Orellana acrecienta su maldición con el Barcelona

Tres de las seis expulsiones que Fabián Orellana ha sufrido desde que llegó al fútbol estatal en la temporada 2009-10 han sucedido ante el Barcelona. Una maldición que persigue al chileno desde aquella misma campaña, cuando vio su primera roja siendo jugador del Xerez por una supuesta entrada al entonces blaugrana Bojan, que luego le fue retirada porque el Comité de Competición comprobó que no le había «arrollado», como figuraba en el acta.

No cabe ninguna posibilidad de que en esta ocasión el extremo se libre de cumplir un partido de sanción que le impedirá medirse al Celta, su exequipo, porque la primera cartulina que vio por una falta no genera dudas y porque «sí golpeó el balón con el brazo estando el juego detenido en señal de disconformidad», como apuntó el árbitro. Otra cosa a discutir es si es ético dejar a un equipo con diez por eso o sancionar a unos y a otros no por hacer lo mismo.

Su otra expulsión ante los culés fue otra muestra de que a veces el carácter le pierde. Ocurrió en abril del 2015 cuando defendiendo la camiseta del Celta le arrojó un trozo de césped a Busquets en el minuto 88. Al menos esta temporada no se enfrentará más a los azulgranas.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos