Respaldado por su mejor racha en Primera

Dmitrovic se dispone a atajar un lanzamiento, ayer en el entrenamiento en Atxabalpe. El Eibar ha candado la portería./MORQUECHO
Dmitrovic se dispone a atajar un lanzamiento, ayer en el entrenamiento en Atxabalpe. El Eibar ha candado la portería. / MORQUECHO

El Eibar recibe en su momento más dulce del año a un Girona crecido. Tras sumar 13 de los 15 últimos puntos, los armeros han superado el registro de resultados positivos seguidos que el propio Mendilibar rubricó el año pasado

LETIZIA GÓMEZEIBAR.

El Eibar afronta el último partido del año ante el Girona (mañana, 19.30 horas) avalado por la mejor dinámica de resultados desde que milita en la máxima categoría. Catapultados hasta la novena plaza con 21 puntos, cuando hasta hace poco más de un mes temblaban ante la cercanía de los puestos de descenso, los armeros reciben al catalogado como la gran revelación de la temporada en su momento más dulce de la campaña.

El triunfo ante el Valencia no solo ha inundado de moral, alegría y confianza al equipo azulgrana, sino que también le ha permitido rubricar su racha más productiva, superando incluso las cifras que el propio José Luis Mendilibar había logrado alcanzar en la pasada temporada, cuando también encadenó cinco partidos consecutivos sin perder entre las jornadas 27 y 31. Entonces, su equipo se ganó el derecho a ser considerado uno de los aspirantes a luchar por clasificarse para la Europa League tras empatar en Pamplona en la jornada 27 (1-1), hacer lo propio en casa ante el Espanyol (1-1) en la 28, vencer después por 2-3 en Villarreal, superar a la UD Las Palmas (3-1) en la 30 y al Celta en Balaídos (0-2) en la 31 antes de caer en el feudo del Betis (2-0) en la 32. En total logró 11 de 15 puntos que le auparon hasta la octava plaza, empatado a 50 puntos con el Athletic y a solo dos de la Real Sociedad, que ocupaba la sexta posición.

Los azulgranas se han superado a sí mismos en esta ocasión gracias a sus triunfos ante el Betis en la jornada 12 (5-0), frente al Alavés en Vitoria (1-2) en la 13 y ante el Espanyol (3-1) en la 14ª en Ipurua, pero también al trabajado empate arrancado en Getafe (0-0), y por supuesto a la mencionada victoria de prestigio firmada el sábado ante el Valencia (2-1) ante una afición armera que no cabía en sí de gozo.

El año pasado sumó 11 puntos de 15 entre las jornadas 27 y 31, mientras que ahora ha logrado 13

Un excelente botín que mitiga los apuros pasados tras enlazar una racha de siete partidos sin ganar

Un excelente botín de puntos que le ha supuesto decir adiós al incesante peligro que le persiguió tras encadenar siete partidos consecutivos sin ganar entre la quinta y la undécima jornada, en las que se enfrentó y perdió ante rivales tan poderosos como el Barcelona, Celta, Villarreal, Real Madrid y Real Sociedad, entre otros.

Lustre a otras estadísticas

Pero el Eibar no solo ha conseguido dar lustre a su casillero de puntos. Los cuatro triunfos y el empate conquistados en poco menos de un mes se deben en gran medida a la gran mejoría experimentada por los azulgranas en dos facetas fundamentales en este deporte. Por un lado, en solo cinco partidos han marcado doce goles, el doble de los que acumularon en las 11 primeras jornadas, pasando de seis anémicos tantos a los dieciocho que tiene hoy.

Y por otra parte, también han corregido muchos de los problemas que llevaron a los eibarreses a convertirse en uno de los equipos más goleados del campeonato. La mejor muestra de que el Eibar ha recuperado su tradicional consistencia defensiva es el hecho de que solo ha visto perforada su portería en tres ocasiones, un dato que contrasta con las 25 muescas que Dmitrovic tuvo que apuntar en su contra en los tres primeros meses de competición.

En definitiva, de estar peleando mano a mano con Málaga, Las Palmas y Alavés, los tres equipos que llevan confinados en las plazas de descenso desde que arrancó el campeonato, los eibarreses han pasado ahora a verse en condiciones de competir con los que empezaron la Liga con la obligación de luchar por colarse en Europa.

Y en esa misma tesitura se encuentra también el sorprendente Girona, que solo unos meses después de festejar su histórico ascenso a Primera ha logrado alzarse a la séptima plaza.

Su estreno en la categoría es de un mérito innegable, aunque buena parte de su 'milagro' se debe al apoyo que recibe del Manchester City, propietario del club gerundense, que ha aportado la cesión de cinco jugadores a los que quiere pulir. El lateral Pablo Maffeo, que ya estuvo cedido en Montilivi la temporada pasada, los centrocampistas Aleix García y el brasileño Douglas Luiz, y los delanteros Marlos Moreno, que pasó por el Deportivo de la Coruña, y Kayode, máximo goleador de la Bundesliga austriaca la temporada pasada. Sin embargo, gran parte del protagonismo del equipo de Pablo Machín, que fue capaz de imponerse en casa al Real Madrid (2-1), se lo llevan Portu y Stuani, los dos máximos anotadores.

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