Nos crecen los enanos

El que se presentaba como el verano más tranquilo que se recuerda para el Eibar se ha llenado de nubarrones tras solo una semana de competición

Nos crecen los enanos
LETIZIA GÓMEZ

El que se presentaba como el verano más tranquilo que se recuerda para el Eibar se ha llenado de nubarrones tras solo una semana de competición. Probablemente, si el equipo armero hubiera arrancado con una convincente victoria ante el debutante Huesca, el panorama se podría ver algo más despejado, pero como el conjunto azulgrana cedió su primera derrota en uno de los peores partidos de la era Mendilibar, esa decepción no ha hecho sino añadir más dramatismo aún a las calamitosas noticias que llegan desde la enfermería.

Bueno, corrijo, no han sido ni los servicios médicos ni los de comunicación los que han dado a conocer que la lumbalgia de Pedro León se ha convertido en una hernia discal que le puede obligar a pasar por el quirófano y, por tanto a despedirse de buena parte de la campaña. Fue el propio técnico de Zaldibar el que, visiblemente preocupado soltó la bomba en su comparecencia de ayer. Se ha adelantado a los resultados del lavado epidural que se le realizó al jugador el miércoles, porque ya atisba que no van a arrojar nada bueno.

El entrenador está cansado de tanta prueba médica que dice una cosa y que luego pasa otra y hasta se tuvo que morder la lengua para contener su frustración. Y es que, aunque sea por diferentes dolencias, la historia se repite con el murciano, que puede encadenar su segundo año consecutivo de baja prolongada, con lo que supone para el club que uno de sus principales baluartes vuelva a estar en el dique seco.

El año pasado fueron Yoel, Fran Rico, Enrich, Ramis y el propio Pedro los que estuvieron más tiempo en la consulta del médico que en el campo. Antes de empezar la presente edición, el central balear y el extremo de Mula ya estaban borrados de la lista de disponibles, y ahora también han caído Orellana y hasta Rubén Peña, uno de los pocos que nunca ha tenido problemas físicos, también es seria duda. No es de extrañar que la paciencia de Mendilibar esté al límite, porque ve cómo día a día, los enanos de su circo le crecen sin cesar.

Por mucho que el club y el propio entrenador dijeran que la plantilla estaba cerrada, la realidad se impone y, dado que están volviendo a caer como moscas, ya admiten que el plantel se puede quedar corto con 24 efectivos, entre ellos tres porteros.

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