Diario Vasco

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Desenlace con punto positivo para el Eibar

Los jugadores armeros protestan al árbitro la tarjeta roja directa que mostró a Riesgo.
Los jugadores armeros protestan al árbitro la tarjeta roja directa que mostró a Riesgo. / IGOR AIZPURU
  • El equipo armero volvió a jugar con uno menos tras la expulsión de Riesgo, pero supo replegarse y entregarse en el esfuerzo con acierto

Desenlace final con punto positivo para el Eibar. Jugar con uno menos generalmente pasa factura, pero no fue así. La expulsión del portero Riesgo en el minuto 25 podía haber supuesto un fatal final para el cuadro armero, y más en su caso, que ayer se presentaba en Mendizorroza muy, pero que muy mermado de fuerzas. No fue así. Los temores fueron disipándose al paso de los minutos, el Eibar se adaptó con acierto, mantuvo la portería a cero y se trajo un empate que supo a gloria.

No fue un partido intenso, más bien de electrocardiograma sin sobresaltos, enjuiciaría de plano en cuanto a juego. El Eibar ejecutó con acierto el repliegue, se entregó en el esfuerzo y fue otro partido en el que colectiva e individualmente se multiplicó el aspecto físico. Era necesario exprimir al máximo todo el depósito, hasta su última gota. Hubo generosidad total en los jugadores para salvar un partido que se complicó con la roja directa de Riesgo. Cerraron bien las bandas, Capa frenó a Theo, el hombre más peligroso en velocidad y penetración del Alavés, y Juncá tampoco dejó trabajar a su par. Mendilibar colocó dos líneas de contención, bien juntas y tiró millas hasta el final, con un Enrich que acabó agotado y un Inui que trabajó lo indecible a la hora de recuperar y presionar.

El Alavés no encontró la fórmula de penetrar, aunque gozó de la ocasión más clara en las postrimerías del partido con el remate de Deyverson que sacó bajo palos el francés Leujene. Esta oportunidad, la falta lanzada por Ibai a la cruceta tras la expulsión de Riesgo y el mano a mano del portero debarra con Camarasa fueron los apuntes más destacados respecto a ocasiones de los babazorros.

Sorprendió la presencia de Riesgo por aquello de que Yoel lo venía haciendo bien. Esta es una demarcación delicada en la que hay que hilar muy fino porque tiene una dosis de trascendencia y deslumbra a todos. El veterano guardameta a lo largo de esta temporada ha acabado expulsado en dos ocasiones, en Granada y ayer, ante los nazarís en el minuto 31 y frente a los albiazules, en el 25, pero su desgracia particular no termina ahí. Cabe recordar que en Gijón tuvo que retirarse lesionado también en el 25. El cancerbero ha tenido sus claroscuros y ayer fue una jugada de auténtica falta de entendimiento entre él y Leujene. Riesgo salió fuera del área de cara ante un balón que no entrañaba peligro alguno y el francés cabeceó con intención de cederle pero con tan mala fortuna que le pegó en las manos. No dudo el colegiado en expulsarlo. Es una jugada de auténtica interpretación pero en el fútbol quien va de cara tiene la ventaja y la razón. El portero abandonó el campo contrariado y contrariado también se retiró Adrián, jugador sacrificado para que saliera Yoel. El madrileño ha perdido la titularidad y vivió esta decisión con cierto desasosiego.

En fin, un cúmulo de circunstancia que alimentaban una preocupación que fue, afortunadamente, difuminándose. Hubo errores en los primeros compases, especialmente Leujene cometió algunas imprecisiones que luego arregló con nota. El Eibar mantuvo firme a un Alavés que buscó sacar rédito al juego aéreo pero se topó con Gálvez y Leujene. La altura de estos centrales se impuso cuando fue necesario y evitó que Camarasa sacara provecho a su potente suspensión.

La dupla Dani García y Rivera sigue teniendo su contenido en la medular. Al joven Rivera se le ve cada vez más hecho, tiene un juego sereno y fácil, selecciona con criterio, no es hombre que cometa muchos errores y domina el juego con y sin balón.

Además del empate, que no es nada malo, la buena noticia fue la vuelta de Arbilla. Recuperado de su lesión Mendilibar le colocó por delante de Capa retirando a un Kike García fatigado que jugó en banda. Fue una decisión acertada, sirvió para fortalecer la banda derecha y frenar a Theo.

El Eibar el domingo cierra el capítulo de una semana exigente que empezó frente al Athletic, cuando jugó 35 minutos de la segunda mitad con uno menos tras la roja de Escalante. En la tarde noche de ayer se repitió la historia. Volvió a jugar con diez por espacio de 65 minutos. A estas alturas son esfuerzos ingentes para un equipo como el Eibar, pero lo fundamental es que suma un punto más y sigue una jornada más octavo.

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