SD Eibar

«Dejar mi trabajo supone un riesgo, pero el Eibar es la ilusión de mi vida»

Ulazia cuenta que «he estado vinculado al fútbol siempre, menos entrenador, he sido de todo, jugador, árbitro y directivo»

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ

«Tengo 31 años, que siempre me pones 32», me dice Jon Ander Ulazia mientras pienso que quién pillara incluso algunos más. Siempre de punta en blanco, con traje y una corbata que ya es una prolongación de sí mismo. Solo usa el chandal para «ir al monte con mi novia, que me encanta», aunque últimamente casi todo su tiempo lo destina a su gran ilusión, «dedicar mi vida al Eibar, mi pasión».

- ¿Cuál es su tarjeta de presentación?

- Soy una persona que lleva vinculada al fútbol desde que tiene conocimiento. Menos entrenador he sido de todo, jugador, muy malo, árbitro, directivo... Un apasionado del fútbol, que por formación ha ejercido de abogado, y un apasionado del Eibar, puesto que llevo viniendo a Ipurua desde que tenía cinco años. Este año he cumplido 25 años de socio.

- ¿No vio futuro en el arbitraje?

- Cuando termino mi época universitaria y empiezo a trabajar, me encuentro con un problema de compatibilidad importante, porque para arbitrar tienes que tener una condición física que a la vista está que he perdido. No pude seguir, pero el arbitraje es una escuela de vida. Te enfrenta a situaciones que te ayudan a formarte como persona. El que ha sido árbitro, nunca deja de serlo. Creo que tenemos un nivel alto.

- ¿Y qué piensa del VAR?

- No es la panacea, porque detrás de la pantalla hay una persona que tiene un criterio propio. Sí que estoy de acuerdo con Mendi en que las interrupciones son demasiado largas y quizás puede ir contra la naturaleza del fúbtol, pero sí que es verdad que el VAR hace el fútbol más justo. Tiene que ir depurándose para que sea un instrumento mejor.

- Dejó su puesto seguro en Indar para aceptar un cargo que depende de que la pelota entre. Una apuesta arriesgada.

- Soy consciente de ello y lo asumo. Cuando te proponen dedicarte a la ilusión de tu vida, que es el Eibar, ponderas la seguridad de un lado con la ilusión que me ofrece esto y este proyecto en el que tanto creo ha ganado.