Dieciseisavos de Copa | Vuelta

Confiados en remontar y seguir con la buena racha

Gálvez, que volverá al once, trata de jugar el balón durante un entrenamiento. / MORQUECHO
Gálvez, que volverá al once, trata de jugar el balón durante un entrenamiento. / MORQUECHO

El Eibar se agarra con reservas a su deseo de remontar el 1-2 de la ida

LETIZIA GÓMEZ EIBAR.

Sin tiempo para disfrutar de la dulce resaca que dejó el importante triunfo logrado el sábado en Mendizorroza, el Eibar se dispone a ingerir un nuevo sorbo copero que de primeras huele y sabe tan fuerte como el orujo, pero que con un par de hielos puede diluirse para tomárselo de un trago. Los armeros están obligados a marcar al menos dos goles para darle la vuelta al 1-2 que el Celta obtuvo en la ida, algo que hasta hace dos partidos parecía una misión imposible, pero después de abrir la lata con los siete tantos anotados frente al Betis y al Alavés, ya no se antoja tan descabellado.

Liberado de la soga del descenso que rodeaba su cuello, el Eibar se ha venido arriba y sueña con dar un aldabonazo en el torneo más propicio para las sorpresas, aunque después del sufrimiento padecido en este arranque de competición no va a perder la cabeza en el empeño. Mendilibar irá con lo que pueda, que entre lesiones y obligados descansos para algunos efectivos (Dani García e Iván Alejo), no es mucho.

Es la hora de los que habitualmente ven los partidos desde el banquillo o desde la grada y también para que tres integrantes del filial que ha convocado puedan lucirse con el primer equipo. La mala suerte quiso que Asier Riesgo, llamado a ser titular, se haya tenido que quedar en casa tras haberse lesionado el hombro después de una caída fortuita en el último entrenamiento y parece que tampoco podrá estar disponible para el choque del domingo (18.30 horas) ante el Espanyol en Ipurua. En su lugar viajará Markel Areitio, que el año pasado ya debutó en Primera en un duelo ante el Sevilla sustituyendo al expulsado Yoel, así como sus compañeros en el Vitoria Imanol Sarriegi, casi un habitual ya en las listas de Mendilibar, y el también centrocampista Julen Azkue.

Tocará ver, por tanto, un once inédito del de Zaldibar, que no quiere dar la eliminatoria por pérdida, aunque es consciente de la gran dificultad que entraña. Insiste en que «la Copa viene bien para dar minutos al que normalmente no los tiene», aunque este año esa necesidad se ha visto mitigada porque la extensa lista de lesiones le ha ido dejando prácticamente sin opciones de rotar. En cualquier caso y, aunque admite que «lo normal es que nos eliminen», mantiene la esperanza de seguir adelante y de competir bien. «Si jugamos tres eliminatorias, mejor para nosotros», declara.

Son muchas las dudas que existen sobre los planes que puede poner en práctica en Balaídos. En principio, todo apunta que Dmitrovic partirá de inicio bajo palos, aunque también es probable que quiera amortizar el viaje de Areitio y confíe en él para esta empresa.

Menos incógnitas despierta la línea defensiva, en la que salvo Capa, sin un relevo claro, todos han perdido su puesto en el once liguero. Así, será la ocasión para que Gálvez, Lombán y Cote reivindiquen un papel más activo en el equipo.

Para el centro del campo, el técnico se podría decantar por una línea de cuatro formada por Rubén Peña, Sarriegi, Jordán y Bebé, aunque tampoco debería sorprender ver a Azkue insertado en ese dibujo en lugar del autor del gol que abrió la puerta del triunfo en Vitoria.

En la punta de ataque no faltará Charles, que puede pagar muy cara su expulsión en Mendizorroza, ya que el propio Mendilibar expresó su temor de que le puedan «caer cuatro partidos de sanción» por una 'agresión' que no considera como tal. Su pareja de baile será un Kike García deseoso de estrenar su cuenta goleadora.

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