S.D. Eibar

Planes de contingencia para la zaga

Arbilla charla con Jordán en el entrenamiento. / FÉLIX MORQUECHO
Arbilla charla con Jordán en el entrenamiento. / FÉLIX MORQUECHO

Mendilibar tendrá que volver a recomponer la defensa en el Bernabéu. La nueva ausencia de Ramis por sanción obligará al técnico a seguir haciendo probaturas para lograr una defensa sólida

LETIZIA GÓMEZ EIBAR

. La línea defensiva ha sido, es y seguirá siendo el gran quebradero de cabeza para José Luis Mendilibar. Al técnico del Eibar no le queda más remedio que asumir que no podrá contar en los próximos tres meses con Iván Ramis, su gran referente en la retaguardia, y ya está estudiando diversos planes de contingencia para dibujar una línea que logre proteger con solidez la portería que defiende Dmitrovic.

Es indudable que la cita del Santiago Bernabéu es de las que requiere máxima exigencia atrás y, por eso mismo, todo apunta a que el técnico armero podría volver a presentar una zaga compuesta con tres centrales, con el obligado cambio por la ausencia del balear.

Gracias a su buena actuación frente al Deportivo, Paulo Oliveira parece tener un hueco reservado, mientras que otra de las plazas estaría adjudicada a Anaitz Arbilla, la solución de urgencia que el de Zaldibar viene probando con relativo éxito en las últimas jornadas. La cuestión pendiente es saber quién será el elegido para ocupar la vacante del balear, ya que el vizcaíno se debate entre hacer reaparecer a un Gálvez ya recuperado de sus problemas musculares o seguir concediendo minutos a un Lombán que el domingo saltó al césped sin calentar mientras Ramis era retirado en camilla.

También cabe la posibilidad de que el preparador armero retorne a su dibujo habitual con cuatro defensas, otros tantos centrocampistas y sus dos delanteros de cabecera, pero ante rivales tan poderosos como el merengue suele optar por apuntalar su fortín defensivo.

Sin su pieza más codiciada

Mendilibar dispone, por tanto, de varias alternativas para recomponer su esquema, aunque es innegable que le falta su pieza más codiciada. Y es que pese a que Ramis se ha pasado el último mes y medio de baja, el preparador armero lo ha alineado en cuatro de los ocho partidos disputados. En tres de ellos, los tres primeros frente a Málaga, Athletic y Sevilla, el de Sa Pobla formó pareja con Paulo Oliveira, mientras que en el último choque frente al Deportivo este tándem compartió espacio con Arbilla, con el fin de cortar en seco la sangría de goles que estaba sufriendo el conjunto eibarrés.

Curiosamente, el navarro venía de actuar también como central en Villarreal, donde fue emparejado con Lombán debido a que ni Ramis ni Gálvez estaban disponibles por lesión. El experimento estuvo lejos de lograr un resultado positivo, puesto que sufrió un nuevo revés defensivo que tampoco encontró compensación en el juego ofensivo.

La otra pareja de centrales que más minutos ha compartido sobre el césped es la formada por Paulo y Gálvez, la esperanza a la que se agarró el entrenador azulgrana después de que Ramis sufriera la primera de las dos lesiones que ya acumula. Este recurso reportó un triunfo importante ante el Leganés, ya que fue precisamente el central granadino el que logró el tanto que sirvió para que el Eibar sumara sus primeros tres puntos en Ipurua.

Repitieron presencia en los dos siguientes encuentros, pero con un desenlace bien diferente. La media docena de goles que les endosó el Barcelona y los cuatro que anotó el Celta supuso tal descalabro que Mendilibar sacrificó a los dos para ensayar en el Estadio de la cerámica con el mencionado tándem Lombán-Arbilla que no fructificó.

Ante el Dépor la portería se quedó a cero y ése es el gran objetivo de los armeros a partir de ahora. También en el coliseo blanco.

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