S.D. Eibar

Derbi entre dos viejos conocidos en Mendizorrotza

Charles trata de cortar el avance de su compañero Sergio Álvarez durante un entrenamiento en Atxabalpe. / ASKASIBAR
Charles trata de cortar el avance de su compañero Sergio Álvarez durante un entrenamiento en Atxabalpe. / ASKASIBAR

El Eibar suspira por un triunfo que le permita sellar la permanencia ante un Alavés que solo mira a Europa | Pese a que una victoria en feudo albiazul le situaría a tres puntos de su rival, los armeros prefieren certificar su objetivo antes de soñar

El Diario Vasco
EL DIARIO VASCO EIBAR.

Hasta hace no mucho los derbis de Mendizorrotza entre el Eibar y el Alavés eran decisivos en las duras batallas que ambos equipos mantuvieron cuando los dos luchaban por abandonar la Segunda B y hoy, en cambio, Europa revolotea sobre el estadio albiazul. Pero mientras los vitorianos llevan ya muchas semanas integrados entre la terna de aspirantes y se sienten en todo su derecho a dar rienda suelta a sus sueños, los azulgranas prefieren no empezar a vender la piel del oso antes de cazarla. Para ellos, lo primordial es certificar la permanencia para luego pelear por objetivos más ambiciosos e ilusionantes.

No olvidan ni que están a tres puntos de la última plaza con premio para viajar por el continente, ni que un triunfo en Gasteiz les situaría a otros tres de los alaveses, pero también son conscientes de que solo han ganado un partido lejos de Ipurua allá por el 6 de octubre en Girona y de que el Alavés solo ha perdido uno en su fortín, curiosamente ante el Rayo Vallecano, uno de los serios candidatos a bajar.

A los de Mendilibar no les faltan motivos para pensar que el campo babazorro puede ser el ideal para acabar con su mala dinámica a domicilio, puesto que no saben lo que es perder allí en sus visitas en la misma categoría y las estadísticas también les son favorables en las otras categorías en las que se han enfrentado.

Además, los armeros llegan cargados de moral y confianza después de que el trabajado triunfo obtenido el pasado domingo ante el Celta les haya catapultado a la zona noble de la clasificación.

Y encima, Mendilibar dispone de todos sus efectivos a excepción del inédito Jordi Calavera, aunque el propio técnico dejó entrever ayer que podría reservar a algunos de los jugadores del once que arrastran molestias.

Se refirió en concreto a Anaitz Arbilla, que se retiró ante el Celta aquejado de dolores en su pierna izquierda y que todo apunta a que será sustituido por Bigas, el mismo que le suplió cuando pidió el cambio.

Otra de las dudas que el técnico no aclaró es si premiará a Marc Cardona con la titularidad después de la acción que originó el tanto de la victoria ante los gallegos, lo que llevaría al banquillo a un Cucurella que ha entrenado sin problemas pese al escalofriante costalazo que sufrió contra la esquina del banquillo.

No se esperan más cambios en un equipo totalmente mecanizado que quiere volver a reencontrar el gran nivel de juego que le ha faltado en las dos últimas citas.

Lanzado hacia Europa

El Alavés, por su parte, ya habla abiertamente de volver a pasearse por los campos de Europa, rememorando así aquella histórica final de la UEFA que perdió con la cabeza muy alta ante el Liverpool en la temporada 2000-2001. Los albiazules mantienen un buen ritmo en la competición y, asegurado ya el objetivo inicial, se han lanzado ya a tumba abierta a asegurar la Europa League sin renunciar tampoco a una Champions que ahora mismo, antes del pitido inicial del derbi de hoy, tienen a solo dos puntos.

Se saben y se sienten fuertes en su feudo, donde nadie más que el Rayo les ha podido sorprender, pero también quieren tirar de cautela, conscientes de que se avecina la parte más complicada y exigente del campeonato.

Abelardo Fernández tiene a toda la plantilla disponible para este partido por primera vez en la temporada, por lo que esta vez sí parece que los eibarreses podrán enfrentarse a un Takashi Inui que no jugó cuando el Eibar visitó el Benito Villamarín. También se producirá otro esperado reencuentro con Borja Bastón, que marcó nada menos que 19 goles con el Eibar, que sí partió de inicio en el choque de la primera vuelta en Ipurua, pero que tuvo que ser sustituido por lesión a la media hora de juego.

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