S.D. Eibar

Victoria agridulce para el Eibar

Victoria agridulce para el Eibar
Morquecho

El Eibar alcanza los 50 puntos tras despedirse de Ipurua con una victoria empañada por la lesión del senegalés Diop

LETIZIA GÓMEZ

La fiesta no fue completa en el día del adiós de Dani García y Ander Capa. Hubo una ovación de gala para ambos, compartida con el resto de la plantilla que ha certificado la permanencia y el Eibar sí sumó los tres puntos que ansiaba para llegar a los 50, pero la factura que le tocó abonar para conseguirlos la puede seguir pagando en los próximos meses, puesto Diop tuvo que ser retirado en camilla justo después de que Charles anotara el único tanto del triunfo y todo apunta a que tiene dañado el ligamento lateral interno de la rodilla derecha. Este mismo domingo será sometido a unas pruebas que determinen el alcance de su lesión, pero según avanzó este sábado el servicio de comunicación del Eibar, le esperan varios meses de recuperación por delante, que pueden ser alrededor de dos si no tiene que pasar por el quirófano, pero que se podrían extender hasta mínimo seis si finalmente tuviera que ser operado.

De confirmarse los peores temores, el club armero se encontraría ante la difícil tesitura de tener que buscar otro pivote añadido al que ya debe encontrar para suplir la marcha de Dani García, el auténtico motor de este equipo durante las cuatro temporadas en las que el Eibar ha tenido el privilegio dedisputar en la máxima categoría.

No fue, por tanto, la temida lluvia la que no aguó pero sí mitigo la alegría por ponerle el mejor broche posible al final de la temporada en casa, sino uno de esos gajes del oficio que ningún futbolista quiere sufrir y menos cuando hace mucho tiempo que ya se había vendido todo el pescado.

Después de lo visto, probablemente José Luis Mendilibar cambiaría estos tres puntos que tanto quería para llegar a los 50 y amarrar así la décima posición por retroceder en el tiempo y evitar una lesión que puede acarrear graves consecuencias de cara a la planificación.

Sin embargo, no queda más remedio que asumir que la maldición de las lesiones de rodilla que ha asolado al conjunto azulgrana durante toda la campaña sigue bien presente sin querer abandonar el vestuario azulgrana ni siquiera en los estertores de la Liga.

Y para colmo, y pese a la victoria propiciada por el tempranero tanto del 'pichichi' del equipo, el partido fue de esos que restan afición. Aun sin faltar ocasiones por ambos bandos, más por parte armera que por el lado de los amarillos, pareció más un compromiso de pretemporada que un duelo de Primera.

Tampoco se podía esperar demasiado, toda vez que las emociones en el Eibar estaban a flor de piel tras una semana de muchas lágrimas por parte del capitán y de nervios contenidos del portugalujo en sus actos de despedida, y porque por mucho que quisiera la UD Las Palmas maquillar su nefasta temporada, tampoco mostró excesivos recursos.

Y eso que el partido empezó como aspiraba Mendilibar, con una excelente acción ofensiva que allanó por la vía rápida el camino hacia el triunfo. Sabiéndose eclipsado por la despedida de los dos grandes iconos del Eibar, Inui quiso dejar el mejor sabor de boca posible en su último partido en casa, y vaya si lo consiguió. Suyo fue el pase filtrado a las mil maravillas que cayó a pies de Orellana y el chileno, que vio mejor colocado a Charles, dejó sentado a su marcador con un regate de vuelta completa y le puso el balón en bandeja para que el brasileño elevara a ocho el número de goles anotados esta campaña, recuperando así la primera plaza que compartía con Kike García tras el doblete del conquense en Girona.

Pero la alegría por un tanto que parecía presagiar una tarde de disfrute se truncó tan solo un minuto después cuando en una acción fortuita Diop cayó al suelo llevándose las manos a su dolorida derecha. Las muestras de dolor del senegalés, que fue retirado a vestuarios en camilla dejó helados al resto de sus compañeros, que pese a sus intentos por ofrecer el mejor espectáculo posible a su afición, se fueron contagiando de la desidia que transmitía un cuadro canario que una vez más dejó claro por qué ha acabado siendo uno de los tres equipos que han perdido la categoría. Lo único que dio de sí en toda la primera mitad fue una ocasión que, además le salió casi sin querer tras un centro lateral de Macedo que tras pegar en el cuerpo de Cote se envenenó y se fue fuera tras dar en el larguero.

El Eibar arrancó la segunda mitad con la firme pretensión de resolver rápido para anticipar el fiestón que les estaba esperando en Unzaga, pero ni Charles llegó a rematar una falta con mucho veneno, ni Rubén Peña logró dar en la diana con un zurdazo desde la central tras recibir un pase desde la línea de fondo de Cote.

De nuevo Dmitrovic

Y ahí es cuando la UD fue empezando a coleccionar méritos para no marcharse de vacío de Ipurua, pero si eso no ocurrió fue porque una vez más (y ya son incontables), Dmitrovic volvió a extender su capa de superhéroe para evitarlo. Tras dos partidos sentado en el baquillo para que Yoel pudiera debutar en Valencia y Asier Riesgo hiciera lo propio en Girona, el técnico le devolvió la titularidad que había sido suya durante toda la temporada y se lo agradeció salvaguardando los tres puntos tras resolver un mano a mano a Ezekiel, que había aprovechado una indecisión entre los dos centrales para plantarse ante el serbio.

1 S.D. Eibar

Dmitrovic; Peña, Oliveira (Arbilla, min. 71), Lombán, Cote; Diop (Escalante, min. 8), Dani García; Orellana, Jordán, Inui; Charles (Capa, min. 74).

0 Las Palmas

Chichizola; Mazedo, Ximo Navarro, Gálvez, Castella; Castellano, Vicente Erik (Expósito, min. 79); Jairo (Ezequiel, min. 52), Halilovic (Momo, min. 64), Nacho Gil; Calleri.

Goles:
1-0, min.4 Charles
Árbitro:
Mateu Lahoz. Amonestó por el Eibar a Escalante, Cote, e Inui, y por el Las Palmas a Vicente Gómez
Incidencias:
5107 espectadores en Ipurua

Al meta azulgrana le queda aún un partido más en el Wanda Metropolitano para lucirse antes de poner rumbo a un Mundial que puede resultar su plataforma de lanzamiento definitiva. Pero aún sin ese gigantesco escaparate, Dmitrovic ya se ha hecho un hueco en la agenda de todos los equipos y será muy difícil, por no decir imposible volverle a ver con el escudo del Eibar en su pecho.

El y todos los demás integrantes del plantel, incluido Pape Diop, que saltó al campo apoyado en unas muletas, salieron al campo al término del partido para recibir un caluroso homenaje por parte del club y de la afición armera por haber hecho posible que este sueño que estamos viviendo todos se prolongue un año más.

Ahora llega la época de idas y venidas, pero antes de zambullirse en la vorágine que supone confeccionar un nuevo proyecto, tocaba disfrutar de una fiesta por todo lo alto con invitados de alto copete.

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