Diario Vasco

Sin completar la convocatoria

  • Mendilibar ha eludido recurrir a un filial que se está jugando el ascenso y se ha llevado a Vigo a solo diecisiete jugadores tras la baja de Lejeune

Dicen que las desgracias nunca vienen solas y, pese a que no se pueden calificar de calamidades, el caso es que al Eibar se le han juntado varios contratiempos en el momento más inoportuno de la temporada. Después de haber disfrutado de una pequeña tregua en cuanto a bajas se refería, el conjunto azulgrana ha viajado a Vigo, el feudo de un rival directo y uno de los más difíciles de batir en su campo, prácticamente en cuadro.

Tanto es así, que la expedición azulgrana que ayer voló hacia tierras gallegas estaba compuesta por solo 17 efectivos, porque ese es el número de disponibles que le han quedado después de confirmarse que Florian Lejeune no se ha recuperado del fuerte golpe costal que sufrió en el último choque en Ipurua ante el Las Palmas. Una baja significativa la del francés, que ha jugado 27 de los 30 partidos que se han consumado hasta la fecha.

El que sí fue incluido fue Gonzalo Escalante, que aún con molestias en su tobillo izquierdo ha viajado con el resto de sus compañeros, aunque es más que probable que vea el inicio del partido desde el banquillo, mientras el joven Cristian Rivera ocupa su puesto junto a Dani García.

Mendilibar tenía la opción de recurrir al filial para completar la lista, pero dado que el CD Vitoria se está jugando el ascenso a Segunda B, un objetivo prioritario para la dirección deportiva del Eibar, el técnico ha preferido no debilitar a un equipo vitoriano que también arrastra numerosas bajas.

La ausencia de Lejeune, todo un baluarte esta temporada, no tendría tanta trascendencia si no fuera porque se suma a una lista de pacientes que vuelve a estar saturada. Fran Rico fue operado ayer mismo en Vigo de su rodilla derecha por cuarta vez y prácticamente se resigna a dar por finalizada la campaña para centrarse en recuperarse. Otro tanto de lo mismo se podría decir de Anaitz Arbilla, al que le espera un largo mes de recuperación de su rotura en la unión entre el soleo y el tendón de Aquiles. Nano está en la fase final de la recuperación de su rotura de fibras en el recto anterior del cuádriceps derecho, pero no le dará tiempo para coger el ritmo necesario.

Caso diferente es el de Inui, cuya baja se ha debido a un viaje institucional a Japón, por lo que estará listo para jugar ante el Betis.

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