S.D. Eibar

Iván Alejo: «El día que el míster me cambió en Girona fue el peor de mi carrera»

Ivá Alejo, Eibar
Iván Alejo, durante una sesión de entrenamiento. / FÉLIX MORQUECHO

El pucelano dice ser «feliz» en Eibar pero asegura que quiere jugar y que lo ve difícil la próxima temporada debido a «la gran competencia»

LETIZIA GÓMEZEIBAR.

El del domingo (18.30) en el Wanda Metropolitano será el último partido de esta temporada para el Eibar, y si hay un jugador que tiene una especial motivación por jugar allí es Iván Alejo. No en vano ingresó en la cantera del Atlético con 16 años y llegó a realizar una pretemporada bajo los mandos del 'Cholo' Simeone en 2013. Aún alberga esperanzas de poder actuar, pese a que en los últimos meses no solo ha perdido el puesto en el equipo titular, sino también la confianza y el ánimo. Especialmente tras lo sucedido en Girona, cuando rompió a llorar en el banquillo después de que Mendilibar le sustituyera tras haber saltado desde el banquillo en la primera mitad para suplir al lesionado Pedro León. Ahora solo desea que la temporada llegue a su fin y su suerte cambie, aunque no deja claro si seguirá en el Eibar pese a que tiene otros tres años más de contrato.

- Lo dio todo en la fiesta de despedida.

- Era un día para celebrar.

«Tengo que respetar la decisión del entrenador en Montilivi, aunque no la comparta»

- ¿Tantas ganas tiene de ponerle el punto y final a la temporada?

- Te engañaría si dijera que no, porque no ha sido un año fácil para mí. Por la lesión, porque en mi mejor momento desaparecí de las alineaciones y porque no he contado con la confianza del míster.

- ¿Ha superado ya el disgusto del cambio en Girona?

- Mentiría si dijera que fue un momento fácil y que lo he superado. Fue una situación muy difícil y pasé una semana muy complicada. No tenía ganas de nada y le di muchas vueltas a la cabeza. Fue una decisión del míster y tengo que respetarla, aunque no la comparta.

- Las imágenes fueron muy duras.

- No me arrepiento de haber llorado. Somos personas, tenemos sentimientos. Mucha gente piensa que por el dinero que ganamos no podemos llorar. También nos afecta lo que nos pasa. Llevaba ya muchas semanas complicadas, en las que no contaba y no tenía los minutos que yo entendía que merecía. El cambio fue la gota que colmó el vaso.

- ¿Ha hablado con el técnico?

-Sí, pero lo que me haya dicho se queda entre nosotros. No le guardo ningún rencor. Hizo lo que creyó mejor para el equipo, que al final ganó y es lo importante. Pero lógicamente yo no estaba contento pese a ganar 1-4. Para mí fue el peor día de mi carrera. Me explicó por qué lo había hecho y no queda otra que seguir hacia adelante.

- Al día siguiente de la celebración escribió un tuit en el que admitía que había sido una temporada muy dura y dio las gracias a la afición por su cariño. Sonaba a despedida.

«Soy de sangre caliente; si me pegan me revuelvo y no cambiaré porque eso me mete en los partidos»

- Tengo tres años más de contrato aquí, pero a todo jugador le gusta jugar, sentirse importante y este año no lo he sido. Creo que en la fase en la que tuve minutos estuve a un nivel muy bueno, pero luego dejé de contar. Habrá que ver qué pasa. Estoy muy feliz en el Eibar pero tengo una competencia muy dura con Pedro y Fabián y yo quiero jugar.

- Vamos, que sus expectativas no se han visto cumplidas...

- Al principio, cuando llegué, se hablaba de que podía salir cedido a un Segunda y luego sorprendí a muchos. Tuve tres meses muy buenos, pero el final de temporada ha sido muy malo anímicamente. Pero no ha sido un año tan malo. Estoy en Primera y soy un privilegiado.

- Fue una de las revelaciones de la pretemporada, pero hasta la tercera jornada no logró ser titular y, para colmo, se lesionó.

- No sería sincero si dijera que no esperaba ser titular en el primer partido. Fue un pequeño chasco, pero entonces pensé que no tenía que volverme loco. Contra el Sevilla entré y estaba haciendo un gran partido hasta que me lesioné. Después volví en un estado de forma muy grande, con confianza. Justo cuando entré yo, el equipo cogió una velocidad y un ritmo increíbles. Me encontraba en mejor forma que nunca y todo iba perfecto, pero...

- Llegó la segunda vuelta y Alejo desapareció de las alineaciones.

- Después de San Mamés se empezó a torcer todo y fui perdiendo el sitio. El míster optó por otros jugadores. Fabián es gran jugador y de Pedro León está todo dicho, pero pasé de ser titular a salir en los últimos minutos y no siempre. No me lo explicaba. Me sentí inútil. Llegue a pensar que nadie me valoraba.

- ¿Cuándo oye que debe madurar, qué piensa?

- Que tengo 23 años y que obviamente tengo que cambiar y mejorar en muchas cosas. En el campo soy de sangre caliente. Me pegan muchas patadas y me revuelvo. Me insisten en que no me encare, pero eso me hace meterme en los partidos. Me pone. No tengo que ser tan impulsivo, pero hay cosas de mi juego que no voy a cambiar porque así es como he llegado a Primera División.

- Toca despedir la Liga frente al Atlético de Madrid ¿Tiene esperanzas de jugar?

- Ya lo veremos. Es cierto que es especial para mí, porque entrené allí y tengo amigos. Si juego será muy especial, y si no, debo respetarlo.

- Los rumores apuntaron a su posible marcha al Sevilla en el mercado de invierno...

- Sí que hubo rumores, pero yo estaba tranquilo, centrado en el Eibar. Cuando termine la temporada mi agente, yo y Fran Garagarza nos reuniremos y tomaremos la mejor decisión para mí y para el club. Estoy feliz aquí, pero quiero jugar.

- En las redes sociales nos retratamos y da muchos 'me gusta' a tuits sobre el Sevilla.

- Desde pequeñito soy del Sevilla y siempre me ha gustado. Fui al Pizjuán muchas veces y soy simpatizante. No es porque vaya a ir allí.

- ¿Entonces veremos a Iván Alejo a la vuelta de las vacaciones?

- Vamos a ver. El verano es largo y pasará lo que tenga que pasar. En el fútbol nunca se sabe.

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