SD Eibar

El momento de máximo esplendor

La presidenta Amaia Gorostiza, junto a José Luis Mendilibar y Fran Garagarza durante la renovación del técnico armero./MORQUECHO
La presidenta Amaia Gorostiza, junto a José Luis Mendilibar y Fran Garagarza durante la renovación del técnico armero. / MORQUECHO

El Eibar ha firmado los mejores resultados económicos y deportivos

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ

En las próximas semanas, o a lo sumo a la vuelta de las vacaciones si las pretensiones del Consejo no se cumplen, los cerca de 10.000 accionistas del Eibar decidirán con su voto la futura ubicación de la Ciudad Deportiva que planea edificar el club. Esta millonaria inversión, que podría rondar entre diez y 20 millones en función de dónde se sitúe, es el mejor exponente de la monumental transformación de una entidad que hace solo cinco años exprimía prácticamente el último millón de euros que le quedaba en la caja para abandonar una Segunda B en la que agonizó durante cuatro años.

Hoy, sus arcas presentan un aspecto boyante, con un saldo en tesorería que supera con holgura los 30 millones de euros, un mullido colchón que, al margen de los presupuesto anuales, no solo ha propiciado que el primer equipo haya concluido la campaña como el mejor de los cuatro representantes vascos tras firmar una histórica novena posición, sino que le ha permitido extender los tentáculos de su éxito a todos los estamentos del club.

Los beneficios de estar en primera

A la novena plaza del primer equipo se le suman los mejores resultados de la historia de su cantera BALANCE DEPORTIVO

Además de remodelar por completo Ipurua, el Eibar afronta el reto de construir su propia Ciudad Deportiva INFRAESTRUCTURAS

De no llegar a 3.000 socios en Segunda B se ha pasado a contar con 5.500 y a tener casi 10.000 accionistas CRECIMIENTO SOCIAL

Un balance irrepetible

Los resultados deportivos de todos los equipos que conforman su cada vez más extensa estructura de fútbol base han sido los mejores jamás logrados, con mención especial a la permanencia del filial en su primera campaña en Segunda B, a la tercera plaza conquistada por el primer equipo femenino en Segunda División, así como al retorno del Eibar Urko a División de Honor Regional, a un paso de Tercera, otro de los grandes objetivos que se ha marcado la entidad en su imparable proceso de crecimiento.

«No sé si se puede pedir algo más. Será muy difícil que podamos repetir semejante éxito», declaró pleno de satisfacción el director deportivo, Fran Garagarza, a la hora de exponer todos los logros alcanzados por los 13 equipos que componen una cantera que esta misma semana ha dado la bienvenida a otros dos conjuntos de fútbol inclusivo, que tendrán departamento propio integrado en el club, dirigido por el nadador paralímpico Ander Romarate.

Su permanencia en la élite no solo le ha permitido fortalecer su estructura deportiva hasta niveles jamás soñados, sino que ha transformado por completo su fisonomía y la concepción que siempre se ha tenido de este club humilde, que sin perder su esencia, se ha convertido en toda una referencia para otros equipos modestos que están provocando una auténtica revolución en la máxima división.

De trampolín a reclamo

De ser un equipo rocoso que se nutría de jugadores cedidos y de efectivos que llegaban de categorías inferiores con el fin de encontrar en el Eibar el trampolín para dar el salto a destinos mejor remunerados, la entidad armera ha pasado a permitirse el lujo de tener en sus filas a jugadores de gran prestigio y renombre, como Pedro León y Fabián Orellana, que nunca habrían imaginado que acabarían recalando en Ipurua y que acaban de firmar un contrato para permanecer otros dos años más aquí, encantados con la seriedad del proyecto y la familiaridad que se respira en todas las esquinas de la entidad.

Pero quizás lo que mejor refleja la gran metamorfosis sufrida en tan poco tiempo es el hecho de que el Eibar ha tenido esta temporada hasta ocho de sus efectivos prestados en diferentes equipos de Segunda y uno incluso en un conjunto de su misma categoría.

Y en este sentido también el éxito ha sido incuestionable. A excepción de Gálvez, que consumó su descenso a la división de plata con la UD Las Palmas, y de Christian Rivera, que también perdió la categoría aunque su rendimiento fue destacable en el Barcelona B, el resto de los cedidos han logrado ascender o están peleando por conseguirlo con sus respectivos equipos. Bebé ha desempeñado un papel fundamental para que el Rayo haya conseguido retornar a Primera dos años después de su último descalabro, mientras que Hervías con el Valladolid, Pere Milla y Elgezabal con el Numancia y Nano Mesa y Calavera en el Sporting siguen exprimiendo sus opciones para celebrar un ascenso que elevaría su valor y, en consecuencia, también el del patrimonio del Eibar.

Tampoco se puede dejar pasar por alto que por primera vez en la historia el Eibar tendrá a dos de los jugadores que más han destacado en el pasado ejercicio paseando su nombre por el Mundial. Pese a que Takashi Inui ya ha sido anunciado como nuevo jugador del Betis, tanto el japonés como Marko Dmitrovic representarán al club armero aun cuando la camiseta que vistan y defiendan sean las de sus respectivos países.

Un estadio remodelado

Lo que se antojaba como un efímero paseo por la galaxia de Primera, se ha convertido en una consolidada estancia de cuatro años que el club azulgrana ha aprovechado no solo para engrandecer su nombre y su historia, sino también para remodelar y modernizar su vetusto estadio.

Al término de una primera campaña en la que el equipo armero se salvó gracias al primer descenso administrativo de la historia en la categoría, emprendió una reconstrucción por fases, que culminará esta temporada con el derribo y la posterior edificación de la tribuna oeste, que le permitirá elevar su aforo a más de 8.000 asientos.

Para la próxima temporada, el Eibar no solo tendrá un campo con todas sus gradas unidas y modernizadas, también podrá abrir las puertas del museo en el que exhibir todos los hitos que ha ido coleccionando en su 78 años de existencia, una tienda oficial que por fin podrá estar ubicada en sus propias instalaciones, así como dos parkings situados bajo los dos últimos graderíos remodelados, y unas aulas que se han convertido en la sede de numerosos cursos ofrecidos por la UPV, así como por muchas empresas que, cada vez con más asiduidad, realizan sus convenciones con Ipurua como escenario.

Estirón social

El ascenso del Eibar a la cima más alta también ha provocado un importante desarrollo de la entidad también a nivel social. De los apenas 3.000 socios que allá en Segunda B sustentaban el 40% del presupuesto del club, se ha pasado a contar con 5.500 abonados y casi 10.000 accionistas repartidos por 85 países.

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