SD Eibar

Un parón idóneo para sanar heridas

Fran Garagarza presencia una sesión de entrenamiento en Atxabalpe. / MORQUECHO
Fran Garagarza presencia una sesión de entrenamiento en Atxabalpe. / MORQUECHO

El Eibar no se da por descabalgado de Europa, pero necesita más creatividad

LETIZIA GÓMEZ

El tercer y último parón del campeonato liguero no podía llegar en un momento más oportuno para el Eibar. Los azulgranas confiaban en refrendar con un triunfo en el Ciutat de Valencia el gran juego que ofrecieron ante el Real Madrid y la desazón de los azulgranas tras la derrota sufrida evidenciaba que el golpe había hecho mella en el vestuario. Están tocados, pero en ningún caso hundidos.

Los eibarreses siguen ostentando el derecho a considerarse candidatos a acabar entre los elegidos para competir en Europa pese a que han cedido más terreno del deseado tras acumular tres partidos consecutivos sin ganar. Sin embargo, también quedó patente que el equipo armero necesita tomarse un tiempo de reflexión para analizar por qué lo que muestra en el césped no ha tenido reflejo en su casillero de puntos.

Su cada vez más inquietante falta de eficiencia de cara al gol, combinado con unos errores defensivos que se han reproducido en los últimos partidos, le han llevado a sumar solo uno de los nueve últimos puntos. Un exiguo bagaje que pone en riesgo sus posibilidades de alcanzar las posiciones europeas, aunque en el mejor de los casos y en función de cómo acabe la jornada, le pueden dejar tal y como estaba. Eso sí, con un partido menos a su disposición para recortar distancias.

El descanso supone un balón de oxígeno para jugadores como Kike, Inui, Arbilla y Ramis

Y es que el Villarreal y el Girona, los dos equipos sobre los que se debe poner el cerco, tienen mañana compromisos ante rivales que se prestan a pocas sorpresas, y menos con la temporada tan avanzada. Así, los castellonenses reciben hoy a las 18.30 horas a un Atlético casi implacable mientras que el Girona, devuelve visita en el Bernabeú (20.45 h.) a un Real Madrid al que ya fue capaz de ganar en Montivili.

En caso de que se diera el peor de los resultados y ambos rivales directos continúan con su dinámica positiva, las opciones se reducirían de forma considerable, pero aún habría tiempo y puntos suficientes por repartir como para seguir apurándolas hasta el final.

No se debe pasar por alto que fue precisamente después del zarandeo sufrido en el derbi ante la Real en la primera vuelta cuando el Eibar dio un golpe de timón a su situación con una goleada ante el Betis y que a partir de ese momento inició una escalada imparable hasta las posiciones nobles.

Quedaría tiempo y puntos

Aún está en condiciones de darlo una jornada antes que entonces, ya que los armeros pondrán toda la carne en el asador para poder apuntarse su cuarta victoria consecutiva en Primera ante los realistas en la esperada cita del próximo 1 de abril.

En caso de conseguirlo, le seguirían quedando los ocho partidos finales en los que la escuadra eibarresa llegó a conquistar seis triunfos y un empate, por solo una derrota en la última jornada de la primera fase de competición.

Una marca muy difícil de igualar, aunque Mendilibar sigue siendo ambicioso y suspira por lograr al menos cinco triunfos que le permitan igualar los 54 puntos que en el pasado ejercicio le coronaron como décimo clasificado.

Ganar tiempo

Para poder conseguirlo resultará imprescindible buscar una solución para paliar la falta de creatividad que se aprecia desde que Fabián Orellana cayera lesionado en el choque de Riazor ante el Deportivo.

Será muy complicado que el chileno pueda llegar a tiempo para reaparecer ante los de Eusebio y el técnico tampoco dispondrá de Sergi Enrich, que recientemente se ha resentido de su lesión de rodilla y necesitará otras tres semanas para recuperarse por completo.

El descanso vendrá bien para que Pedro León gane tiempo en su puesta a punto final, puesto que después de exhibirse en su reaparición ante el Villarreal, ha mostrado ciertos síntomas de no estar al cien por cien físicamente.

Estas dos semanas sin competición supondrán una bocanada de oxígeno para jugadores como Kike García, Inui, Arbilla y Ramis, que acumulan mucho esfuerzo continuado en sus piernas y que pueden explicar por qué estuvieron tan erráticos en Valencia. Más que a pensar, los cuatro días de fiesta que dispondrán hasta el martes los dedicarán a olvidarse por completo del fútbol para descargar la tensión acumulada en las últimas jornadas. Después dispondrán aún de semana y media para preparar un derbi ante la Real que puede determinar el destino clasificatorio del Eibar.

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