El futuro del centrocampista Expósito se podrá conocer la próxima semana ante el pronto inicio liguero. / MIKEL ASKASIBAR

SD Eibar

Buscando un recambio a Expósito

La no convocatoria del centrocampista contra el Oviedo abre la vía de salida y la necesidad de contar con un sustituto de garantías

Alberto Echaluce
ALBERTO ECHALUCE EIBAR.

Después de una semana en el que se han incorporado hasta tres nuevos jugadores –Chema Rodríguez (Getafe), Jon Bautista (Real Sociedad) y Álvaro Vadillo (Espanyol)– la próxima va a ser clave en cuanto al futuro del centrocampista Edu Expósito.

El jugador catalán no estuvo convocado contra el Oviedo ayer en el campo de Sarón, con lo que se presume que su venta al Girona está finiquitada ya. Por ello, ahora el director deportivo César Palacios se le presume que tendrá que abordar la operación de mayor envergadura como es culminar el traspaso de Expósito al equipo que apeó al club armero de la carrera por ascender a Primera y buscar un recambio.

El centrocampista había comunicado a la entidad azulgrana su intención de fichar por la escuadra gerundense en su afán por volver a jugar en Primera, aunque Palacios también había dejado muy claro que no se le abrirá la puerta de salida si el Girona no se acerca más a la cantidad que se pretende conseguir por él. Su contrato hasta 2024 y una cláusula de 14,5 millones de euros suponían un freno en su salida con dirección a Montilivi. No obstante, las pretensiones de los catalanes eran las de llevarse a Edu Expósito con un previo pago de 2,5 millones de euros. También, se desconoce si se ha firmado un traspaso o una cesión.

Y es que mientras que el Eibar exige una cantidad cercana a los cuatro millones de euros, los 'groguets' se resisten a ofrecer algo menos de la mitad, y dado que sus cuentas están saneadas.

Expósito continúa siendo a día de hoy el fichaje más caro de la historia del club eibarrés, que en el 2019 abonó al Deportivo de La Coruña en torno a cinco millones por su fichaje hasta el 2024. Eso significa que al Eibar le quedan aún dos años por amortizar, a razón de un millón por año, por lo que su venta supondría una inyección de oxígeno para aligerar su límite salarial. El Deportivo, mientras, permanece atento a cualquier noticia, pues guarda un porcentaje de la posible venta que realice la SD Eibar. Concretamente, el cuadro herculino se guardó un 20% de su venta futura, por lo que si las negociaciones llegan a buen puerto entre vascos y catalanes, el Eibar tendría que destinar un importante montante a cubrir este obligado pago.

Aketxe, Sielva y Matheus

El caso es que la marcha de Expósito exige la búsqueda de un recambio de un jugador que en la pasada temporada llegó a alinearse en 42 encuentros con siete goles.

Los números del jugador la pasada temporada dan escalofríos. Llegó a jugar 42 partidos, la pasada temporada, con siete goles. Llegó a realizar 1.423 pases buenos con 258 balones recuperados. El Eibar, para reforzar el centro del campo, ante una previsible baja, fichó a Matheus Pereira, un jugador muy joven, que ha realizado una temporada en el Barcelona B, en Primera RFEF.

También en esa línea está Sielva que sólo disputó 18 partidos, tras tener que afrontar diversas lesiones, con 163 balones recuperados. Ahí va a ser la dificultad más importante que tendrá que asumir el director deportivo César Palacios, la búsqueda de un centrocampista de garantías que pueda sustituir a Edu Expósito con todos los clubes afrontando la última fase de pretemporada, ante la pronta llegada del inicio liguero. El pasado año, el Real Betis fue el club más interesado en los servicios del jugador catalán.

Durante el día de ayer contra el Oviedo, el jugador de recambio en la primera parte fue Aketxe, mientras que en la segunda fue Matheus Pereira. No se descarta que el Eibar trate de invertir en un jugador de garantías, para tratar de olvidar al centrocampista de 25 años, un jugador que con altibajos ha dado una importante rentabilidad.

Edu Expósito llegó al Fabril gallego, en 2015, filial del Deportivo de La Coruña. Tras destacar en la cantera y hacerse un hueco en el primer equipo, salió cuando el club descendió a Segunda División por una cantidad menor a su cláusula. Esta era de 10 millones, pero el director deportivo Carmelo del Pozo explicó en su día que guardaba una cláusula liberatoria para salir cedido. Por esto, se acabó marchando por unos cuatro millones de euros y un veinte por ciento de su venta futura.