S.D. Eibar

Iván Alejo cruza los dedos

Iván Alejo es retirado en camilla en el choque del Sánchez Pizjuán. / JULIO MUÑÓZ/EFE
Iván Alejo es retirado en camilla en el choque del Sánchez Pizjuán. / JULIO MUÑÓZ/EFE

Máxima preocupación en el S.D. Eibar por el estado físico del pucelano. El extremo confía en que las pruebas descarten una grave lesión en su rodilla izquierda, en la que el médico del club ya anticipó que sufre un esguince

LETIZIA GÓMEZ EIBAR.

El Eibar e Iván Alejo viven con nervios y expectación las horas previas a conocer el resultado de las pruebas médicas a las que será sometido hoy para comprobar el verdadero alcance de la lesión que sufrió el pasado sábado. El propio médico del club ya anticipó tras realizarle una primera exploración en el mismo Sánchez Pizjuán que el extremo pucelano sufre un esguince en su rodilla izquierda, pero que aún queda por desvelar lo más importante, el grado de la torcedura y, sobre, todo si tiene los ligamentos afectados.

Por la espeluznante forma en la que se le torció la rodilla y por sus evidentes gestos de dolor todos temieron lo peor en un Sánchez Pizjuán que no pudo evitar sobrecogerse, y las sensaciones y los semblantes de preocupación que mostraron los integrantes de la expedición azulgrana no invitan precisamente al optimismo.

Un aciago debut como titular

El jugador abandonó el estadio hispalense con la pierna vendada y ayudado por unas muletas y, pese a que trató de esgrimir una sonrisa que difería del pánico que mostró su rostro en el momento de su lesión, solo acertó a comentar que «espero que no sea nada grave».

Está previsto que hoy mismo sea sometido a una resonancia magnética que aclare cuál es el período de recuperación que le queda por delante al extremo llegado este mismo verano el Alcorcón y que precisamente el sábado vio cómo su sueño de debutar como titular en Primera acababa convertido en una pesadilla.

En caso de que todo se quede en un gran susto y su lesión se quede en un esguince, su reaparición podría ser cuestión de unas semanas, probablemente un mínimo de cuatro, pero si se da el peor de los escenarios y tiene dañados los ligamentos de la articulación, las semanas podrían convertirse en meses y el Eibar quedaría en una situación más comprometida de lo que ya está para cubrir su banda derecha.

Y es que no hay que olvidar que Pedro León, precisamente al que Alejo estaba llamado a sustituir, sigue en el dique seco por unos persistentes problemas en su rodilla derecha y el club aún no se ha atrevido a dar un plazo orientativo para su vuelta a los terrenos de juego. De modo que sin el murciano y el pucelano, Mendilibar solo dispone de Rubén Peña para ocupar esa posición, aunque sí que tiene alternativas para al menos salir del paso en las importantes jornadas venideras.

Por un lado puede utilizar a cualquiera de los dos efectivos del carril izquierdo para jugar a banda cambiada, como ya suele ser habitual durante los encuentros, y también tiene la opción de adelantar a Capa, que siempre ha actuado como extremo hasta que José Luis Mendilibar lo reconvirtió a lateral con notable éxito. El problema es que Arbilla está recién salido de su nueva lesión en el tendón de Aquiles y que quizás no tenga el ritmo necesario para aguantar los 90 minutos, mientras que Juncà, que también ha estado tocado en pretemporada, aún no se ha vestido de corto en el presente campeonato.

De 24, solo 20 disponibles

La mala suerte que ha perseguido al Eibar durante todo el verano desde que a finales de junio Yoel Rodríguez sufriera la triada mientras entrenaba por su cuenta en Galicia, ha dejado al equipo armero en cuadro. Pese a que hace escasos días el director deportivo dio por cerrada una plantilla con 24 efectivos tras la llegada de David Lombán, la cruda realidad es que ahora mismo solo hay 20 que están en disposición de jugar y no parece que ese número se vaya a incrementar en un breve espacio de tiempo.

Las previsiones no son demasiado halagüeñas respecto al mencionado Pedro León, aunque según desveló Fran Garagarza en la entrevista concedida esta misma semana, se le está realizando un nuevo tratamiento que al parecer está surtiendo efecto. Sin embargo, el de Mula tendría que realizar una minipretemporada acelerada para poder acercarse al ritmo físico y de competición que le sacan sus compañeros y, cómo no, también los rivales.

Más oscura pinta aún la situación de Fran Rico, atascado en la recuperación de la intervención quirúrgica que se le realizó en su maltrecha rodilla derecha el pasado 9 de abril el Vigo. Ni siquiera Mendilibar, nada amigo de dar demasiada información sobre el estado físico de los suyos, ha podido ocultar su preocupación y su malestar por el mal resultado de esa operación y ya se resigna a no poder contar con el gallego en toda la primera vuelta.

Y por supuesto, no hay que olvidarse de Yoel, que aunque avanza con paso firme en su proceso de rehabilitación, difícilmente podrá recortar el plazo de seis meses establecido por los servicios médicos de la entidad armera.

Ahora la enfermería armera tiene un nuevo paciente, aunque tanto Alejo como el resto del club cruzan los dedos para que el mal sea el menor y pueda volver pronto a mostrar unas virtudes que ya empezaban a sorprender.

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