SD Eibar

Cambio de planes por la lesión de Pedro León

Pedro León controla un balón ante Pape Diop y bajo la atenta mirada de Mendilibar durante uno de los entrenamientos de pretemporada. / ASKASIBAR
Pedro León controla un balón ante Pape Diop y bajo la atenta mirada de Mendilibar durante uno de los entrenamientos de pretemporada. / ASKASIBAR

El Eibar se plantea fichar un sustituto para el murciano, cuya lumbalgia ha derivado en una hernia discal

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ

El Eibar está en estado de máxima preocupación debido a que la lesión de Pedro León se agrava por momentos. Pese a que el club se mantiene a la espera de recibir los resultados del lavado epidural al que el murciano fue sometido el miércoles, José Luis Mendilibar tomó la delantera ayer para anunciar que la lumbalgia que arrastraba el extremo desde la pretemporada se trata en realidad de una hernia discal que podría obligarle a pasar por el quirófano. Ante esta tesitura, también dejó entrever que el club tendrá que variar sus planes de no fichar, para poder dar de aquí al cierre del mercado con un sustituto para el de Mula, que según parece volverá a pasarse otro buen pico de la temporada sin poder estar a disposición del técnico.

El de Zaldibar lanzó este jarro de agua fría justo después de contestar con un tajante «no» a la pregunta de si la intervención médica que se le había realizado al jugador había ido bien. «Hay que esperar un par de días para ver cómo evoluciona», apuntó, aunque acto seguido añadió que «las primeras noticias no son buenas». Y fue entonces cuando, dando rienda suelta a su desazón, reveló que «de lumbalgia ha pasado a una hernia discal. O sea, que lo de antes no es», indicó enfadado. Después de muchos días de pruebas y exámenes, todo apunta a que el alcance de la lesión va a ser mucho más grave de lo previsto en un inicio y él mismo indicó que el paso por el quirófano es una opción muy real. «Hemos estado 20 días haciéndole pruebas en todo momento, pero la imagen de la resonancia ha cambiado. Si la limpieza epidural no va bien hay dos opciones, operar o ir recuperando poco a poco sin pasar por el quirófano».

Cualquiera de las dos alternativas le dejaría sin uno de sus principales baluartes durante un tiempo indefinido, por lo que espera que Fran Garagarza ya tenga algo en mente para poder cubrir esta importante vacante. «Habría que ver las cosas, pero tenemos tiempo para mirar cosas. Por una lesión de esas no te dejan sacar la ficha de un jugador para meter a otro, pero tenemos una ficha libre y alguna posibilidad puede haber. No debemos ir como un cegato a por cualquier cosa, pero la dirección deportiva algo tendrá y habrá que valorarlo».

Al que no parece echar de menos pese a todo es a Iván Alejo, el jugador que precisamente suplió la ausencia del murciano durante parte de la pasada campaña, hasta que la llegada de Orellana le desplazó al banquillo. De hecho, para el de Zaldibar, la venta del pucelano ha sido una operación productiva para el club, que lo adquirió por menos de 400.000 euros al Alcorcón y lo ha vendido por cuatro millones al Getafe. «Para el club ha sido un buen negocio. Vino por muy poco dinero del Alcorcón y en un año te ha dado cosas y se ha sido capaz de sacar mucho dinero. No sé si aquí jugaría o no porque ha estado lesionado y no sé en qué condiciones estará. Me dijo que se quería ir porque quería jugarlo todo, pero en el primer partido de Liga no lo jugó todo allí tampoco», recordó.

Orellana, baja y Peña, duda

Su malestar por todos los problemas médicos que han ido mermando su moral y el potencial de su equipo en las dos últimas campañas había ido en aumento después de tener que explicar que Fabián Orellana también causa baja por unas molestias en la parte posterior del muslo, y porque también se puede quedar sin la posibilidad de alinear a Rubén Peña, después de que el abulense sufriera un esguince de tobillo en la última sesión.

El lateral ha viajado entre los 19 convocados, a expensas de unas pruebas médicas en las que Mendilibar aseguró no confiar. «Le han ido a hacer una resonancia, pero me fío más de su voluntad que de la resonancia. Cada vez me gustan menos esas pruebas médicas y me fío más de las sensaciones de los jugadores. El que tiene voluntad, aun doliéndole, juega y participa, aunque las pruebas digan otra cosa. Quiere jugar, pero ha dejado el entrenamiento y eso no es buena señal».

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