SD Eibar

Ambición armera frente a la penitencia merengue

Sergio Álvarez pugna por el control del balón con Charles durante un entrenamiento en las instalaciones de Atxabalpe. / ASKASIBAR
Sergio Álvarez pugna por el control del balón con Charles durante un entrenamiento en las instalaciones de Atxabalpe. / ASKASIBAR

El Eibar buscará su primer triunfo de la historia en el Santiago Bernabéu ante un Madrid sin metas que lograr

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ

Para casi todos, visitar el Santiago Bernabéu siempre había supuesto encomendarse a que la flauta sonara. Pero dado que este año el Real Madrid está más desafinado que nunca, aspirar a ganar allí, o al menos puntuar, no debe ser considerada ninguna ocurrencia para el Eibar. El histórico 3-0 firmado en la ida es el referente a seguir por un Eibar que, tras la trabajada victoria sellada ante el Rayo Vallecano, se abraza a nuevas metas, las que la competición le marque y le permita, sin obligaciones, pero sin renunciar a nada en absoluto.

Saltar a un escenario como el coliseo blanco es un aliciente que seguro hará olvidar que este es el tercer partido consecutivo en solo siete días y que son varios los jugadores que se han visto obligados a jugarlo todo, entre ellos el veterano Iván Ramis, sin sustituto ante la lesión de Pedro Bigas. Tampoco ha viajado Pape Diop, que era baja segura por tarjetas antes de que cayera lesionado, pendiente de diagnóstico, frente al Rayo Vallecano, aunque él mismo se encargó de anunciar en su cuenta de twitter que pronto estará de regreso. El que sí ha vuelto a la convocatoria ha sido Marc Cucurella, que habrá recuperado fuerzas tras cumplir un partido de sanción también tras cumplir su ciclo de tarjetas.

No hay duda alguna sobre el plan de ataque que pondrá en liza en Madrid, pero sí hay ciertas incógnitas que no se despejarán hasta que el de Zaldibar dé a conocer su alineación definitiva. Y es que está por saber si Pedro León, autor del emocionante gol que otorgó el miércoles el triunfo en Ipurua, saltará de inicio en la que una vez fue su casa, ya que en principio no estaba previsto que tuviera que jugar ante los vallecanos como finalmente fue necesario.

Por lógica, cabría pensar que al que le toca descansar en esta ocasión es a Orellana, pero siendo como está siendo de los jugadores más destacados en las últimas citas, parece poco improbable que el chileno aceptase de buen gusto perderse uno de los partidos que más gusta a los futbolistas.

Tampoco está tan claro que Gonzalo Escalante pueda recuperarse a tiempo de la torcedura de tobillo que se produjo en el último entrenamiento realizado ayer en Atxabalpe. El preparador armero cree que «conociéndole, estará para jugar». La dinamita ofensiva correrá a cargo de un Charles en el mejor momento de su carrera y Sergi Enrich, que también marcó en el último partido que jugó frente al Levante.

Sin ilusión ni motivación

Y mientras el Eibar viaja con las expectativas por todo lo alto, al eterno rey de la ambición le faltan la ilusión y la motivación arrebatadas por una temporada para el olvido. En tierra de nadie y tras sufrir la primera derrota la nueva era Zidane, el técnico quiere lavar la imagen de su equipo ante un público que ha dejado de acudir al estadio. Su receta para conseguirlo parece pasar por devolver la titularidad a Bale en un tridente ofensivo en el que además de Benzema, medita si completarlo con Isco Alarcón o Marco Asensio.

Se librará de los silbidos Marcelo, sancionado, que dejará su puesto a Sergio Reguilón, que pasó de indiscutible para Solari a suplente sin minutos, mientras que el exrealista Odriozola se perfila como el sustituto de Carvajal. Además, el galo también se plantea sentar a Toni Kroos, otra de las vacas sagradas cuestionadas este año.

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