Un pasito como los cangrejos

Tablas. Raúl Navas despeja un centro al área ante la presencia de los jugadores del Eibar Joan Jordán y Gonzalo Escalante./JOSE MARI LÓPEZ
Tablas. Raúl Navas despeja un centro al área ante la presencia de los jugadores del Eibar Joan Jordán y Gonzalo Escalante. / JOSE MARI LÓPEZ

El punto sumado en un igualado derbi debilita las opciones del Eibar de alcanzar las plazas europeas

LETIZIA GÓMEZEIBAR.

Siempre se dice que todo lo que sea sumar es positivo, porque en esta categoría nadie regala los puntos y menos a estas alturas, pero el empate era un resultado insatisfactorio para los dos equipos, en especial para el Eibar, que sigue sin resignarse a despedirse de un sueño europeo, aunque cada vez se antoje más difícil hacerlo realidad.

Después de dos derrotas consecutivas, el cuadro armero suspiraba por un triunfo que se le resistió pese a todos sus intentos por conseguirlo, y aunque dio un pasito más hacia los 54 puntos que se ha propuesto alcanzar Mendilibar, lo cierto es que la zancada se quedó en un paso de cangrejo, que le deja donde estaba con otro partido menos de margen para recortar la distancia que le separa de los puestos con billete para competir en la élite del continente.

La jugada clave

Minuto 36:
La mejor ocasión: El toque sutil con el que Joan Jordán elevó el balón en el interior del área pudo haber cambiado el sino del partido, pero tuvo cumplida respuesta por parte de Moyá, que sacó una providencial mano para mandar el balón por encima del larguero.l

Mezcla de colorido

Dado que el derbi fue encastrado en plena Semana Santa, costó que las calles de la localidad armera se imbuyeran el ambiente festivo que siempre rodea este tipo de partidos. De hecho, durante las primeras horas se vieron más seguidores con camisetas blanquiazules paseando por ellas porque muchos de los eibarreses que volvieron a tiempo de sus vacaciones para asistir a Ipurua apuraron su llegada casi hasta el último momento.

Y eso los que volvieron, porque por el elevado número de aficionados txuri-urdin que estaban repartidos en las cuatro tribunas del estadio dejó patente que otros muchos abonados decidieron liberar sus asientos para que el club pudiera poner a la venta más entradas además de las más de 500 que despachó entre las que envió a la Real y las que expendió en taquilla.

Todos pudieron disfrutar del primer partido con temperaturas primaverales que se ha dado esta campaña en Ipurua, que como era de esperar ofreció un duelo intenso, de constante pelea entre dos equipos deseosos de reencontrarse con la victoria por motivos diversos.

Para los locales, los tres puntos en liza suponían la oportunidad de volver a reengancharse de una lucha por Europa de la que se ha visto descolgado tras sumar solo un punto de los últimos nueve que se han repartido. Para los donostiarras era examen en toda regla para calibrar su capacidad de maquillar su decepcionante temporada de la mano de Imanol Alguacil.

Por de pronto, el oriotarra ha logrado imprimir a su equipo una porción de ese carácter aguerrido que le impide sentarse un solo segundo en el banquillo. Lo que no fue suficiente para evitar que el Eibar se hiciera con el bastón de mando y pusiera cerco a la portería visitante desde el primero hasta los cuarenta y pico que duró la primera mitad.

Los donostiarras ejercieron esa presión que su nuevo técnico había prometido, pero los de Mendilibar no tuvieron problemas para superarla y llegar hasta la portería rival, casi siempre comandados por Pedro León, al que estas dos largas semanas sin fútbol le han venido de perlas para terminar de coger el ritmo de competición que le falta tras pasarse nueve meses sin jugar.

En cuanto sus centros comenzaron a brotar de sus botas, a la Real no le quedó más remedio que ponerse la escafandra para achicarlos. Ante ausencias importantes como la del sancionado capitán y con Orellana y Alejo renqueantes en el banquillo, el murciano no eludió la responsabilidad de echarse el equipo a la espalda. Se sabe importante y quiere recuperar el tiempo perdido.

En su primer centro estuvo a punto de provocar un penalti por una mano de Raúl Navas que le golpeó de rebote y en su siguiente acción probó con un rebote que fue desviado a córner por el cuerpo de un rival. Su verdadera clase quedó reflejada poco antes que se cumpliera la primera media hora de juego con una cabalgada en la que recorrió más de 40 metros con el balón pegado a sus pies antes de servírselo a Cote, que remató con fuerza y determinación, pero ligeramente desviado.

Fue acto seguido cuando los realistas mostraron la patita por primera vez gracias a un centro de Odriozola que Oyarzabal cabeceó demasiado cruzado, pero resultó ser la única, porque de ahí al término del primer tiempo fue de nuevo el Eibar el que más quiso, el que más puso y el que estuvo a punto de conseguir lo que buscaba con un toque sutil de Joan Jordán que Moyá logró despejar a córner con una gran estirada.

En la segunda mitad, las tornas parecieron variar, o al menos dio la sensación de que las fuerzas y la capacidad para generar ocasiones se igualaron, ya que nada más comenzar los blanquiazules dispusieron de una gran opción que Rubén Peña desbarató cortando un envío de Odriozola que tenía a Juanmi como claro destinatario, y estuvieron más cerca aún de romper la baraja con un remate franco que Willian José mandó a la grada cuando estaba solo ante un Dmitrovic que suspiró aliviado tras el fallo del brasileño.

Orellana, el último recurso

Ese fue realmente todo el sufrimiento que padecieron los azulgranas, que, pese a que carecieron de la frescura que habían mostrado en la primera mitad, volvieron a rozar el éxito primero con un centro de Inui que se paseó por la portería visitante y acto seguido con otro cabezazo del japonés a centro de Pedro León que también se asomó por la meta de Moyá.

El empate servía de bien poco, de modo que Mendilibar se la jugó dando entrada a Orellana a falta de un cuarto de hora para el final. El chileno, que se ha recuperado en tiempo récord de una rotura de fibras que sufrió hace casi un mes en Riazor, no resultó ser el revulsivo que buscaba el de Zaldibar y el conjunto eibarrés se tuvo que conformar con ceder un nuevo empate que debilita sus opciones de seguir peleando por alcanzar las plazas con premio.

Además

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos