Un hueco libre para Lombán

David Lombán controla un balón ante Bebé durante un entrenamiento. /  MORQUECHO
David Lombán controla un balón ante Bebé durante un entrenamiento. / MORQUECHO

La lesión de última hora de Gálvez y la ausencia ya conocida de Ramis pueden abrir la puerta del equipo al último en incorporarse

L. G. EIBAR.

Ser el último en llegar tiene sus inconvenientes. En el caso de David Lombán se han traducido en que el asturiano aún no ha tenido la oportunidad de disputar ni un solo minuto, una situación que podría cambiar hoy en el Estadio de la Cerámica. Con Ramis ausente desde que cayó lesionado en la cuarta jornada ante el Sevilla y tras la inoportuna distensión que ha provocado la baja de Gálvez, el central de Avilés está ante su primera ocasión real de debutar, aunque no hay que descartar, ni mucho menos, que José Luis Mendilibar se decante por Arbilla para formar pareja en el eje de la zaga con Paulo Oliveira.

Desde que se anunció su fichaje el pasado 2 de septiembre, un día después de que se cerrara el mercado veraniego, ya se preveía que Lombán venía consciente de que en principio le correspondería cumplir el rol de cuarto central del equipo. Él mismo admitió que se había «desconectado» del fútbol tras descender con el Granada a Segunda y que la llamada del Eibar le había devuelto la ilusión por jugar al fútbol, pero venía sin hacer una pretemporada en condiciones y, por lo tanto, debía trabajar más duro que sus compañeros para equipararse a su nivel físico. No era la primera opción del club armero pero contaba con el beneplácito de Mendilibar, que valoró el poso y la experiencia que puede aportar en una posición que ahora mismo presenta muchas lagunas.

El exfutbolista del Granada se caracteriza por ser un central contundente y con dominio del juego aéreo, algo de lo que el Eibar está adoleciendo en estos momentos, de modo que no debería suponer una sorpresa inesperada encontrarlo en la formación inicial. No tiene muchos boletos, pero al menos tiene bastantes más que hasta ahora.

Es contundente y domina el juego aéreo, algo de lo que el Eibar adolece en este inicio de campaña

La falta de ritmo, la desmotivación que le provocó la última campaña en el Granada, donde ha disputado 55 partidos en dos años, y hasta su edad, aunque tiene 30 años, son algunos de los argumentos que provocan cierta inquietud entre unos aficionados que aún no le han visto en acción, pero la llegada de Pedro León también despertó muchos recelos porque se decía que «venía de vuelta de todo» y resultó ser fundamental.

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