Noko Matlou lamenta una ocasión. / RAFA GUTIÉRREZ

Alavés 1 - Eibar 0 El larguero castiga a las azulgranas

El Eibar puso las ocasiones, dos de ellas rebotadas por el travesaño, y el Alavés tuvo el tino necesario al filo del descanso

LETIZIA GÓMEZ

Al Eibar le faltó lo que el Álavés sí tuvo, una gran pizca de suerte para convertir en gol a solo un minuto para el final de la primera mitad una de las pocas ocasiones que las albiazules fabricaron en el derbi disputado en Ibaia, donde ambos equipos también lanzaron un claro mensaje en contra de las injusticia que está llevando a cabo la Federación con el fútbol femenino.

El fútbol no siempre premia los méritos y sí el acierto, y en eso las locales fueron cien por cien eficaces frente al abatimiento de las armeras al ver que sus opciones quedaron desbaratadas, bien por las buenas intervenciones de la guardameta, pero sobre todo por el larguero, que escupió hasta en dos ocasiones sendos remates de Ana de Teresa en el primer período y de Carla Morera en el último suspiro del choque.

El dominio azulgrana fue una constante prácticamente desde el inicio del choque, que bien podría haberse decantado hacia las eibarresas de no ser porque Cris sacó bajo los palos de su portería un cabezazo de Noko que se colaba en sus dominios.

Pero que el balón no quería entrar lo comprobaron acto seguido las de Ana Junyent cuando el travesaño repelió un testarazo de una motivadísima Ana de Teresa a centro desde el costado derecho de Arola Aparicio.

Lejos de rendirse, las armeras continuaron con su asedio, pero una nueva intervención de Cris evitó que el conjunto visitante consiguiera trasladar su superioridad al marcador.

Suele ser habitual que el que perdona tanto acaba pasando por caja para abonar una cara factura, y eso es precisamente lo que le ocurrió al Eibar cuando el partido se adentraba en el último minuto de la primera parte. Una rápida transición visitante y un repliegue mal realizado trajo como resultado una peligrosa aproximación local que terminó de la peor manera posible para las azulgranas, con un potente remate de Miriam Dieguéz a pase de Ane Miren que se alojó en la portería de Malena.

Aún quedaban otros 45 minutos más para tratar de arreglar el desaguisado y con ese empeño partieron las azulgranas en la reanudación. Y Carla Morera estuvo cerca de conseguirlo a los pocos minutos de arrancar la segunda mitad, pero la zaga del cuadro babazorro se esmeró al máximo para frustrar las pretensiones de la atacante catalana.

Conforme avanzaron los minutos, el cansancio hizo mella en el conjunto eibarrés y sus llegadas comenzaron a escasear tanto en número como en peligrosidad, pero aún así sacaron fuerzas de flaqueza para seguir buscando el tanto del empate hasta el mismísimo final del partido. De hecho, el premio que ansiaban pudo haber llegado a solo un minuto para que se cumpliera el tiempo reglamentario, pero para su desesperación, el larguero se volvió a aliar con las alavesas al rechazar el disparo de Carla Morera, castigando a las armeras a sufrir una derrota que les condena a seguir pegadas a las plazas de la zona baja de la tabla.

El Atlético en el horizonte

Y los problemas se pueden agudizar aún más tras esta séptima derrota de la temporada en los 10 partidos que se han consumido hasta ahora, puesto que el siguiente partido les enfrentará en casa al Atlético de Madrid, cuarto clasificado con 18 puntos, y por tanto, uno de esos rivales a los que resulta muy difícil que un conjunto que lucha por salvar la categoría le pueda meter mano.

El buen trabajo que se está llevando a cabo no tiene su reflejo en los resultados y dado que es lo que realmente cuenta, resulta inquietante.