S.D.Eibar

El Málaga diluye a los exarmeros

Adrián González, exarmero ahora en el Málaga, pugna por un balón./EFE
Adrián González, exarmero ahora en el Málaga, pugna por un balón. / EFE

Albentosa, Bastón, Keko y Adrián González no han vuelto a saborear el éxito desde que dejaron el Eibar

LETIZIA GÓMEZEIBAR.

Fueron referentes en el Eibar, pero desde que se marcharon no han vuelto a saborear las mieles del éxito que sí vivieron aquí. El sufrimiento que atraviesan Raúl Albentosa, Borja Bastón, Keko Gontán y Adrián González por la delicada situación clasificatoria de sus equipos no es lo único que estos exazulgranas tienen en común. Todos ellos se convirtieron en piezas fundamentales en el conjunto armero y todos han visto cómo su rendimiento se ha ido diluyendo tras su aterrizaje en el Málaga. Una situación que contrasta con la buena adaptación que ha mostrado Charles Dias, el único jugador que ha tomado el camino a la inversa para venir de Martiricos a la localidad armera.

El primero en padecer las consecuencias de abandonar el sosiego de Ipurua para emprender aventuras más lucrativas fue Raúl Albentosa, que tras cumplir su sueño de debuta en Primera gracias al Eibar, se marchó a mitad de temporada seducido por las libras inglesas. A mediados de enero del 2015 abonó los 600.000 euros de su cláusula y se montó en un jet privado que había fletado el propietario del Derby County, el club que se lo llevó.

No cuajó, y con solo nueve partidos a sus espaldas en Inglaterra, volvió a la Liga cedido al Málaga, con una opción de compra que los boquerones no ejercieron pese a que llegó a disputar 29 compromisos ligueros. El de Alzira no convenció y ahora cumple su segunda temporada en el Deportivo de la Coruña, donde este año ha perdido un protagonismo que era enteramente suyo cuando vestía la elástica eibarresa.

Un adiós menos traumático

Durante su fugaz estancia en el Málaga coincidió con el siguiente exarmero que siguió su estela hasta la Costa del Sol. Keko no llegó a compartir vestuario en el Eibar con Albentosa, ya que fue cazado por Garagarza el verano siguiente a la traumática marcha del valenciano. El adiós del de Brunete fue bastante menos dramático, porque al menos sí que terminó la primera de las temporadas que firmó y porque reportó a las arcas azulgranas más de 5 millones de euros, la venta más lucrativa de la historia hasta que este verano el Newcastle pagó 10 millones por Florian Lejeune.

Pero Keko tampoco es en el Málaga el jugador desequilibrante que demostró ser en el Eibar. Aquí jugó 29 partidos de Liga y tres de Copa del Rey, en los que anotó tres goles y proporcionó un buen puñado de asistencias. Allí sufrió una lesión en el sóleo de su pierna derecha en la primera campaña que le tuvo tres meses parado en invierno y su actuación fue muy intermitente durante los 22 partidos que disputó, mientras que en el segundo de los tres años que firmó, sí que está siendo titular, pero sin esa aportación fundamental que sí dejó en el Eibar.

Su rendimiento es muy inferior al que les llevó a convertirse en referentes en Ipurua

Esta situación contrasta con la buena adaptación de Charles, el único en hacer el camino inverso

La estancia en Málaga tampoco está siendo el paraíso soñado por Adrián González, un jugador perseguido por los pitos de un sector de la afición desde el mismo día que llegó y que ha tenido que pasar por el mal trago de tener que dar la cara ante los seguidores más 'pasionales' del equipo boquerón y, más recientemente, ha visto cómo despedían del cargo de entrenador a su padre.

Con el Eibar jugó 60 partidos y aportó cinco goles en la primera temporada y 7 en la segunda. En el Málaga lleva 15 partidos y solo ha conseguido un gol, el que propició el primer triunfo malacitano frente al Celta de Vigo (2-1).

Y qué decir de Borja Bastón, que se doctoró en Primera al marcar 18 goles como azulgrana y que tras su infructuoso fichaje por el Swansea ahora es cuestionado por una afición que no se acostumbra a ver a su equipo vicecolista con 11 puntos.

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