Un arranque que genera dudas

Mata y Aranbarri entorpecen un intento de remate a cargo de Diop./EFE
Mata y Aranbarri entorpecen un intento de remate a cargo de Diop. / EFE
J. A. Rementería
J. A. REMENTERÍA

No ha podido tener peor arranque el Eibar, por mucho el que más dudas está generando. Es un equipo sin contundencia, ni en el centro, ni en defensa, dos líneas que siempre se han caracterizado por ser herméticas. Se echa en falta esa firmeza en el centro del campo. Cada vez que se pierde un balón en esa zona le generan un peligro inminente. Los goles del Getafe contaron con la endeblez defensiva armera, generalizada en todo el bloque. Mal, realmente mal. El Eibar se presentó en Getafe con el objetivo de revertir la mala imagen ofrecida en su estreno ante el Huesca. Pretendía reencontrarse con su ADN como equipo competitivo que no claudica fácil, que no guarda esfuerzo ni sufrimiento hasta el mismísimo final. Era su propósito frente a un rival prácticamente de idéntica personalidad. Pues volvimos a sentirnos decepcionados ante lo visto. No hay bandas. Ayer jugaron Pere Milla, que tuvo cositas pero nada más porque no desbordó en su debut, y Jordán, más mediocentro que jugador de banda. Ausencia total de ambos. A la baja puntual de Orellana se suma el incierto futuro de Pedro Léón.

Los previos al encuentro venían acompañados de una profunda incredulidad ahondada por el comportamiento nada acorde con el mensaje de buenas sensaciones transmitido desde la casa azulgrana al término de la pretemporada. A esta difusa duda se unía la lesión de Pedro León, un baluarte para Mendilibar, afectado de una hernia discal que puede apartarle del equipo. Guardo el recuerdo de dos jugadores del Eibar, el portero Zigor y el centrocampista Tiko, famoso por su 'tikotazo' en el Athletic, que pasaron la temporada totalmente en blanco por esa causa. Espero que no se repita la historia. Deseo lo mejor al murciano porque, de lo contrario, será una pérdida notable.

El partido fue una lucha de gladiadores y el Getafe sacó petróleo ante un Eibar sin ideas, previsible en su juego. Para doblegar al cuadro de Bordalás hay que meter la directa, hacer algo más que la lucha cuerpo a cuerpo. No solo el físico es fundamental. La destreza y el desequilibrio son vitales. Al conjunto armero no le duraba el balón lo suficiente para generar juego. No tuvo ideas, no desarrolló su juego, en el que las bandas son claves. Ni Hervías, que debutó con el Eibar, tuvo el protagonismo deseado. La imagen que ofreció el equipo fue para estar realmente inquieto y preocupado porque no transmite esa alegría, esa frescura que le ha hecho ser sorprendente. El momento es de reflexión, de analizar bien las carencias. Hay que apuntalar la defensa y las bandas. Ahora mismo, el equipo está plano. El Getafe le ganó por presión, orden y ambición. Solo con ocasiones no vale. La personalidad es fundamental.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos