no a jugarse el físico. Era, por tanto, la ocasión propicia para acabar con la maldición blaugrana.

Y el Eibar la aprovechó, no porque el Barça le regalara nada, sino porque jugó con decisión, no solo para empatar como ocurrió al final, sino para ganar. Con sus armas de siempre, con las cartas sobre la mesa, sin esconder nada en la manga.

Tras un pequeño susto inicial que dio Messi con un intento de remate que Jordán bloqueó en el interior del área, los azulgranas se hicieron con el bastón de mando y las llaves para entrar sin permiso por las bandas, su puerta de entrada más utilizada para generar peligro.

Desde allí primero De Blasis y después Cote generaron las primeras ocasiones que ya permitieron comprobar que la zaga del Barcelona tenía grietas por las que colarse. Tras un veloz disparo de Charles que atajó Cillessen y un centro-chut de Orellana que Busquets envió a córner, fue Sergi el que volvió a probar suerte con un extraño remate con el pecho.

Mientras las llegadas del Barcelona surgían a cuentagotas, el Eibar se acercó tanto a la fuente que en el minuto 20 Cucurella rompió el cántaro con la inestimable colaboración de un Cillessen que se cubrió de gloria. Tras dibujar una pared con Enrich, el catalán disparó con el alma, pero cuando parecía que el meta holandés iba a frustrar su tentativa, el balón se le escurrió bajo el cuerpo y acabó en el fondo de la portería azulgrana. Allí corrió el de Alella desplegando su melena para metérselo bajo la camiseta y dedicarle su primer gol liguero a su novia embarazada.

Fue toda una afrenta para el Barcelona, que se la quiso cobrar por medio del de casi siempre, un Messi al que solo se le vio correr durante el minuto que pasó entre su primer gol y el segundo que daba la vuelta al marcador.

El primero se lo debe a Arturo Vidal, que adivinó su desmarque con un pase filtrado que dejó a 'la pulga' solo ante Dmitrovic, cuya salida salvó con un recorte sutil. El segundo llegó inmediatamente después de que el Eibar sacara de centro. En cuanto perdió el balón, la consigna culé fue clara. Balón arriba para el argentino, que resolvería con maestría, picando el balón por encima del gigante serbio.

Parecía que la historia tendría el mismo final de siempre, pero al igual que le ocurrió a Gerulaitis, la perseverancia y el orgullo del Eibar pudieron más que la calidad del mejor jugador del mundo. Los de Mendilibar no pararon ni cuando el cronómetro rebasó el minuto 45 de la primera mitad. Fue entonces cuando Cillessen la volvió a pifiar al despejar de cabeza un centro lejano de Cote que De Blasis empalmó desde fuera del área para meterla a placer en una portería desprotegida.

El ritmo decayó en la segunda mitad y, pese que ambos equipos gozaron de opciones, la más clara fue la que Cucurella falló a solo diez minutos del final.

La victoria se escapó, pero se celebró como si la hubieran logrado.

2 S.D. Eibar

Dmitrovic; De Blasis, Oliveira, Ramis (Sergio Álvarez, min. 76), Cote; Escalante, Jordán; Orellana, Enrich (Kike García, min. 65), Cucurella; Charles (Cardona, min. 84).

2 Barcelona

Cillesen; Semedo (Wagé, min. 46), Piqué, Lenglet, Jordi Alba; Arturo Vidal, Busquets (Aleñá, min. 64), Rakitik; Sergi Roberto, Messi, Malcom (Carles Pérez, min. 72).

Goles:
1-0, min. 19, Cucurella, 1-1, min. 30, Messi. 1-2, min. 32, Messi. 2-2, min. 44, De Blasis
Árbitro:
Munuera Montero. Amonestó por el Eibar a Ramis, De Blasis, Cote, Ecalante y por el Barcelona a Jordi Alba Incidencias: 5111 espectadores en Ipurua.
Incidencias:
partido de la última jornada de LaLIga Santander, disputado en el estadio de Ipurúa.