Alejo, Keko y Lejeune: todo ingresos

Ivi deja de vestir la camiseta azulgrana por la azul del Getafe. / M. A.
Ivi deja de vestir la camiseta azulgrana por la azul del Getafe. / M. A.

Las ventas en los últimos años de tres jugadores armeros han sumado cerca de 20 millones de euros

JON ZABALA EIBAR.

Uno de los principales artífices de la buena trayectoria del Eibar en Primera división es Fran Garagarza, que junto a su equipo técnico trabaja cada temporada para confeccionar y dar la mejor plantilla posible a José Luis Mendilibar. El míster de Zaldibar lleva tres temporadas exprimiendo al máximo a la plantilla y obteniendo unos resultados que cada curso serán más difíciles de superar.

Pero también es importante hablar de las ventas. Hasta 4 millones de euros es lo que ha abonado el Getafe a la entidad armera para hacerse con los servicios de Iván Alejo. El extremo vallisoletano quería salir del club a toda costa, vista la competencia que tenía en su posición. Era consciente de que tendría más que complicado sumar minutos con Pedro León y Orellana en el equipo y comunicó al club su intención de salir para poder ser importante en otro equipo de la máxima categoría.

El Eibar ha hecho un negocio redondo con este traspaso. Lo fichó el pasado verano procedente del Alcorcón a cambio de 300.000 euros y lo ha vendido un año después por 4 millones, habiendo jugado solamente 22 encuentros en Primera división. Garagarza se fijó en él tras la gran segunda vuelta que realizó con el conjunto madrileño, donde fue vital para que se asegurasen seguir un año más en Segunda División.

Alejo fue una de las claves del resurgir del Eibar en la pasada campaña, donde disputó 22 partidos

Su salida ha supuesto la tercera venta más alta del club, sólo por detrás de Keko Gontán, que salió por cinco millones de euros al Málaga, y de Florian Lejeune, que dejó 10 millones de euros en las arcas azulgranas tras recalar en el Newcastle de Rafa Benítez.

Así las cosas, Alejo se marcha a Getafe para recuperar un protagonismo que había perdido en Eibar. Ahí se encontrará con Pepe Bordalás, un técnico igual de exigente que Mendilibar y que tratará de sacar la mejor versión del vallisoletano.

Alejo fue una de las claves del resurgir del Eibar, que comenzó a partir de la duodécima jornada de la campaña anterior. Fue frente al Betis de Setién. Los armeros les endosaron un contundente cinco a cero en Ipurua, dando un auténtico baño a los verdiblancos.

Hasta entonces, los de Mendilibar sólo habían conseguido dos victorias y estaban con la soga al cuello, coqueteando con los puestos de descenso y dejando muy malas sensaciones en el verde. Sólo habían sido capaces de vencer en el partido inaugural frente al Málaga (que finalmente acabaría descendiendo) y en la cuarta jornada frente al Leganés (1-0). Mientras, habían sido goleados por el Sevilla, Barcelona, Celta de Vigo, Villarreal o Real Madrid.

No obstante, desde que Alejo se recuperó de la lesión de rodilla sufrida en el Sánchez Pizjuán, el Eibar fue para arriba y obtuvo una espectacular racha que le permitió asentarse en los puestos nobles de la clasificación, lo que le ayudó a no pasar ningún apuro de ahí a final de temporada. Estuvo siete encuentros ligueros sin conocer la derrota, habiendo obtenido seis victorias y un empate. Es decir, 19 puntos de 21 o, lo que es lo mismo, media permanencia en apenas siete compromisos ligueros.

Freno a la progresión

A pesar de los buenos encuentros de Alejo, la incorporación de Orellana en el mercado invernal frenó en seco su progresión. Pasó de ser uno de los jugadores más importantes a apenas participar, algo que no entendió el propio jugador. Desde el encuentro frente al Athletic en San Mamés correspondiente a la jornada 21 -el pasado 26 de enero-, sólo fue titular en cuatro encuentros más hasta el final de Liga. Salió de inicio frente al Celta, Levante, Espanyol y Atlético de Madrid, siendo el primer sustituido frente a los gallegos y valencianos.

Sin embargo, uno de los episodios que más se le recuerda ocurrió en Girona, donde el Eibar obtuvo una magnífica victoria por cuatro goles a uno en la jornada 36.

El extremo salió al terreno de juego a la media hora por la lesión de Pedro León y Mendilibar decidió sustituirle 39 minutos más tarde por Joan Jordán. El joven jugador no comprendió el cambio y se derrumbó en el banquillo. Cualquiera que conoce un poco a Mendilibar sabe que no se casa con nadie y que ese tipo de cambios los lleva haciendo desde que es técnico. Nunca le ha importado quitar a uno de los jugadores que ya había entrado desde el banquillo o sustituir a algún jugador antes de que el colegiado señalase en el descanso el camino a los vestuarios.

Por otra parte, hasta la fecha no ha habido demasiados movimientos en las oficinas armeras. A los fichajes del central José Antonio Martínez y Marc Cardona, ambos procedentes del Barcelona B, hay que sumarle la reciente incorporación de Sergio Álvarez.

El centrocampista del Sporting era objetivo prioritario del Eibar tras la salida de Dani García rumbo a Bilbao y, aunque las negociaciones se han alargado más de lo esperado, el de Avilés ya se encuentra en Austria junto al resto de sus nuevos compañeros. El Eibar abonó 4 millones de euros para hacerse con uno de los mejores mediocampistas de la categoría de plata. El propio técnico del conjunto asturiano, Rubén Baraja, dijo ante los medios que había pedido al club «que no dejasen marchar a Sergio». Era consciente de la dificultad, pero le veía como pieza clave en la lucha por devolver al Sporting a Primera.

Mientras tanto, el Eibar se queda con Pedro León, Orellana, Hervías, Pere Milla y Bebé para las bandas. No obstante, los únicos que tienen plaza garantizada en el plantel de Mendilibar son los dos primeros, que a buen seguro serán los dueños y señores de las bandas de Ipurua.

Habrá que ver lo que sucede con Bebé, Pere Milla y Hervías. Todos ellos tienen papeletas para salir, pero el Eibar tendrá que atar primero a sus posibles sustitutos.

Las salidas más inminentes son las de Nano, que se ha quedado sin sitio tras el fichaje de Cardona, y Christian Rivera, que no termina de convencer a Mendilibar a pesar de sus cualidades. Ayer se hablaba de la salida del mediocentro de 21 años a la Unión Deportiva Las Palmas. La marcha de Rivera podría suponer la llegada de Pedro Bigas. El Eibar lleva todo el verano tratando de convencer a los canarios para que el central juegue en tierras guipuzcoanas.

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