DE PRIMERA, Y YA VAN CINCO

LETIZIA GÓMEZANÁLISIS

Hace semanas, incluso meses viendo lo mal que les han ido las cosas a los tres de abajo, que se daba al Eibar por salvado, pero ahora han sido las matemáticas las que han certificado que el club armero estará entre los 20 equipos que el próximo año competirán en la máxima categoría. Es un éxito sin paliativos y más teniendo en cuenta los apuros que se pasaron en el primer tercio de la competición y todos los contratiempos que este plantel ha tenido que superar en una campaña en la que las lesiones no han dado ni un solo segundo de tregua.

Ver las caras de desolación de Borja Bastón, Keko Gontán y Adrián González, tres jugadores que abandonaron el Eibar para progresar en sus carreras con un Málaga que ya es equipo de Segunda, debe servir para valorar en su justa medida la hazaña que supone que esta entidad sustentada por poco más de 5.000 abonados vaya a cumplir su quinta temporada consecutiva en la élite.

Han pasado menos de cuatro años desde que el gol de Jota al Alavés el 25 de mayo del 2014 cambió para siempre la historia del club armero y, aunque en principio todos nos habríamos dado por satisfechos con ver desfilar por aquí a los grandes solo un añito, parece que ya lo damos como algo normal.

Pero sigue siendo algo excepcional. Y por eso mismo no debemos dejar de aplaudir y de disfrutar de esta aventura al máximo, por lo que no estaría de más que dejásemos de lado la apatía que se percibió el pasado domingo en el derbi ante el Alavés, donde los 300 seguidores vitorianos que no dejaron de animar a su equipo desde el primer minuto hasta el último, dieron una auténtica lección de lo que es estar al lado de los suyos.

Quedan solo dos partidos en casa y ya sé que ni el Getafe ni el Las Palmas son dos equipos que atraen a las masas y que, con lo poco que vemos el sol por aquí, hay que aprovecharlo. Esto se acaba y luego lo echaremos de menos.

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