Gorostiza posa en un estadio de Ipurua que ha echado en falta a su gente. / askasibar

S.D. Eibar

Amaia Gorostiza: «El Eibar de hoy se ha hecho fuerte para subir, si es que desciende»

El club no pierde la ilusión por mantenerse, pero tiene un proyecto en ciernes para intentar regresar a Primera si se consuma el descenso

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ Eibar

La contundente victoria lograda el sábado frente al Alavés ha arrancado la primera sonrisa en cuatro meses en Ipurua y ha devuelto al equipo y al club la esperanza por culminar una remontada que sería histórica. Sin embargo, los dirigentes del Eibar ya tienen perfilado un proyecto sólido para luchar por recuperar su plaza en la categoría si los peores augurios se cumplen y termina cediéndola.

– Cuando parecía todo perdido, el equipo ha resurgido.

– El triunfo en el derbi demuestra que el equipo no va a bajar los brazos y que vamos a luchar hasta el final. Nos permite creer y ganar confianza. El sábado fuimos el equipo que queremos ser y ojalá podamos seguir ese camino el próximo domingo en Getafe. La situación sigue siendo compleja, pero vamos a seguir luchando. Este equipo jamás se rinde.

– Hasta ahora todo lo que podía salir mal, ha salido peor todavía. ¿Cómo están los ánimos?

– Tristes, inevitablemente, pero mientras haya vida nos vamos a agarrar a ella. Es normal que haya momentos de desánimo, pero todos seguimos trabajando conjuntamente para mantener ese ápice de optimismo.

– Todos han jugado sin público. ¿Cómo se explica lo que ha ocurrido esta temporada en Ipurua?

– El hecho cierto es que el estar jugando sin público está afectando a todos los equipos, pero al Eibar le está pesando de manera muy especial Al ser un campo tan pequeño y tener al público tan cerca y tan encima, lo hemos echado mucho en falta. Nuestra afición nos daba la vida y esa fortaleza ha desaparecido por completo.

– Los protocolos anticovid también han dilapidado la fraternidad del vestuario, otro de los baluartes de este club.

– Obviamente han influido otros factores y el hecho de que el equipo no haya podido hacer vida de grupo también se ha dejado sentir mucho. Cada jugador viene y va en su propio vehículo, no utilizan los vestuarios, no pueden hacer comidas conjuntas, tampoco está permitido que compartan habitación. Hay que viajar en dos autobuses. Al final es una ruptura de una esencia del deporte grupal y ha hecho mucho daño.

– Sabíamos que el descenso era una posibilidad que se podía dar, pero las críticas apuntan a una supuesta inacción de la directiva para tratar de evitarlo. ¿Qué tiene que decir a eso?

– Aquí no se ha estado inactivo en ningún momento. Que no se salga públicamente en prensa explicando cada uno de los pasos que se están dando dentro de la entidad no quiere decir que no estemos trabajando. No creo que hayan sido siete años de regalo, sino de muchísimo trabajo, de muchísimo esfuerzo, y lo que en un principio pensábamos que iba a ser un sueño, se convirtió en una realidad. Hoy por hoy seguimos estando en Primera y el día de mañana ya veremos, pero el Eibar se ha fortalecido y el club se ha cimentado y se ha engrandecido porque el Eibar de hoy no es el de hace ocho años. Estemos en Primera o en Segunda, este Eibar se ha hecho fuerte para intentar volver.

– Respecto a la inacción me refería a que no se han apreciado movimientos aparentes para tratar de mitigar unas carencias que eran patentes.

– El mercado invernal fue muy diferente al de otras temporadas, al igual que lo fue también el de verano, que estuvo absolutamente parado, con clubes sin dinero para poder realizar incorporaciones y con más cesiones que fichajes propiamente dichos. En invierno tuvimos que dar prioridad a salidas, porque necesitábamos hacerlas y trajimos lo que entendíamos que debíamos incorporar Lo que no podíamos era traer a alguien a cualquier precio. No podíamos hipotecarnos.

– Pero el director deportivo calificó el mercado invernal como un éxito.

– Éxito en mi opinión es que no dilapidamos nuestros recursos. Creo que gastamos lo que debíamos gastar. Si nos hemos quedado con un remanente es porque no se nos presentó la oportunidad que nos pareciera adecuada.

– ¿Cómo se justifica que con seis cesiones y solo un jugador adquirido en propiedad se alcanzara el límite salarial?

– De entrada, hay que tener en cuenta que la pasada temporada estábamos tirando de los réditos de la venta de unos jugadores que el año pasado no se produjo. Además, los propios ingresos han disminuido de forma considerable y, por tanto, el límite salarial también baja. Por otro lado, hay que tener en cuenta que el club ya tiene unos compromisos adquiridos por los contratos de los jugadores, a lo que hay que sumar también las amortizaciones anuales de los fichajes realizados. Cuando presentemos las cuentas, todo el mundo lo podrá comprobar.

– El hecho de que los fichajes no hayan tenido una presencia significativa en el césped ha alimentado el rumor sobre las desavenencias entre Garagarza y Mendilibar.

– Las incorporaciones que se han llevado a cabo se han hecho de manera consensuada entre las dos partes. Otra cosa es que a la hora efectiva no hayan dado el rendimiento que se esperaba. Errores hay y aciertos hay, y el nivel de acierto es el que determina el éxito.

– ¿Qué responde a los que opinan que se ha hecho una mala planificación? 

– No planificas mal conscientemente, pero no siempre se acierta. El año pasado fichamos a jugadores que dieron un nivel excelente en Segunda, pero aquí no han funcionado como esperábamos. Con el hipotético descenso perderíamos a una serie de jugadores, pero también nos liberaría y te deja un colchón para rehacer el equipo con unas condiciones adecuadas a tu situación. En todas las temporadas en Primera hemos trabajado en proyectos orientados tanto para estar en Primera como en Segunda y, por supuesto, en esta también.

– ¿Por qué sintieron la necesidad de emitir un comunicado de apoyo a Mendilibar que tanto les comprometía?

– Desde el primer momento depositamos nuestra confianza a Mendi y su equipo técnico. Hemos estado constantemente cerca de ellos infundiéndoles confianza. Cuando el pesimismo se insta, el Consejo decidió hacer público su apoyo inquebrantable al entrenador, pasase lo que pasase. Pensamos que una persona que lleva aquí seis temporadas, algo que no es muy normal, y que ha logrado convertirlas en un éxito, merecía nuestra confianza total. ¿Cómo vas a prescindir de una persona que ha trabajado tanto, que ha hecho tanto por el Eibar? En todo momento hemos pensado que Mendilibar era la única persona que podía sacar esto adelante con los propios jugadores.

«El triunfo ante el Alavés demuestra que queremos luchar hasta el final porque este equipo nunca se rinde»

Se aviva la llama

«El Eibar se ha fortalecido y el club se ha cimentado y engrandecido. El Eibar de hoy no es el de hace ocho años»

Razones para volver

«Pase lo que pase, Mendilibar y su equipo técnico se han ganado el derecho a salir de esta casa por la puerta grande»

Volcados con el técnico

– ¿En algún momento planteó la posibilidad de tirar la toalla al ver que no conseguía darle la vuelta a la situación?

– Nunca. Sí que en algún momento ha demostrado cansancio, pero como lo estamos todos. Esta pandemia está siendo muy larga y está afectando a todo el mundo física y psicológicamente. pero nunca se ha planteado ni destituirle ni que presente su dimisión.

– Recientemente reveló en una web de entrenadores que tiene previsto abandonar el club. ¿Les ha comunicado su decisión?

– No nos la ha comunicado. Cuando lo haga se tomarán las decisiones pertinentes. Hablo con él todos los días y todos los días me dice que se siente con fuerzas. Por eso insisto en que nuestro comunicado pretendía reforzar su confianza. Pase lo que pase, Mendilibar y su cuerpo técnico se han ganado el derecho a salir de esta casa por la puerta grande.

– El club se comprometió a comunicar la decisión sobre la continuidad del director deportivo antes del 31 de marzo para evitar la incertidumbre de años precedentes. Ha pasado un mes y aún no se sabe nada. ¿A qué se debe la espera?

– Vaya por delante que Fran tiene contrato hasta el 30 de junio, aunque nosotros tomáramos el compromiso de sentarnos a hablar con una fecha límite. Dada la situación hemos decidido aplazarlo porque ahora hay otras prioridades, pero que quede claro que está plenamente volcado en conformar el proyecto de cara a la próxima temporada.

– ¿Seguirá?

– Pronto lo sabremos.

– ¿Se avecina una escabechina en todos los estamentos del club?  

– El Eibar es un proyecto sostenible y viable en Primera y en Segunda. ¿Que si bajamos a Segunda habrá que amoldarnos a nuestra nueva realidad? Por supuesto que sí, pero escabechina no. Ese término no me gusta nada. Nos tenemos que readecuar, pero el proyecto sigue adelante porque creemos en él. El Eibar no es solo un equipo de fútbol en Primera, Segunda o Segunda B, es un proyecto de presente y de futuro y debemos seguir trabajando en él.

Cimientos fuertes para subir

– ¿La plantilla sería la más afectada?

– Hay muchos jugadores que no tienen contratos en Segunda, lo que libera al club de una serie de obligaciones. Si descendemos tenemos músculo financiero, porque no hemos perdido la cabeza y tenemos unos cimientos bien anclados que nos da la oportunidad de seguir trabajando. A todas las personas que nos acusan de que no hemos puesto el dinero en el verde les digo que el Eibar ha puesto en el césped todo el dinero que se nos permite poner. Más del 70% de nuestros gastos están destinados a la primera plantilla, cuerpo técnico, amortizaciones de contratos y a los agentes de los jugadores.

– La Segunda ha sido el hábitat natural del Eibar. ¿Volver a Primera sería el objetivo primordial?

– Por supuesto que trabajamos en un proyecto orientado a subir. Tenemos los mimbres, las fuerzas y el trabajo para intentar volver a subir. Aunque bajemos, ya no somos el equipo que subió hace ocho años. Somos un club fuerte, con músculo financiero, estructurado creo que muy adecuadamente.

– ¿A cuánto asciende el fondo de compensación de la Liga por el descenso?

– No puedo dar una cifra exacta, pero creo que nos corresponden unos 19 millones de euros. Ha habido muchos clubes que han pasado por la Liga y han descendido metidos en concurso de acreedores, mientras que nosotros lo haremos bien saneados.

– ¿Se les ha pasado por la cabeza dimitir?

– No me parecería ético abandonar el barco ahora. Nosotros tenemos un mandato que cumplir y lo haremos hasta el final. Luego que pase lo que tenga que pasar.

«No me parecería ético abandonar. Tenemos un mandato que cumplir y lo haremos hasta el final»

No se barajan dimisiones

«En estos siete años se ha generado riqueza, puestos de trabajo y se ha paseado el nombre de Eibar por el mundo»

Orgullo de lo conseguido

– Que se entiende que es convocar unas elecciones el final de su mandato en el 2022, ¿no?

– Cuando llegue el momento se hará lo que corresponda. Lo que es evidente es que trabajaremos con todas nuestras fuerzas hasta el final.

– ¿Qué ocurrirá con la fundación, de la que salen todas las ayudas que se conceden a los clubes eibarreses, deportistas guipuzcoanos, asociaciones y ONG?

– Indudablemente la fundación seguirá adelante, aunque no voy a negar que va a haber recortes en lo que respecta a las dotaciones económicas que damos. Siempre dijimos que mientras al Eibar le fuera bien iba a ayudar económicamente, pero llegan momentos en los que hay que apretarse el cinturón. Seguiremos ayudando en la medida que podamos.

– El equipo femenino ha dado un paso importante para quedarse. ¿Ve posible que el club se pueda adaptar a la profesionalización que se va a exigir en los años venideros?

– Creo que las chicas lo están haciendo de forma formidable y han demostrado que son armeras, con todo lo que ello implica. Creo que van a conseguir la permanencia. Que no le quepa duda a nadie de que nos adaptaremos que si conservar la categoría depende de eso. Seguiremos apostando por el fútbol femenino, porque es muy importante para nosotros.

Apuesta firme por el filial

– ¿Mantendrían el filial?

– Como creemos en la estructura que tenemos y trabajamos por mantenerla, apostamos por el mantenimiento del filial. De hecho nos parece un escalón indispensable para enlazar el fútbol base con el primer equipo. No se hace de la noche a la mañana, pero creo que está dando sus frutos y ya se ha podido ver en el campo hasta cuatro jugadores del filial que han debutado en Primera.

– El Eibar ya sufrió un cruel descenso en la primera temporada, pero entonces Ipurua estaba lleno arropando a sus jugadores, mientras que ahora le tocaría llorar solos en el campo.

– Todos vamos a tener que llorar solos. Si el descenso se produce tendremos que apoyarnos unos a otros, jugadores, técnicos, dirección deportiva, consejo y empleados. Los que podamos estar nos tendremos que apoyar.

– ¡Qué difícil combatir la sensación de impotencia!

– Es una tristeza, porque el sueño se puede acabar sin que estemos ahí. No debemos perder de vista de dónde venimos. En estos siete años en Primera se han hecho tantas cosas buenas, que no se nos pueden olvidar. Se ha engrandecido el club a niveles nunca imaginables y se ha puesto el nombre del Eibar en el mundo. Se han generado puestos de trabajo, se ha generado riqueza en el pueblo, en la comarca, hemos remodelado un estadio que ahora es de Primera y vamos a hacer una Ciudad Deportiva que nos va a permitir seguir creciendo.

– ¿Contemplan la posibilidad de que haya público?

– Una cosa es lo que el CSD pueda decir y otra lo que cada comunidad autónoma permita. Dudamos mucho de que aquí se pueda. Es injusto que en la Liga no haya habido público y que en la Copa sí, y que encima no estén regulados por los mismos protocolos Covid y se estén mezclando.

– Perder la categoría no solo afectaría a la ciudad de Eibar, sino también a Gipuzkoa y Euskadi.

– Por supuesto, porque al final somos generadores económicos, al margen del romanticismo que supone que hayamos representado a una ciudad de 27.000 habitantes en Primera. Es una pena que se pueda acabar. Si caemos, debemos quitar grasa y coger músculo para intentar volver. Tenemos una rodilla hincada en el suelo, pero antes de hincar la segunda, intentaremos levantarnos. Ante todo, debemos acabar con dignidad, con la cabeza alta.