S.D. Eibar

El Eibar toma impulso hacia la tranquilidad tras sumar seis puntos en los últimos seis días

La victoria en Mendizorroza allana el camino del Eibar hacia la zona tranquila de la tabla. / FÉLIX MORQUECHO
La victoria en Mendizorroza allana el camino del Eibar hacia la zona tranquila de la tabla. / FÉLIX MORQUECHO

Se distancia en siete puntos del descenso después de firmar un pleno de victorias en los dos últimos partidos que ha borrado toda huella de desánimo

LETIZIA GÓMEZ EIBAR.

Seis de seis en seis días. Parece un trabalenguas pero en realidad es el provechoso saldo que han arrojado los dos últimos partidos que ha jugado y ganado el Eibar ante rivales llamados a luchar con el cuadro armero por el mismo objetivo, la permanencia en la categoría.

La goleada ante el Betis (5-0) despertó a los azulgranas del letargo en el que se habían sumido tras siete partidos consecutivos sin ganar y los tres puntos que arrancaron en Mendizorroza (1-2) han certificado su impulso hacia la tranquilidad. En solo seis días los pupilos de Mendilibar han sumado casi los mismos puntos y ha anotado más goles que en los tres anteriores meses de competición. Un fantástico botín que le ha llevado a encaramarse a la decimocuarta posición en la tabla, superando a rivales como Deportivo y Athletic, y lo más importante, que le ha permitido reunir una ventaja de siete puntos respecto a la frontera del descenso.

En menos de una semana, el Eibar ha pasado de visitar el diván a sonreir plácidamente, sabiendo que ha vuelto a recuperar esa personalidad que le convierte en un rival a temer. En solo seis días, la escuadra armera ha pasado de ser el saco de los palos, de no marcar y ser goleado en seis de los once partidos disputados con anterioridad, a vapulear a un Betis que había disparado sus humos tras un buen arranque liguero, y arrebatarle la ilusión a un Alavés al que no le sirvieron ni sus malas artes para frenar a los azulgranas.

Esa capacidad de crecerse ante las adversidades y de adaptarse a un estilo de juego que los babazorros y, en especial el exarmero Manu García, aplicaron llegando a traspasar los límites, es otro de los motivos que ha llenado de satisfacción al vestuario eibarrés.

Un soplo de aire fresco

La plaga de lesiones que el plantel ha sufrido desde antes incluso de comenzar el campeonato les había lastrado tanto mental y físicamente, que la reaparición de Iván Alejo ha supuesto un soplo de aire fresco que les ha devuelto la vida. El pucelano apenas había tenido tiempo de demostrar su valía en el partido y poco más que había jugado antes de caer lesionado en la tercera jornada en Sevilla.

Sin embargo, una imparable irrupción en la histórica goleada ante los verdiblancos y su estelar actuación en el 'cuadrilátero' albiazul, donde firmó el inicio de la jugada del primer gol y se apuntó la asistencia del segundo le han convertido en el catalizador de la prometedora reacción que ha experimentado el Eibar. En solo dos partidos, el joven de 22 años llegado este mismo verano del Alcorcón ha logrado mitigar la prolongada ausencia de Pedro León y ha propiciado que Mendilibar pudiera hacer jugar a su equipo con la misma fluidez que en la campaña pasada, cuando se coqueteó con poder viajar a Europa.

Ni en el pozo, ni en el cielo. Con los pies en la tierra, el lugar ideal para el Eibar es aquel que le permita transitar con tranquilidad, listo para aprovechar oportunidades ambiciosas si es que llegan. Tras verle las orejas al lobo, el club armero persiste en su idea de reforzarse en el mercado invernal. La enfermería aún va a tardar un par de meses en ir vaciándose y, pese a que en estos dos partidos el técnico azulgrana ha tenido cubiertas todas sus necesidades, las semanas precedentes dejaron bien patente que hay algunas carencias que cubrir, tanto en defensa, para lo que se busca un central, y para el flanco derecho, ya que hoy por hoy no hay recambio para Alejo y Pedro León va a tardar.

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