S.D. Eibar

En recuerdo a la primera piedra del éxito actual

Mikel Larrañaga, Javier Tebas, P. Mutiloa, Amaia Gorostiza, José L. Mardaras y L. Quindós./F. MORQUECHO
Mikel Larrañaga, Javier Tebas, P. Mutiloa, Amaia Gorostiza, José L. Mardaras y L. Quindós. / F. MORQUECHO

El club armero otorgó la insignia de oro y brillantes al expresidente Mardaras y los dos consejeros que ayudaron a solventar aquella imposición legal

LETIZIA GÓMEZEIBAR

1992 no es un año más en la historia del Eibar. Hace ahora 25 años, el club armero se vio en la obligación de suscribir un capital de 66 millones de las antiguas pesetas (unos 400.000 euros) para llevar a cabo su reconversión en Sociedad Anónima Deportiva, mientras en el césped Miguel Etxarri y sus pupilos contenían la respiración para salvar la categoría en una de esas agónicas últimas jornadas que los armeros vivieron a lo largo de los 18 años que se mantuvieron en Segunda.

Se sufrió en los despachos y por supuesto también en el césped, pero la importante aportación del Athletic ayudó a que el Eibar pasara de club a empresa y una carambola increíble propició que los azulgranas celebraran la permanencia como si hubieran ganado la Champions.

Pero los verdaderos héroes de aquel proceso fueron Juan Luis Mardaras, quien presidió la entidad durante tres largos lustros, así como Patxi Mutiloa y Loren Quindós, los dos consejeros que se mantuvieron a su lado y que, además de pedir aquí y allí, llegaron a hipotecar sus bienes para que el 30 de junio de aquel año 92 el Eibar no perdiera su derecho a militar en una categoría superior.

El presidente de la Liga reveló que al Eibar se le pusieron 'obstáculos' para evitar su ascenso en 2005

Para rendirles un merecido tributo, los dirigentes del Eibar celebraron un acto conmemorativo que se convirtió en un tributo a estos tres protagonistas, a los que se les impuso la insignia de oro y brillantes del club, pero también a todos los que «nos han precedido, porque ellos representan el verdadero modelo Eibar, gente ordinaria que hicieron cosas extraordinarias, que por la mañana iban a sus respectivos puestos de trabajo y que por la tarde regalaban horas al Eibar para contribuir al engrandecimiento del club y por la satisfacción del deber cumplido».

Daño restañado

¡

Fue un homenaje que también tenía un hueco reservado para José Julián Lertxundi, presidente del Athletic en aquella época, que no pudo llegar a tiempo al evento. El que sí aceptó la invitación y acudió gustoso fue el presidente de la Liga de Fútbol Profesional, que no solo se deshizo en elogios hacia los homenajeados y hacia el club, sino que reveló que el ascenso del Eibar hace tres temporadas y su posterior permanencia administrativa han servido para restañar la deuda que el fútbol tenía con la entidad azulgrana. «Eibar tuvo que estar en Primera mucho antes, porque competía con rivales que actuaban de forma desleal durante muchos años». De hecho, insinuó que «los atajos que ahora se han extirpado», en referencia a aquella temporada 2004-05 en la que el club armero se quedó a un paso de ascender, «impidieron que se disfrutara de una gran alegría».

De ahí su satisfacción por el hecho de que lo consiguiera diez años después y también por su activo papel a la hora evitar el descenso armero a costa del Elche. «Después de muchos años, aquel 'atraco' que sufrió se recuperó con la justicia deportiva. El Elche hizo trampas, mientras que el Eibar, que sí cumplió, debía tener su recompensa».

«El Eibar representa la transmisión de los valores que queremos que tenga el fútbol», afirma Tebas

Tuvo palabras de recuerdo para el difunto Jaime Barriuso, del que dijo que «llevaba el valor de la nobleza en un mundo complicado y corrupto y que competía en el campo y fuera de él» y también para Patxi Mutiloa, que en su opinión trasmitía a la perfección el «espíritu que ha primado en estos 25 últimos años».

En su interminable lista de halagos, quiso destacar que durante las reuniones de la Liga en el pasado, pese a que el Eibar era un club pequeño y humilde, «se le respetaba tanto como a los grandes, porque era el que podía hablar con mayor potestad sobre la gestión». Y es que Tebas remarcó que «es un ejemplo que ha seguido perviviendo. Todos sus presidentes han mantenido sus valores. El Eibar es mucho más que una Sociedad Anónima, representa la transmisión de los valores que queremos que tenga el fútbol». Su pequeños discurso terminó con otro ramo de flores dialéctico. «El Eibar es un orgullo y cada vez que viene a la Liga representa una forma de entender el fútbol que el fútbol lo mira con muchísimo respeto».

Después de que el presidente de la Liga, la mandataria armera, el alcalde de Eibar y el vicepresidente de la Fundación Eibar concluyeran sus oratorias, se dio paso a una interesantísima mesa redonda, en la que Mardaras, Mutiloa y Quindós expusieron todos los apuros que pasaron para reunir aquellos 66 millones de pesetas. «Después de haber conseguido reunir 1,7 millones en la ampliación de capital del 2014, 400.000 euros parecen una tontería, pero nos costó muchísimo y pasamos mucho miedo». Sin aquella primera piedra, el Eibar no tendría los cimientos que le sustentan ahora.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos