Se espera que medio millar de aficionados eibarreses acudan al partido de hoy en Butarque. / ASKASIBAR

La afición armera vivirá una jornada de fuertes emociones, con la mirada puesta en Leganés

Tampoco dejará de lado lo que pase en otro choque trascendental en Zorrilla entre el Valladolid y Ponferradina

J.A. REMENTERIA EIBAR.

A partir de las 21.00 horas de hoy, la atención en la ciudad armera estará centrada a más de 400 kilómetros, en Butarque, escenario donde el Eibar se juega ante el Leganés gran parte de sus posibilidades para ascender directamente a Primera. A primera hora de la mañana han salido cinco autobuses fletados gratuitamente por el club armero con 300 aficionados y otros 200 se movilizan a nivel particular.

Los aficionados que queden en Eibar estarán pegados a la televisión o a la radio. Un sábado que no tiene nada de común en el pulso vital de Eibar. Las espadas están en lo más alto para un Eibar que tras perder con el Valladolid afronta el choque con el Leganés con el calado de una final. Depende de sí mismo, una empresa nada fácil, pero no por ello imposible.

Juez del ascenso

Se da la circunstancia que el Leganés se ha convertido en las últimas tres jornadas en juez del ascenso sin más objetivos en su horizonte que mantener la dignidad competitiva. El cuadro pepinero se enfrenta al Eibar, Ponferradina y Almería. Queda todo dicho. «Tendremos la oportunidad de medirnos a equipos como el Eibar, el Almería... Eso va a ser un buen termómetro para saber dónde estamos de aquí a final de temporada y para siguientes temporadas...», ha llegado a comentar el entrenador francio-tunecino del Leganés, Nafti. Una jornada en la que, también, la afición fijará su interés en el duelo de esta tarde a las 18.15 horas entre el Valladolid y Ponferradina en Zorrilla. Un duelo regional en el que el equipo pucelano ha vencido en seis de los ocho encuentros previos y los dos últimos finalizaron en empate sin goles en el feudo blanquivioleta. La Ponferradina lucha por meterse en el play off, partido de alto voltaje. Es decir una jornada muy emocionante, en la que puede quedar sentenciado el futuro de los protagonistas en esa lucha por el ascenso directo. Pero toda la emoción empezó en la noche de ayer con ese choque entre la Real B y Almería en Anoeta. Una recta final emocionante en la que el mínimo error puede tener serias consecuencias. Todo está al rojo vivo.