Un punto de 'Marcado' carácter

Ruben Peña y Takashi Inui, en el partido entre el Alavés y el Eibar./ EFE
Ruben Peña y Takashi Inui, en el partido entre el Alavés y el Eibar. / EFE

Tanto el Alavés como el Eibar han gozado de muchas oportunidades pero solo Cardona e Inui han acertado

LETIZIA GÓMEZ

Definitivamente, Marc Cardona se ha propuesto convencer al Mendilibar de que puede ser el delantero que el Eibar necesita para abordar la recta final de un campeonato, que puede ser ilusionante una vez que se certifique la permanencia. Si ante el Celta solo necesitó seis minutos para desatascar un partido con un recorte y una asistencia que aprovechó Enrich para dar la victoria a los azulgranas, este sábado al delantero catalán le bastaron otros seis para aprovechar un espléndido servicio al hueco de Orellana para igualar el tanto pleno de picardía que Takashi Inui marcó y celebró poco antes de que se cumpliera el primer cuarto de hora del segundo tiempo.

La acción con la que el japonés engañó por completo a Dmitrovic llegó instantes antes de la entrada al campo de Cucurella, que junto a la salida de Cardona pocos instantes después, fue lo que devolvió al Eibar su marcado carácter ofensivo para lanzarse a buscar con insistencia el empate. Y porque el tiempo se le echó encima al conjunto armero, que se mostró físicamente muy superior a un Alavés desfondado en el último tramo del choque.

Saliendo desde el banquillo, los dos Marc del equipo revolucionaron un derbi con muchas alternativas y dos partes bien diferenciadas. La primera fue más competida, en la que el Alavés supo cortar las vías de entrada a su rival y sorprenderle con llegadas peligrosas, siempre percutiendo por un flanco izquierdo desguarnecido, y una segunda mitad mucho más dinámica y entretenida, en la que, curiosamente, el Alavés se echó para atrás ante el imparable empuje de unos eibarreses que se negaron a volver de Gasteiz con su zurrón vacío de puntos.

Apunte especial merece también el sorprendente once que presentó Mendilibar en Mendizorrotza y que tuvo mucho que ver en los numerosos apuros que su equipo pasó para tapar el boquete que se generó en la banda escoltada por Cote. Al asturiano le faltó la referencia y la ayuda de Cucurella, que inició el derbi como suplente porque según explicó después Mendilibar situando en su puesto a un Joan Jordán que tiende a adentrarse por el interior, podría dar más opciones de ataque al lateral. Pero su plan salió al revés y Cote no solo no vio espacios para subir, sino que además se condenó a un sufrimiento que implicó también a un Arbilla que volvió a evidenciar una inquietante baja forma.

También llamó mucho la atención que Sergi Enrich se quedara en la grada junto a Pedro León y el argentino De Blasis. Una ausencia motivada por unos problemas físicos de los que no se había informado y que recomendaron un descanso reparador, pensando también en el compromiso del próximo domingo (12.00) ante el Valladolid, justo antes del parón.

A lo que el Alavés ha querido

La responsabilidad anotadora recayó por tanto sobre Charles, que acumulaba dos partidos sin marcar, y en Kike García, que no ve puerta desde que mojó la última vez ante el Leganés el 26 de enero. Pero, salvo por un cabezazo cruzado del conquense y un remate al exterior de la red del brasileño, ninguno de los dos tuvo participación en la primera mitad, porque el Alavés consiguió cortar las alas al Eibar, obligando a que los armeros tuvieran que jugar a lo que querían los albiazules en lugar de a lo que ellos saben.

Eso propició que los de Abelardo generaran ocasiones tan claras como la que Borja Bastón mandó a la grada con toda la portería para él en el primer cuarto de hora, otro remate desde el interior del área que Calleri cruzó en exceso, así como un disparo a la media vuelta del ariete madrileño al que Dmitrovic dio una excelente réplica a apenas cinco minutos del descanso.

1 Alavés

Pacheco; Navarro, Laguardia, Maripán, Duarte (Marín, min. 46); Inui, Pina, Brasanac, Jony (Burgui, min. 81); Bastón (Guidetti, min. 77) y Calleri.

1 Eibar

Dmitrovic; Peña, Ramis, Arbilla, Cote; Orellana, Diop, Jordán, Escalante (Cucurella, min. 59); Kike García (Cardona, min. 65) y Charles.

Goles:
1-0, m.57: Inui. 1-1, m.71: Cardona.
Arbitro:
Alberola Rojas (Comité castellano-manchego). Amonestó por el Alavés a Marín (min. 53) y por el Eibar a Escalante (min. 26)

El pitido final del primer acto llegó tras una última embestida del Eibar que acabó con Pacheco salvando los muebles a costa de lesionar a su propio compañero Duarte, al que pisó en la parte posterior del muslo, provocándole una brecha que precisó de cinco puntos de sutura.

No fue su única víctima, ya que también cayó sobre la muñeca derecha de Escalante, que fue sustituido justo después de que el Alavés encontrara el tesoro que tan fogosamente salió a buscar en los minutos iniciales de la segunda parte.

Pese al gran rendimiento que el Eibar ha demostrado ser capaz de obtener de sus saques de esquina, esta vez el tanto de los locales nació precisamente de un córner favorable a los azulgranas que fue despejado en profundidad, generando una salida en tromba de Jony y una ejecución final de Inui que dejó sentado a Dmitrovic con su cadera descolocada tras la finta que le hizo el japonés.

Más

Lo celebró, vaya si lo celebró. Con una sonrisa que no le cabía en la cara se abrazó a sus compañeros y poco después se acercó al banquillo armero a pedirle perdón a Mendilibar, el técnico que le ha consagrado como jugador de Primera en los tres años que estuvo aquí.

El de Zaldibar ya había decidido dar entrada a Cucurella, pero el tanto albiazul le llevó también a ofrecer otra oportunidad a Cardona. Y nuevamente, acertó de pleno, porque fueron estos dos jugadores, con la inestimable colaboración de un Orellana que había sostenido hasta entonces al equipo, lo que cambió el destino del partido.

El Eibar recuperó su esencia, su personalidad y su capacidad para abrir el juego a sus extremos y empezar colgar balones al área. No entró por muy poco ni el disparo de Orellana desde la frontal ni tampoco el remate mal perfilado de Charles tras un centro de Cucurella.

A la tercera sí fue la vencida. Tras una combinación marca de la casa entre Rubén Peña y Orellana, el chileno vio el hueco para colar el balón hacia donde Cardona se había desmarcado a la perfección, casi al lado del punto de penalti y frente a un Pacheco que nada pudo hacer para evitar que el catalán y el resto de los azulgranas estallaran de alegría.

Todavía quedaban veinte minutos para tratar de conseguir el segundo triunfo de la campaña a domicilio, pero aunque el Alavés prácticamente se arrastraba sobre el campo y pese a que el Eibar insistió hasta la extenuación, tuvo que dar por bueno un punto que le deja al borde de alcanzar su objetivo y cerca aún de las posiciones que conceden el premio de jugar en Europa la próxima temporada. Un premio muy gordo .