S.D. Eibar

El S.D. Eibar pone el turbo sin mirar hacia atrás

Escalante, Jordán, Inui y Diop, durante una sesión en Atxabalpe./MORQUECHO
Escalante, Jordán, Inui y Diop, durante una sesión en Atxabalpe. / MORQUECHO

El Eibar acelera hacia las posiciones europeas, un objetivo al alcance. El décimo triunfo de la temporada, el octavo en las 12 últimas jornadas, certifica al cuadro armero como uno de los firmes candidatos

LETIZIA GÓMEZEIBAR.

El Eibar continúa imparable. Con una fuerza física y mental que aumenta día a día, el conjunto azulgrana ha conectado el turbo de su motor y se escapa hacia la parte más escarpada de la clasificación sin mirar hacia atrás por el retrovisor. Tras un período de rodaje en el que parecía tener su motor gripado, el vehículo armero ha ido ganando en potencia y fiabilidad y además ha ganado la capacidad de adaptarse a todos los terrenos.

Tan pronto se comporta como un deportivo cuando tiene espacio para pisar el acelerador, como aprieta la palanca de la tracción trasera para poder ascender a la cima cuando el terreno es escarpado. Cuando tan solo quedan 15 vueltas para que los jueces de carrera muestren la bandera a cuadros, Mendilibar pilota con determinación un monoplaza que se ha erigido por méritos propios en un aspirante a tener en muy cuenta entre los favoritos para ganar la carrera que premia con un viaje a Europa con todos los gastos pagados.

Si ante el Sevilla se dio un auténtico paseo por la pista de Ipurua, el sábado en Leganés mostró sus dotes de conducción para solventar los grandes obstáculos que el Leganés le puso en Butarque. Lo más fácil habría sido darse por satisfecho con el punto que se llevaban en su bolsillo al ver que el tiempo se le echaba encima, pero es tal la confianza de un equipo que físicamente está en su punto más álgido, que abrieron todo el gas que les quedaba hasta que Ramis dio un salto en el último segundo y puso la bandera en el hito de la cumbre.

La fe mueve montañas

Confianza y excepcional estado de forma. Esa son dos de las principales claves que explican el meteórico ascenso a las alturas del Eibar. Cuando todo iba mal, cuando solo se sumaron ocho puntos en las 11 primeras jornadas y las derrotas llovían con una inquietante lluvia de goles en contra, los pupilos de Mendilibar no dejaron de creer en sí mismos. La histórica goleada firmada el pasado 20 de noviembre ante el Betis les sirvió para enterrar todas sus dudas, y desde entonces ha cosechado ocho victorias y tres empates, por solo una derrota sufrida, y además de forma inmerecida, ante el Atlético de Madrid.

Todos, desde los últimos en llegar como los que al principio no parecían tener un hueco en el equipo han hecho suya la filosofía de juego del técnico azulgrana, que les ha convencido de que no son menos que nadie y ahora parecen más que casi todos. Se saben al dedillo la lección, la aplican en el campo y, aunque los rivales también saben cómo se maneja el Eibar, no son capaces de pararlos. La fe mueve montañas.

La confianza y el gran estado de forma son dos de las claves que explican su meteórica reacción

A los 18 voraces efectivos de ahora se les sumarán Yoel, Pedro León, Paulo y Sergi Enrich

Otro de los aspectos remarcables es la superioridad física que los armeros están demostrando, especialmente en las rectas finales de los partidos. Terminan todos sus partidos asediando a su tanto si va perdiendo, como ocurrió ante el Atlético, como cuando no se da por satisfecho con el empate y busca con determinación la victoria, algo que se quedó a un paso de conseguir en San Mamés y que el sábado sí logró in extremis en Butarque.

Esta vez fue Ramis el que sobresalió en el aire para salir triunfante de allí donde los otros tres equipos vascos han perdido esta temporada y donde solo el Barcelona y el Atlético de Madrid han conseguido ganar. Pero el balear no es el único que está que se sale. Ahora mismo, el de Zaldibar tiene una lista de 18 jugadores con un apetito voraz por ganar y que ven que cada paso que dan les acerca a un objetivo que ya ha dejado de ser utópico.

Más potencia

Queda el trecho más exigente de la temporada, en el que todos aprietan el acelerador y es cuando más se nota la diferencia de cilindrada, pero a los muchos caballos de potencia que ya dispone el Eibar, en breve se le unirán los que aporten Yoel y Pedro León, que ya están en la recta final de su larga convalecencia, así como los que añadan Paulo Oliveira y Sergi Enrich con su retorno. Sin olvidar lo que pueda dar el recién fichado Vukasin Jovanovic, aún en período de adaptación.

En los próximos meses va a haber tortas por jugar y el gran beneficiado de ello puede ser el equipo armero, que este año parece que sí se ve en condiciones de lograr otro hito histórico.

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