S.D. Eibar

Ganar en Ipurua, la cura para la goleada

Bebé, Gálvez, Jordán, Charles, Escalante, Capa y Riesgo, en uno de los últimos entrenamientos del Eibar en Atxabalpe. / FÉLIX MORQUECHO

El Eibar saltará al campo con Dmitrovic, Gálvez, Escalante, Capa, Inui, Bebé, Paulo, Dani García, Cote, Kike G. y Charles

LETIZIA GÓMEZ EIBAR.

Las urgencias llegan como invitadas al tercer partido que acoge Ipurua esta temporada. No hay final que valga cuando se trata de la sexta jornada, pero en una competición que ha empezado un tanto desbocada, con nervios tan incontenibles que ya se han cobrado un entrenador en el primer mes y con muchos equipos luchando por dejar a tres peores por detrás, cada punto es un diamante de incalculable valor. Eibar y Celta lucharán por conseguirlos, aunque sus necesidades sean diversas.

El Eibar los ansía para cerrar la herida que el Barcelona le provocó tras zarandearle sin piedad en el Camp Nou, pero también para lograr el sosiego que necesita para afrontar sus próximos desplazamientos ante equipos europeos sin la presión de tener que rascar algo para huir del barranco.

El cuadro celtiña viene con la obligación moral de conseguirlos porque los cuatro que ha sumado hasta ahora no satisfacen un apetito que ha sido voraz en los últimos años. Con una plantilla diseñada para luchar por volver a Europa después de haber disfrutado de lo lindo el pasado año, verse hundido en la zona de peligro le ha creado un nudo en la garganta del que se quiere deshacer en tierras armeras.

Abrir brecha en la clasificación dependerá en gran medida del botín que saque el Eibar como local y el del Celta es el primero de los partidos que le esperan en casa en los que prácticamente tiene prohibido fallar.

De cara a su tercer partido de esta semana, Mendilibar dispone de los mismos 19 jugadores que ha tenido en los dos compromisos, ya que tampoco en esta ocasión podrá contar con Iván Ramis, que en un principio parecía que iba a poder reaparecer. El balear se queda una jornada más en la enfermería junto a Yoel, Fran Rico, Pedro León e Iván Alejo. Cuatro titulares en la pasada campaña que siguen en el dique seco, y el que venía a suplir al goleador murciano también lesionado para rato. Un contratiempo que el Eibar está sorteando como buenamente puede, sin un juego brillante, pero compitiendo como un jabato.

Recuperar su estilo será uno de los objetivos que el técnico se marque frente a un Celta que siempre genera muchos problemas en Ipurua y que querrá tomarse la revancha por el 0-2 que le endosó el Eibar en Balaídos en abril, cuando los armeros aún conservaban intactas sus opciones de lograr el billete europeo.

El Eibar afronta el choque herido por la goleada sufrida en Can Barça, pero con el optimismo renovado después de que Sergi Enrich, el gran 'pichichi' del año pasado se reencontrase con el gol. El delantero balear fue el autor del único tanto armero en Barcelona, el que puso durante unos minutos el 3-1 en el marcador, tras rematar con la punta de la bota un impecable centro de Juncà.

Indudablemente servirá para que el menorquín gane confianza después de un inicio de temporada marcado por la lesión que sufrió en pretemporada y que le hizo llegar muy justo de fuerzas al estreno liguero. Mendilibar tuvo que dejarle incluso en el banquillo frente al Málaga y el Athletic, y no fue hasta la tercera jornada, una vez superado el primer parón, cuando Enrich volvió a su hábitat natural en el once.

Allí estará de nuevo en esta ocasión y la duda estriba en quién será su acompañante si es que, como parece, el técnico vuelve a dibujar su esquema con dos delanteros. En principio, todo apunta a que será Kike García, fresco tras descansar en Barcelona, el que se una a él para tratar de incrementar ese escaso bagaje de tres goles anotados.

El campo y la intensidad

El Celta lleva el doble, pero tiene dos puntos menos, lo que indica que al menos por ahora, el Eibar está sabiendo gestionar mucho mejor su escasa puntería. Y eso eleva aún más la presión sobre un Celta que sabe que le espera una pelea complicada por la presión que ejercen los armeros y por las dimensiones del campo, un motivo más de preocupación para Juan Carlos Unzué. Habituado a las reducidas medidas del campo, el nuevo técnico celeste cree que el Eibar es experto en cerrar los espacios al rival: «Más que el campo en si, condiciona el estilo y la manera de jugar del Eibar. Tienes la sensación cuando vas allí que todo es más reducido, pero influye más su juego».

Además, el técnico del Celta destacó las grandes virtudes del equipo eibarrés. «El rival te condiciona, es un rival muy intenso, entre este jueves y domingo nos hemos enfrentado con dos equipos muy agresivos, en el buen sentido de la palabra. El Eibar maneja de manera fantástica su intensidad, su presión».

Se anuncia un gran ambiente para este choque, ya que por cuarto año, las peñas de ambos equipos volverán a hermanarse antes y después del encuentro.

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