S.D. Eibar

Jordán luchará por un puesto en la línea más poblada

Joan Jordán juega con el balón el día de su presentación en Ipurua como nuevo jugador del Eibar.
Joan Jordán juega con el balón el día de su presentación en Ipurua como nuevo jugador del Eibar. / MORQUECHO

El joven centrocampista gerundense agradece la confianza del club armero frente a la actitud del Espanyol «que no apostó por mí»

LETIZIA GÓMEZ

En cuanto se supo que el Eibar había adquirido a Joan Jordán (Regencós, Girona 1994) por solo un millón de euros, los seguidores del Espanyol estallaron de rabia acusando al club periquito de malvender a una de sus perlas. Hasta el propio Fran Garagarza reconoció durante la presentación del jugador que en su opinión el club armero había pagado menos por el futbolista de lo que él considera que vale. «Pienso lo mismo que los aficionados del Espanyol que se han quejado. Estamos encantados con Joan. Los términos en los que se ha dado el traspaso son cifras que para el valor que tiene son buenas. Luego el tiempo dirá, pero las decisiones hay que tomarlas antes y lo teníamos muy marcado. Su valoración es muy alta, a nivel deportivo como personal».

Quique Sánchez Flores no contaba con él y aquí le han garantizado el cariño que le iba a faltar en Cornellá. Y es precisamente ese, uno de los aspectos que más le ha seducido para aceptar la oferta armera por encima de otras que tenía sobre su mesa tras la excelente temporada realizada durante su cesión en el Valladolid. «El interés viene desde hace meses y cuando me enteré lo valoré mucho. Siempre digo que me gusta estar donde me quieren y donde me valoren. Hace tiempo que hablé con Garagarza y sabía que mi intención era venir aquí porque en el Espanyol no han apostado por mí».

Recaló en el Eibar atraído también por lo mucho y bien que le hablaron del club Iván Ramis, «con el que tengo muy buena relación» y Arbilla, que fue su compañero en el equipo periquito. «Me dijeron que es un club muy familiar, amable, cercano y con un buen ambiente de vestuario».

Cualidades esperanzadoras

Una caseta en la que se encontrará otros cuatro jugadores en su posición, Dani García, Escalante, Rivera y Fran Rico, aunque la competencia no le asusta. «Si es sana es lo mejor que puede tener un equipo. Es complicado crecer si no la hay. En Valladolid había jugadores de Primera y logré hacerme con un puesto. Sé que aquí hay muy buenos jugadores, pero creo que puedo hacerme un hueco».

Cualidades al menos no parecen faltarle, porque dice que «tengo un buen trato de balón, cambio de orientación, buen manejo de los tiempos y puedo jugar en muchas posiciones. He jugado también en banda, de interior y mediapunta». Por aquello de su apellido -muy parecido al del histórico jugador de baloncesto Michael Jordan-, habría sido curioso que le correspondiera número 23, pero «no lo quise» y finalmente se decantó por el 24.

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