S.D. Eibar

El gafe ante los recién llegados se amplía

El gafe ante los recién llegados se amplía

El Eibar repite derrota en la apertura de la campaña ante un Mallorca que tuvo la fuerza que les faltó a los armeros

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ

El Eibar volvió a quedarse en blanco en el inicio del curso. La lección que supuestamente llevaban aprendida tras el inicio con derrota ante el Huesca el año pasado en Ipurua se les debió olvidar en pleno viaje, porque fallaron casi todas las respuestas del test que tenían que solventar en Mallorca. La experiencia acumulada en los cinco años anteriores en la categoría no sirvió para contener la fuerza del Mallorca tras plantarse en Primera tras dos ascensos consecutivos desde el agujero de Segunda B y, tras un pésimo arranque tras recibir un gol en contra a los cuatro minutos de juego y un final aún peor, con un tanto en propia puerta del mismo Paulo Oliveira que había logrado el empate, tuvieron que resignarse a volver a casa de vacío y dejando la sensación de que aún queda un trabajo muy duro por delante para poder atisbar el nivel de juego tan atractivo ofrecido en el pasado ejercicio.

Un 'jet lag' inquietante

Después de tres meses de larga espera por fin llegaba la hora de poner en práctica todo lo trabajado durante la pretemporada y por las caras de felicidad que exhibieron al aterrizar en la isla, cualquiera podría haber pensado que los armeros se habían desgañitado entonando en el avión el estribillo de la melodía más famosa del trío Los Mismos, «será maravilloso, viajar hacia Mallorca». Pronto pudieron comprobar que la canción se refería más a disfrutar de unos días de vacaciones allí que a gozar de un debut esperanzador en un Son Moix engalanado para presenciar el retorno del equipo rojinegro a Primera.

Querían evitar a toda costa que se repitiera el mal arranque del año pasado ante el entonces recién ascendido Huesca y Mendilibar había recalcado en la víspera la importancia de que su equipo saliera pleno de concentración y con cero excesos de confianza. Pero sucedió justo lo contrario. Como si todos los jugadores que eligió para dibujar su primer once hubieran sufrido un 'jet lag' instantáneo que les dejó aletargados, prácticamente no les dio tiempo a situarse cada uno en sus posiciones cuando el Mallorca les despertó de un sopapo seco y doloroso que dejó marca.

Ni siquiera habían logrado tocar el balón cuando los bermellones aprovecharon un balón dividido en el centro del campo para que Dani Rodríguez rompiera en varios pedazos esa línea defensiva adelantada que tanto gusta al técnico azulgrana. Con una velocidad endiablada y sin que Paulo Oliveira pudiera seguir su estela, el atacante local se plantó ante Dmitrovic, que pese a estirarse al máximo no fue capaz de impedir que el balón se colara en su portería cuando solo se habían consumido cuatro minutos de juego.

En el banquillo, Mendilibar hizo un gesto de rabia incontenida ante vbn desajuste que obligó a los suyos a ir a remolque desde el inicio. Sus aspavientos se repitieron de manera constante en unos minutos posteriores en que los mallorquines aprovecharon el bloqueo mental de los armeros para provocar agobios y ocasiones que hicieron temer lo peor. Y es que mientras Dmitrovic tuvo que esmerarse a fondo para evitar que el estropicio fuera a más, el Eibar necesitó de 15 minutos para realizar su primer remate, desviado a cargo de Ramis a la salida de una falta.

Pese a que solo había puesto en liza a dos de las nuevas incorporaciones, su equipo no funcionaba. El problema no era solo que el debutante Tejero, situado en la plaza de Cote, se viera desbordado por su zona ante la nula ayuda de Orellana. Correa también se las tuvo en su estreno con Lago Junior en la otra banda, pero al menos él sí evitó que el exarmero aumentara la renta de los isleños.

Al entrenador vizcaíno le gustó tan poco lo que estaba viendo en el centro del campo que tras varias llegadas a placer del rival, cortó por lo sano y a la media hora retiró del campo a Escalante, al que había emparejado con Sergio Álvarez. Así recordará Edu Expósito su debut, que sin ser glorioso, sí que coincidió con la recuperación anímica de los eibarreses, que primero probaron suerte con un remate forzado de Pedro León tras una gran acción personal de Orellana, que acto seguido estuvo a punto de robarle parte del protagonismo a Aduriz con un remate acrobático de espaldas que se le marchó por un suspiro.

Pero resultó ser un pequeño espejismo, porque el Mallorca volvió a apretar tanto las cuerdas que de no ser porque Paulo logró meter la pierna de manera providencial para evitar un remate a bocajarro de Budimir, el lastre a portar en la segunda parte habría sido aún más pesado.

La arenga en el descanso de Mendilibar debió de ser de las que hacen época, porque el Eibar mostró otra cara bien diferente en la reanudación. Fue el único momento en el que el equipo armero fue el Eibar que quiere ver y mostrar el de Zaldibar. Y en cuanto el equipo armero comenzó a explotar sus llegadas por banda como tan bien sabe hacerlo, el peligro acechó la portería bermellona. Así llegó un remate de Enrich que Reina envió a córner y desde el banderín nació la jugada del tanto del empate anotado por Paulo Oliveira que devolvió la esperanza y la alegría a los eibarreses. El portugués realizó el primer remate de cabeza que Reina repelió como pudo, y él mismo se encargó de recoger el rechace que llevó el 1-1 al marcador.

2 Mallorca

Alex Alegría (Budimir, m. 65), Trajkosvky ( Febas, m. 74), Xisco Campos (Joan Sastre, m. 85). No jugaron Perera (p.s), Fran Gámez, Chavarría y Sedlar.

1 S.D. Eibar

Edu Expósito (Escalante, m. 31), Quique González (Enrich, m. 76), De Blasis (Correa, m. 83). No jugaron jugar Yoel, Bigas e Inui.

Goles:
1-0, min. 4: Dani Rodríguez se va por velocidad de Paulo y define ante Dmitrovic. 1-1, min. 56: Paulo Oliveira aprovecha un rechace de Reina tras su remate inicial de cabeza en un córner. 2-1, min. 75: Paulo marca en su propia portería al tratar de despejar un centro de Sastre.
El árbitro:
Melero López. Del comité andaluz. Amonestó a Joan Sastre, del Mallorc y a Sergio Álvarez y Tejero, del Eibar.
Incidencias:
23.142 espectadores en son Moix.

Lamentablemente, la alegría del portugués fue efímera, ya que también se convirtió en el infortunado autor del gol que condenó al Eibar a la derrota al marcar en propia puerta con el muslo en un intento de despejar un centro envenenado desde la derecha de Joan Sastre. Fue la estocada definitiva ante la que ya el Eibar claudicó.

El Mallorca se vino arriba espoleado por un público enfervorecido que empezó a saborear los tres puntos viendo cómo su equipo cortaba las alas a los eibarreses. En pleno ambiente festivo, Lago Junior también quiso ganarse su cuota de gloria con un gol ante el equipo en el que militó hace ya nueve años, pero el exceso de ganas le jugó malas pasadas.

No hizo falta que el costamarfileño se luciera ante una afición que le adora. El Eibar ya se había resignado a perder el primero de sus tres partidos seguidos en casa.