La afición azulgrana tiene hoy un vital papel en una jornada en la que el Eibar puede lograr el ascenso. / ASKASIBAR

Toda la ciudad estará volcada y apoyará al Eibar en su lucha para volver a Primera

La grada del estadio armero vivirá una noche de emociones pendiente de su equipo ante el Tenerife y del partido Valladolid-Ibiza

J.A.REMENTERIA EIBAR.

Las calles eibarresas serán escenario hoy desde primera hora de un buen ambiente impregnado de color azulgrana. La afición se va a volcar, tiene ganas de saborear el ascenso de su Eibar a Primera, de que su deseo de retornar a la élite sea hecho realidad. A patir de las 22.00 horas, los hombres de Gaizka Garitano reciben a un peligroso Tenerife. Este partido se trata de una final en la que el Eibar tiene que ganar o ganar. A la misma hora juegan sus rivales: el Almería en su estadio recibe al colista y descendido Alcorcón, en la capital indálica se ven esta noche en Primera y el Valladolid visita al Ibiza. Los seguidores armeros miran con más atención a lo que haga el cuadro pucelano con el que hay más en juego.

Una victoria del Eibar, siempre y cuando el Valladolid empate o pierda, le da el ascenso, lo que puede desatar una celebración por todo lo alto y una larga noche. Si el Almería gana, subirá, mientras que si lo hacen armeros y vallisoletanos, ambos han de esperar a la última jornada, en el caso del Eibar se la jugaría en Alcorcón y, en el caso de los castellanos, en Zorrilla ante el Huesca.

El ambiente está servido. A lo largo del día hay previstos varios actos de animación por parte de las peñas y muchas cuadrillas tienen comidas y encuentros con un denominador común: alentar con su apoyo el ascenso. La tarea no será fácil en un Ipurua que asistirá a un partido complicado ante un rival no menos complicado como es el Tenerife.

«Mentiría si dijera que no vamos a estar pendientes de lo que haga el Valladolid. Es inevitable. El principal objetivo es ganar, hacer nuestro trabajo, pero evidentemente se puede dar que el Valladolid no gane y vamos a estar pendientes porque nos daría motivación y un plus de energía si vemos que nuestro rival está perdiendo», ha dicho Fran Sol. La reacción de la grada puede ser orientativa para el equipo en esta circunstancia en la que hay mucho en juego.