SD Eibar

Dos modestos con permiso para soñar

Iván Alejo, Kike García, Anaitz Arbilla y Asier Riesgo, en un entrenamiento en el campo de Atxabalpe. / FÉLIX MORQUECHO
Iván Alejo, Kike García, Anaitz Arbilla y Asier Riesgo, en un entrenamiento en el campo de Atxabalpe. / FÉLIX MORQUECHO

Un Eibar más fuerte que nunca ansía agigantar su paso hacia Europa ante un Leganés en similar sintonía

LETIZIA GÓMEZ

Dos caras de una misma moneda. Dos equipos modestos que obraron el milagro de plantarse en Primera y que, en lugar de sufrir la agonía de los que están en el pozo, se han disfrazado de grandes para presentar su candidatura a competir en Europa. En el caso de los pepineros, además, se han quedado a un pasito de disputar la final de la Copa. Dos ejemplos a seguir que se citan hoy en Butarque, en el que debería ser considerado como el clásico de los humildes que rompen moldes.

Los armeros llegan en plena euforia contenida por una espléndida racha de juego y resultados que se coronó con la manita (5-1) endosada al Sevilla, precisamente el equipo que ha despertado a los pepineros del sueño de pelear por el primer título grande de su historia en una final. No eran favoritos, pero llegados a este punto era inevitable que en el club madrileño albergaran la ilusión de repetir la gesta de eliminar a un grande, como ya hicieron frente al Real Madrid en la anterior eliminatoria. Y es igual de inevitable que todos, desde la presidenta Victoria Pavón hasta el último de sus aficionados, sientan la amargura de ver cómo la gloria se les escurrió de las manos.

Por mucho que los eibarreses se puedan sentir solidarios ante un revés tan doloroso, una de las premisas que les acompaña en su viaje hasta el sur de Madrid es precisamente tratar de aprovechar cualquier resquicio anímico del rival y el cansancio que puede hacer mella en los de Garitano.

Los tres puntos en juego podrían catapultar al Eibar a una plaza europea que está a un solo punto. Pero de momento, la única pretensión que traslada José Luis Mendilibar es alejarse de forma definitiva del peligro del descenso. Aunque el de Zaldibar traza la línea en los 40 puntos, los números apuntan a que ninguno de los tres de abajo va a llegar a los 35 que lucirían los armeros en caso de vencer hoy. Hasta ahora les ha funcionado la estrategia, por lo que no hay motivo para cambiar.

Tampoco hay razón alguna para que el técnico modifique el dibujo que presentó en Ipurua contra el Sevilla. Con un once inicial remozado gracias a la presencia de Orellana y Pape Diop, dos de los tres fichajes que apuntan alto desde su llegada, y con los dos únicos delanteros disponibles en plena forma, el Eibar se convirtió en un rodillo que aplastó al conjunto hispalense. Ahora quiere pasar también por encima del Leganés.

Al margen de Fran Rico, las únicas bajas por lesión son las de Paulo y Enrich, inmersos en una recuperación que marcha según los plazos previstos. Yoel y Pedro León ya tienen el alta médica después de muchos meses en el dique seco, pero se han quedado en casa por la falta de ritmo después de tanto tiempo parados. El técnico también ha descartado al joven serbio Vukasin Jovanovic. Pese a que ha completado con buenas sensaciones su primera semana de convivencia con sus nuevos compañeros, aún necesita un poco más de tiempo para adaptarse al grupo y al esquema de juego.

Cuando todos estén disponibles, el de Zaldibar tendrá verdaderos problemas para elegir a unos y dejar fuera a otros porque todos, sin excepción, están rindiendo a un nivel espectacular. Por ahora, la elección es sencilla. Su once ante el Sevilla parece inamovible.

Con la cabeza alta

El Leganés está triste y a la vez orgulloso por haber caído de la Copa con la cabeza bien alta. Pese a ahogarse en la orilla, ha firmado su mejor participación de su historia en la cita copera. Pero en Primera, las penas y las alegrías son efímeras. Su realidad ahora son la Liga y el choque ante el Eibar, por lo que no le queda más remedio que reprogramar el chip para seguir aspirando a lo mismo por lo que pelean los armeros.

Son rivales que se admiran mutuamente y se conocen al dedillo, no en vano son de los que más veces se han enfrentado entre sí en sus largas trayectorias en Segunda. Se han visto las caras en 25 ocasiones y, pese a que el balance es favorable al Leganés con nueve victorias por seis de los armeros, los pepineros nunca han sido capaces de ganarles en Primera. De hecho, el último triunfo data de enero de 2003. Desde entonces dos partidos acabaron con empate y cuatro en triunfo del Eibar.

En esta ocasión, el técnico Asier Garitano no dispondrá del argentino Alexander Szymanowski y de su compatriota Mauro Dos Santos, exjugador del Eibar, baja ambos debido a problemas físicos. Además, está pendiente de la evolución del capitán Martín Mantovani tras sufrir este un golpe en la cabeza el miércoles ante el Sevilla. Tampoco estará el exrealista Joseba Zaldua, sancionado por acumulación de amonestaciones.

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