Nano también se daña la rodilla con el Levante

L. G. EIBAR

La maldición que persigue al Eibar con las lesiones de rodilla ha viajado 600 kilómetros para perseguir también a Nano Mesa, que ayer sufrió lo que en principio se ha diagnosticado como un esguince en el ligamento lateral interno de la rodilla derecha, a falta de conocer el alcance definitivo de la lesión.

El jugador cedido por el club armero al Levante tuvo que retirarse nada más arrancar la segunda mitad del partido de ayer al mediodía ante el Getafe al dañarse la rodilla tras un choque fortuito con Djené.

Al igual que ocurrió con el azulgrana Ramis hace una semana, el tinerfeño tuvo que ser retirado en camilla sin que pudiera evitar la desolación por verse afectado de nuevo por un problema físico.

No hay que olvidar que hacía pocas semanas que el ariete canario se había recuperado de unas dolencias musculares que arrastraba desde la concentración veraniega del equipo armero en Austria y que ya el año pasado sufrió dos roturas de fibras consecutivas que le impidieron pasar de los 159 minuto disputados en una campaña aciaga.

Primero, porque al fichaje más caro de la historia del Eibar hasta la contratación de Paulo Oliveira le costó meses ponerse mínimamente en forma para jugar. Y después, porque al poco de empezar a contar con la confianza de Mendilibar sufrió una rotura de fibras tras chocar con el árbitro del partido contra el Sevilla (2-0) en el Sánchez Pizjuán el pasado 18 de febrero. Y para colmo, nada más reaparecer casi tres meses después, a principios de mayo, dijo adiós a la temporada al recaer de su lesión.

Fotos

Vídeos