SD Eibar

Un amistoso para mantener el ritmo

Kike García celebra el gol que dio la victoria al Eibar en septiembre frente al Leganés, rival en el amistoso de este jueves. / GORKA ESTRADA
Kike García celebra el gol que dio la victoria al Eibar en septiembre frente al Leganés, rival en el amistoso de este jueves. / GORKA ESTRADA

Como ya es tradición en cada parón liguero, el Eibar ha concertado para el jueves un amistoso ante el Leganés en Burgos

LETIZIA GÓMEZ EIBAR

. A tenor de lo bien que le funcionaron los planes en el anterior parón, el Eibar quiere seguir la misma hoja de ruta que se marcó hace poco más de un mes cuando la victoria en el derbi ante la Real le permitió cargar las pilas durante la primera parada obligada por los compromisos de las selecciones. Entonces, Mendilibar solo les concedió el fin de semana de fiesta además del día de descanso habitual, y solicitó que el club concertara un amistoso que tuvo lugar en la localidad aquitana de Mont-de-Marsan frente al Toulouse, para no perder el ritmo durante tantos días sin competición. Con el mismo objetivo, esta vez se ha cerrado un partido a disputar el jueves en Castañares, Burgos (18.00 horas), frente al Leganés, un rival recurrente para este tipo de situaciones, al que ya se enfrentaron en octubre del pasado año en otro de esos descansos obligados.

En estas citas poco o nada interesan los resultados finales y sí que aquellos jugadores que menos están entrando en los planes del técnico puedan aprovechar una oportunidad de calidad para disponer de los minutos que les están faltando en el equipo, ya sea porque han estado lesionados, como Jordi Calavera, o porque no consiguen lograr convencer del todo al de Zaldibar. En este grupo se puede incluir a Pablo Hervías, Pere Milla y Cucurella, que a diferencia del argentino De Blasis, este último no ha conseguido ser titular más que cuando las rotaciones obligadas por los tres partidos acumulados recientemente le permitieron debutar de inicio ante el Espanyol, precisamente donde se forjó en sus inicios.

Una reaparición esperada

Todos ellos parecen tener el puesto asegurado en el choque ante los pepineros, aunque la novedad más esperada de cara a ese día será la reaparición de Jordi Calavera, el único jugador de campo que aún no ha podido debutar con la camiseta azulgrana desde que regresó de sus dos años consecutivos de cesión, primero al Lugo y después al Sporting.

Dos roturas fibrilares enlazadas desde pretemporada y la total confianza que el preparador armero tiene en Rubén Peña le han cerrado por completo las puertas de la titularidad, aunque al catalán le está costando incluso poder entrar en las convocatorias, después de que Mendilibar haya comprobado que Arbilla le sirve lo mismo para un roto que para un descosido, como central o como lateral en cualquiera de las bandas.

El tarraconense tendrá que tirar de paciencia en los próximos meses, aunque no sería de extrañar que si su situación se alargara en el tiempo se le pueda buscar una salida en el mercado invernal. A sus 23 años no se puede permitir ver cortada su progresión durante toda una campaña.

Bien diferente es el panorama de Asier Riesgo, que sabe perfectamente cuál es su rol en este equipo y que asume que, salvo contratiempo inesperado, Dmitrovic será siempre el que juegue y el que ocupe el banquillo. Con 35 años recién cumplidos está en los últimos compases de su carrera profesional y, aunque lógicamente se resigna por no jugar, se encuentra cómodo en un vestuario que le respeta al máximo. Al menos en Burgos podrá volver a sentirse futbolista.

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