S.D. Eibar

Pablo de Blasis: «Me encanta el juego y la mentalidad que tiene el Eibar a la hora de arriesgar»

Pablo de Blasis, a la conclusión del entrenamiento de ayer en Atxabalpe./MIKEL ASKASIBAR
Pablo de Blasis, a la conclusión del entrenamiento de ayer en Atxabalpe. / MIKEL ASKASIBAR

El extremo argentino se muestra satisfecho de su reconversión como lateral y de haber podido ayudar al equipo «cuando más lo necesitaba»

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZEIBAR.

Ni un año después de haber puesto fin a un lustro de andadura en el Mainz 05 alemán, Pablo de Blasis (La Plata, 1988) se siente asentado en el Eibar, en la Liga en la que suspiraba por jugar algún día y tiene hasta una hija vasca, Juana, que le ha robado el sueño desde que nació hace solo tres meses. Una vorágine que le ha exprimido las fuerzas, pero que le ha cargado de ilusión de cara al próximo ejercicio.

- Con tantos acontecimientos en solo un año, ¿En qué punto está?

- Si te digo la verdad, con ganas de que termine porque fui padre por segunda vez hace poco y se me hizo un poco pesado, aunque estoy muy contento porque el día a día aquí es mucho más llevadero que en Alemania. Allí viven más para trabajar y aquí se trabaja para vivir.

- El final de la campaña le ha reportado los minutos que perdió.

- Sí. Empecé el campeonato muy bien, jugando nada más llegar, pero en la mitad del torneo, en el que no me tocó jugar tanto, sentí que al menos cuando jugué había cumplido y me quedó la sensación de que si no jugaba no era porque no había rendido, sino porque el equipo estaba bien. Seguí trabajando para tener la oportunidad que terminó llegando.

- ¿Qué le ha parecido su primera experiencia en LaLiga?

- Debemos estar contentos de cómo hemos planteado cada partido. Nos podemos sentir unos privilegiados porque ha sido una Liga durísima y hay equipos grandes, como el Villarreal, que aún están sufriendo en la zona baja y todavía quedan importantes cosas por decidir. Que el Eibar esté en la posición que está a falta de dos partidos para el final es un éxito que debemos saborear.

- ¿Hasta qué punto le ha sorprendido el Eibar? ¿Como club y como equipo?

- Siempre me tocó jugar en equipos pequeños, tanto en Argentina y en Grecia, como en Alemania, y la manera de ir a buscar los partidos era diferente. Cuando llegué aquí pensé que sería igual, que trataríamos de ser un equipo duro, ordenado, bien fuerte atrás. Pero nada que ver. Me encanta el juego y la mentalidad que tiene el equipo de ir a cualquier campo a arriesgar, que los jugadores tengan un alto grado de protagonismo y que deban decidir de la mejor manera. Y todo ello en la Liga más exigente. Me llevé una grata sorpresa y que encima haya logrado su objetivo con firmeza.

- ¿Es tanta la diferencia que existe respecto a otros países?

- Totalmente. Las exigencias son diferentes. En otros sitios se corre mucho más y puede que sea más intenso sin balón, pero aquí hay que pensar mucho más. Un error es mucho más caro. Es una Liga más experimentada en comparación con la Bundesliga, un campeonato más joven en el que el físico predomina más.

- También habrá notables diferencias en cuanto a los entrenadores. Allí no tienen a Mendilibar.

- Cuando ya tienes 31 años como yo, te vas encontrando con un montón de entrenadores. Mendi se acerca más al estilo argentino, más pasional. A mí me encanta. Obviamente no cuando se enfada conmigo, pero todos nos equivocamos y nadie nos vamos a poder salvar de él. Cuando veo como corrige o como lleva la gestión del equipo me agrada mucho porque el día de mañana quisiera ser entrenador y me parece una metodología buena que no sé si se va a poder mantener en el tiempo porque es de la vieja escuela y ahora a los niños si les gritas...

«Quiero ser entrenador el día de mañana y me gusta la metodología de Mendilibar»

- Las circunstancias han llevado a retrasar su posición al lateral y se puede decir que ha cumplido con nota. ¿No cree que salir desde atrás y disponer de más metros para avanzar le puede beneficiar?

- Es posible. Ahora que estoy en el lateral veo que hay algunos beneficios porque tienes todo el campo por delante y no recibes el balón de espaldas, como sucede muchas veces en el extremo. He jugado en varias posiciones, siempre ofensivas, pero en este nuevo puesto he podido ayudar al equipo en una situación complicada. Al tener un sistema de juego tan claro, cuando un jugador cambia de posición y el equipo le acompaña se hace más fácil cumplir las expectativas.

- Quedan dos partidos para la conclusión del campeonato. ¿Qué meta se han propuesto alcanzar?

- Un pequeño objetivo que debemos proponernos es conseguir los puntos que no logramos en partidos que merecimos hacerlo. Ha habido muchas victorias que se nos han escapado mereciéndolas, y resulta que hemos ganado los dos últimos partidos sin merecerlo tanto. Son dos partidos muy diferentes, el primero ante un equipo que se está jugando mucho como el Villarreal, y el último, es contra el campeón, el Barcelona, que querrá llegar lo mejor posible a la final de Copa. Nos queda la ilusión por ganar.

- Le queda un año más de contrato y para el siguiente ya tiene la adaptación más que superada.

- Sí. Era un cambio grande para mí, pero arriesgué. En Alemania no me querían dejar salir, pero forcé la situación para venir a Eibar. Cambié de fútbol, de país, he sido padre otra vez, han sido muchas cosas juntas, y calculo que el segundo año estaré más asentado y con más confianza aún. Lo espero con bastante ilusión.

- ¿Feliz en Euskadi?

- Encantado, primero por el club pero también por dónde vivo, la comida y por la gente, que disfruta mucho de la vida.